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Reportaje:

¿Qué talla tengo?

Un recorrido por algunas de las tiendas de ropa más populares demuestra cómo una misma mujer puede tener tres cinturas

Mido 1,64, peso 54 kilos y tengo 85-70-98. ¿Cuál es mi talla? En teoría, la 38. Y me propongo averiguarlo en la práctica después de que el Ministerio de Sanidad haya firmado un acuerdo con los principales empresarios y creadores de moda en España, como Inditex, Mango, Cortefiel o El Corte Inglés, para homogeneizar sus patrones.

Elijo para mi trabajo de campo cuatro tiendas de esas cuatro empresas que están en la madrileña y comercial calle Preciados y alrededores. Escojo para el muestreo la prenda más común, los pantalones vaqueros, de talle bajo, los que más abundan, y de nueva temporada, porque están todas las tallas.

Primera parada, Sfera (El Corte Inglés). Tallas de la 36 a la 44. Cojo, del mismo modelo, la 36, la 38 y la 40. La 40 me está muy grande, la 38 también me sobra. ¡Mi talla es la 36!, aunque me asoman algunos michelines. ¿Hay una 37? Pregunto a la chica del probador: "Perdona, ¿aquí los pantalones dan mucha talla, no?". "No sé -contesta-, depende. Pero sí, suelen dar más talla porque no tenemos la 46".

Apenas unos metros más arriba de Preciados, Zara (Inditex). Qué sorpresa. ¡Existe la talla 32! Tampoco hay 46. Cojo otra 36, otra 38 y otra 40. Esta última me queda grande pero la 38 me va bien, aunque me sobra de cintura. Una vez más se me viene a la cabeza la 37. Con la 36 ni lo intento. Comento a la dependienta: "Nunca había visto una talla 32". Respuesta: "No sé, llevo trabajando aquí cinco meses, y, sí, creo que es algo nuevo".

Me cruzo de acera; casi enfrente, Cortefiel. Dos tipos de vaqueros, los 'Regular Fit', de la 38 a la 48, "para sentirte cómoda en cualquier momento", reza una publicidad, y los 'Star Fit', de la 36 a la 46, de talle bajo, los que busco, "estrechos y sexys", que "captan miradas a cada paso". Sin duda, estos. Vuelvo a entrar al probador con una 36, una 38 y una 40. La 38 ni me sube. La 40 me queda muy ceñida. ¿Una 42 cuando hace unos minutos era una 38 y poco antes una 36? Me visto, salgo y vuelvo a entrar al vestuario, esta vez con una 42. Efectivamente, esa es ahora mi talla.

Dejo Preciados para adentrarme en la calle Arenal. Allí está Mango. Me gusta un modelo de pantalones, pero sólo hay la 36 y la 40. Aún así las cojo, y elijo de otro modelo la 36, la 38 y la 40. Del primer modelo, la 40 se me cae y me cabe sin sofocarme la 36. Del segundo, la 40 también me está enorme, pero la 38 ajustadísima. Y vuelto a preguntar: "¿Cómo es posible que entre en una 36 y no en una 38, aunque se trate de vaqueros distintos?" "No sé -replica la chica del probador-, a veces varían mucho, según los modelos, e incluso siendo del mismo diseño. A mí a veces con una 36 se me sale la tripa y la 38 me queda grande. A mí también me pasa".

La misma persona, tres tallas: La 36, la 38 y la 42. Confundida, finalizo mi recorrido. Y me consuelo pensando: "A la dependienta de Mango también le pasa".