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Sarkozy propone gravar los productos procedentes de países que no respeten Kioto

El presidente y Gore dan la salida a la "revolución verde" en Francia

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, clasuró ayer en París una cumbre medioambiental inédita con la que Francia pretende iniciar una "revolución total en la forma de gobernar" para poner el medioambiente en el centro de la política. Entre las medidas aprobadas en la cumbre, que el presidente ha prometido hacer suyas, se encuentra una apuesta decidida por las alternativas al transporte por carretera, usando como alternativas el tren y el transporte fluvial. En su discurso de clausura, ha propuesto un impuesto europeo que grave los productos de los países que no respeten el protocolo de Kioto.

Sarkozy ha recogido las iniciativas acordadas en la cumbre, comprometiéndose a "ponerlas en marcha", y la ha clausurado en compañía de Al Gore, el ex vicepresidente estadounidense convertido en máximo referente mundial de la lucha contra el cambio climático. También ha estado presente el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, con cuya presencia se pretendía dar un alcance europeo a una cumbre sin precedentes a la que acuden ecologistas, representantes de la patronal, de los sindicatos, del Estado y otros colectivos.

Aprovechando la presencia de Barroso, Sarkozy ha planteado una reflexión en el seno de la UE sobre un impuesto que penalice los productos procedentes de países que no respeten el protocolo de Kyoto. Igualmente, ha propuesto un IVA reducido para los productos ecológicos, con el objetivo de aumentar su consumo.

Sarkozy ha propuesto otras medidas fiscales como la ecopastilla, que gravaría a los coches más contaminantes. Igualmente, ha hablado, aunque sin un compromiso contundente, de una "tasa clima-energía", que se aplicaría a los productos que consuman más energía procedente de combustibles fósiles. Estaría compensada por una bajada de los impuestos del trabajo, de forma que no se perjudique el poder adqusitivo ni la competitividad de las empresas.

Entre las medidas aprobadas en la cumbre destaca una apuesta por el transporte alternativo a la carretera, sobre todo el ferroviario y el fluvial. Así, se ha alcanzado el compromiso de no aumentar "la capacidad viaria" de Francia, lo que en teoría supone que no se construirán más carreteras. Según dijo ayer el superministro de Ecología, Jean-Louis Borloo, "durante 30 años, hemos hecho muchas carreteras y autovías. Se acabó, no aumentaremos la capacidad viaria. Nuestra estrategia es desarrollar el transporte ferroviario y fluvial". Añadió que la capacidad viaria "no debe aumentar salvo para eliminar puntos de congestión o problemas de seguridad". Según el texto adoptado en la cumbre, "la carretera y el avión se convierten en soluciones de último recurso", por lo que tampoco se construirán nuevos aeropuertos.

Dentro de la apuesta por el transporte ferroviario, el Gobierno prevé desarrollar una segunda línea férrea entre el norte y el sur de Francia, así como la construcción de miles de kilómetros de vías de alta velocidad: 2.000 kilómetros más en 2020 y 2.500 más en 2030. Para diseñar un nuevo plan de infraestructuras, se celebrará este invierno un Comité interministerial que "definirá un nuevo esquema de infraestructuras para marzo de 2008". Los proyectos ya comprometidos serán reevaluados en función de su impacto ambiental y de las emisiones de CO2 que puedan generar.

En la cumbre, llamada Grenelle medioambiental en referencia a los acuerdos tras el mayo del 68, se han tomado hoy otras medidas, como la reducción a la mitad en 10 años del uso de pesticidas -que contaminan las aguas y el suelo- en la agricultura. También se ha decidido aumentar la proporción de la superficie agrícola dedicada a la agricultura biológica, para que pase del 2% actual al 6% en 2012 y un 20% en 2020. Además, se ha acordado retirar del mercado en cuatro años las 50 sustancias más peligrosas que se usan en la agricultura, entre ellas plaguicidas y fungicidas. Finalmente, Sarkozy ha anunciado una moratoria del cultivo de maíz genéticamente modificado.