EE UU compra vacunas contra la actual gripe aviar para proteger al 7% de su población

La OMS ha desaconsejado impulsar la producción de ese medicamento, que a la hora de la verdad podría no ser útil en caso de una pandemia

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, considera probable que se produzca una pandemia de gripe aviar, así que hoy ha hecho públicos sus planes para hacerle frente. Entre las medidas anunciadas está solicitar una partida presupuestaria de emergencia al Congreso de 7.200 millones de dólares para, entre otras cosas, comprar medicamentos con los que proteger de la enfermedad a millones de ciudadanos.

Más información
La prohibición de criar aves al aire libre se amplía a otros siete humedales españoles

De esos 7.100 millones, 1.200 estarán dedicados a la compra de esas 20 millones de dosis de vacunas contra la actual gripe aviar en su variante más mortal (la variante H5N1); con ellas podría proteger al 7% de la población del país, unos 290 millones de personas. Además, destinará 1.000 millones a la compra de antivirales y 2.800 a mejorar la tecnología actual de producción de vacunas.

La comunidad científica reconoce que no sabe si esa vacuna será útil en caso de que al final se produzca la temida pandemia, puesto que para que esto ocurra el virus que afecta a las aves debe mutar (para así poder transmitirse entre humanos y no desde aves a personas, como ahora). Además, es posible que al final la variante que mute sea otra diferente al H5N1; de hecho, la Comisión Europea ha anunciado que tiene listo un prototipo de vacuna pero para la variante H7N1.

El pasado mes de abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS) distribuyó a las farmacéuticas interesadas un prototipo de vacuna para que la desarrollaran en caso de estar interesadas en ello. Se trata de la misma que tiene la farmacéutica francesa Sanofi Aventis, la estadounidense Chiron, la canadiense ID Biomedical, la australiana CSL y varias otras compañías de menor tamaño, según informa Javier Sampedro. Tanto la OMS como los mejores científicos especializados dan por hecho que tarde o temprano un virus de la gripe aviar acumulará las mutaciones necesarias para una transmisión eficaz de persona a persona y causará una pandemia, como ya ocurrió en 1918, 1957 y 1968.

Pero nadie sabe si será la variante H5N1. En caso de que no lo sea, los 1.200 millones de dólares gastados por Bush no habrán servido de nada. Y aun en el caso de que los sea, puede que las mutaciones lo cambien tanto que tampoco sea útil la vacuna. Así las cosas, la OMS ha desaconsejado la producción en masa de esta vacuna, porque "toda decisión de fabricar grandes cantidades de vacuna antipandémica antes del comienzo de una pandemia comprometería necesariamente la capacidad de producir vacuna antigripal convencional".

Si la OMS distribuyó el prototipo de vacuna para que se fuera desarrollando la vacuna fue porque este proceso entraña retos médicos que se pueden ir solventando incluso antes de que se produzca la mutación. Dos laboratorios asociados a la OMS, el de Kanta Subbarao, en los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, en Atlanta), y el de Robert Webster, en el hospital infantil St. Jude de Memphis, han logrado desarrollar una vacuna a partir de las muestras de virus H5N1 de víctimas humanas de los brotes de 1997 y 2003.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS