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La UE denuncia la discriminación a los gitanos en su informe anual sobre racismo

El Observatorio contra el racismo y la xenofobia asegura tras que los atentados del 11-M y el asesinato de Van Gogh se produjeron brotes puntuales de violencia contra los musulmanes en Francia y Holanda

La minoría gitana es el grupo más vulnerable al racismo en Europa y su marginación se ha hecho más evidente desde la expansión de la UE al Este. Esa la principal conclusión del informe anual que ha presentado hoy en Bruselas el Observatorio europeo del Racismo y la Xenofobia. Según el documento, los gitanos sufren discriminación en empleo, vivienda y educación y son víctimas habituales de violencia racial.

El observatorio, con sede en Viena, subraya que la diversidad étnica de la Unión Europea ha cambiado con su ampliación en 2004. Mientras que la Europa occidental han acogido tradicionalmente minorías étnicas compuestas por trabajadores inmigrantes y sus descendientes, en la Europa del Este la discriminación se ceba con las comunidades gitanas, particularmente numerosas en países como República Checa, Hungría o Eslovaquia.

Además, "la historia particular y las características de la población en los nuevos estados miembros hace que los gitanos procedentes de la ex Unión Soviética sean a menudo objetivo de actuaciones y sentimientos racistos, afirma el informe. El texto afirma que la discriminación en materia de vivienda es particularmente acusada en República Checa y Hungría pero también en España.

El informe también subraya que los niños gitanos se concentran en clases de educación especial en varios países y a menudo son etiquetados como estudiantes con problemas de aprendizaje. La Comisión Europea presionó en su día a los candidatos a la adhesión para que reformaran la legislación para garantizar los derechos de la comunidad romaní como condición a su ingreso.

Ataques a los musulmanes

Por lo que respecta a Europa Occidental, el documento subraya que dos acontecimientos provocaron en 2004 picos puntuales de violencia contra los musulmanes. Por un lado, los atentados del 11-M en Madrid, tras los cuales se produjeron episodios de violencia contra los árabes -y también ataques antisemitas- en Francia (pero no en España). Por otro, el asesinato del cineasta Teo Van Gogh a manos de un fanático islamista, lo que provocó una oleada de ataques a mezquitas en Holanda.

En otro informe publicado a primeros de este mes el Observatorio aplaudió el éxito de las autoridades británicas en frenar una posible ola de violencia contra los musulmanes tras los atentados del mes de julio contra el metro de Londres. El documento está elaborado con anterioridad a los disturbios en los suburbios franceses. El organismo lamenta, en todo caso, que países como Francia no aporten datos como raza, religión u origen étnico en sus estadísticas lo que dificulta identificar las conductas discriminatorias.