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Todas las claves para manejar un romance con un compañero de trabajo

A pesar de que el entorno laboral es uno de los contextos más habituales a la hora de encontrar pareja, una relación sentimental mal gestionada puede suponer un lastre tanto profesional como emocional.

Su affaire no solo ha puesto en peligro una producción con un presupuesto cercano a los 30 millones de euros y aspiraciones de estatuilla, sino que ha dado pie a la controversia más comentada, analizada y polarizante del Hollywood reciente. El romance de Olivia Wilde y Harry Styles, directora y protagonista de la película No te preocupes querida (que llega ahora a nuestras pantallas), cultivado durante el rodaje y ante las miradas de todo el equipo, desató una tormenta de consecuencias que enturbiaron sin remedio su relación con la protagonista de la cinta. Según publicó la revista Page Six, la actriz Florence Pugh se quejó amargamente de la conducta poco profesional de la pareja en el plató, con flirteos públicos y ausencias continuadas; una postura ratificada por la negativa de la intérprete a promocionar el filme o posar junto a su directora. Una situación que es más común de lo que puede parecer, teniendo en cuenta que dedicamos más de 1600 horas al año a nuestra profesión y que, según un estudio realizado por Infojobs, un tercio de los españoles han mantenido una relación con un compañero en el trabajo. Para que el amor triunfe sin que el romance y el ambiente laboral se resienta, recopilamos a continuación los consejos y recomendaciones más repetidas por los expertos.

-Primero de todo: si surge la chispa, no lo dudes.

Tener dudas sobre la pertinencia de sumergirse o no en una relación sentimental con un compañero de trabajo es algo tan habitual como los propios romances de oficina. La rutina, la camaradería y la intimidad son óptimos conductores de sentimientos y, si dicen que el roce hace el cariño, el trato diario puede hacer la pasión. Este tipo de enamoramientos es un proceso en ocasiones casi inevitable, en palabras de la psicóloga y sexóloga Silvia Sanz, que alienta a seguir el dictado del corazón “siempre y cuando la pareja tenga la madurez suficiente para resolver conflictos y separar el aspecto personal del profesional”. Carlos García, coach y especialista en terapia de pareja, tampoco ve ningún problema en mantener una relación en el entorno laboral. “Encontrar el amor no es algo tan fácil. No todos los días uno encuentra a alguien dispuesto entregarle su cariño, por eso yo nunca lo evitaría salvo que otras personas pudieran verse afectadas de manera directa”.

-La dependencia jerárquica sí puede ser un problema

Que uno de los miembros de la pareja ostente una posición con mayor rango respecto al otro puede convertirse en un potencial generador de conflictos dentro de la propia relación –al trasladar, por ejemplo, esos roles a la dinámica de la vida privada– y en productor de sospechas de favoritismo y recelos entre los compañeros de trabajo. Esto puede desembocar en una falta de objetividad respecto al rendimiento de la pareja o, por el contrario, en un pretexto abusivo al ser más exigente con nuestro enamorado que con el resto precisamente para remarcar la autonomía. Según el estudio publicado en 2018, solo el 9% de los encuestados ha mantenido una relación con un superior, pero los roles de dominación y subordinación siempre son complicados de gestionar en una relación íntima, así que deberíamos reflexionar muy bien sobre sus efectos eventuales en nuestra carrera profesional y determinar unos parámetros estrictos de cara a evitar conflictos. En el caso de No te preocupes querida también hay ecos de esta coyuntura, afirmando algunos medios especializados que Harry Styles cobró tres veces más que Florence Pugh pese a ser ella la gran estrella de la película.

-¿La cosa va en serio? Mejor comunicarlo

En esta encrucijada lo primero que deberíamos hacer es diferenciar si nuestro romance es un affaire clandestino, una aventura esporádica que preferimos mantener en secreto, o si es el germen de una relación con aspiración a perdurar en el tiempo. En el segundo supuesto, entonces, los expertos coinciden a la hora de recomendar que comuniquemos nuestra situación sentimental a compañeros, superiores o el departamento correspondiente de recursos humanos. “No es que le tengas que pedir permiso a nadie para tener una relación con esa persona, simplemente le informas de que esto es así y de que, por supuesto, no perjudicará ni influirá en la rutina diaria”, apunta García. “No hay nada que esconder”, avala Silvia Sanz, apostando por la honestidad en lugar de un secretismo que puede acabar perjudicando la relación o provocando situaciones incómodas con los compañeros si se enteran por otros medios. “Tener una relación de pareja en el trabajo puede ser incluso positivo para la empresa si no afecta a la ejecución del mismo y ambos son profesionales. Puede que te sientas más cómodo en tu lugar de trabajo, con mayor motivación y determinación a la hora de afrontar los retos laborales”, manifiesta.

-Establece límites claros entre lo profesional y lo íntimo

Mantener espacios diferenciados tanto en el trabajo como en la intimidad es una de las recomendaciones de la especialista en psicología clínica y sexología. Fijar unos límites transparentes y acordados por los dos es la mejor forma para que la relación no se resienta en estas situaciones y evitar que la vida privada y la laboral se mezclen y contaminen. “Deberíamos dedicar un tiempo determinado para hablar sobre el trabajo y fuera de ese intervalo hacer un ‘pacto de silencio’ para potenciar otros aspectos de la relación. Del mismo modo, los conflictos personales deberíamos discutirlos fuera del horario laboral, es importante no llevar a la oficina los conflictos sentimentales”, ratifica la experta. Los problemas del trabajo… fuera de casa.

-Las muestras de afecto… para el final de la jornada

La profesionalidad debe primar ante cualquier eventualidad personal y, según los expertos, la imagen con la que los compañeros nos percibían antes de comenzar la relación no debe sufrir ningún tipo de distorsión por esta nueva circunstancia. A la vista está la reacción negativa de Florence Pugh a las muestras de cariño en el set de Olivia Wilde y Harry Styles, que contaminaron el ambiente durante el resto del rodaje. “Un exceso de muestras de cariño puede ser un problema para el resto de empleados, resultándoles incómodo ver cómo le doy un abrazo o un beso a mi pareja en su presencia. Si esto acaba influyendo en el trabajo nuestro jefe tendrá mucho que decir”, confirma el coach. “Hay que evitar una excesiva cercanía con la pareja, trata de dirigirte a él o ella de la misma forma que lo hacíais antes de la relación”, corrobora Sanz.

-¿Y si la relación se acaba?

Positividad, tiempo y entereza. Las rupturas de pareja son casi inherentes a la vida adulta y gestionarlas en el ambiente laboral requiere de una madurez incluso mayor, teniendo en cuenta que no podemos escondernos ni poner distancia con el otro. Tener que ver a nuestro ex a diario, si seguimos sintiendo algo, puede ser “una odisea”. “Este es el problema que más me he encontrado en mis consultas. Lo primero es aceptarlo e intentar que no perjudique a nuestro desarrollo normal del trabajo. Requiere de mucha calma, pensamientos adecuados, quizá del apoyo de un profesional y de una normalización de la situación: tu ex pasa a ser un compañero más”, concluye Carlos García.

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