_
_
_
_
_

La pedida de mano fallida de Disneyland París, el último éxito de un género que triunfa en internet

Una pedida de mano interrumpida por un empleado de Disneyland París es el último caso de un fenómeno que arrastra a miles de usuarios a consumir vídeos de compromisos matrimoniales fallidos.

Imagen de la pedida de mano fallida en Disneyland París.
Imagen de la pedida de mano fallida en Disneyland París.

Las pedidas de mano en general, pero sobre todo las que salen mal por algún infortunio del destino, son un género imbatible en internet. La última que se ha hecho viral ocurrió en Disneyland París el 21 de mayo y es una buena prueba de este fenómeno que engancha a millones de personas en todo el mundo. Para que nos hagamos una idea, este vídeo –en el que un empleado del parque temático echa sin ningún tipo de empatía a una pareja que estaba en plena pedida de una zona del parque en la que supuestamente no debían estar– ha generado en las últimas 48 horas más de 10.600 comentarios en Reddit y va camino de conseguir las 100.000 visualizaciones.

El vídeo se ha hecho tan popular en Reddit y en otras muchas webs y plataformas que Disney se ha visto obligado a enviar un comunicado para disculparse con la pareja afectada. Desde las oficinas centrales en California, la compañía ha explicado que han ofrecido «nuestras más sinceras disculpas a la pareja y vamos a hacer todo lo que podamos para arreglar lo ocurrido».

Según publica The New York Times, la pareja está formada por Ante, un ingeniero informático alemán de 31 años, que no ha querido revelar su apellido, y su prometida. En declaraciones al medio Ante asegura que tras lo sucedido se quedaron perplejos y en shock. «Se supone que en Disney es donde los sueños se hacen realidad y nuestro momento fue completamente destrozado», ha asegurado el ingeniero en The New York Times.

Ante llevaba desde Navidad preparando la pedida de mano en Disneyland París porque las películas de Disney ha sido muy importantes en la relación de pareja. Finalmente, Ante logró poner el anillo en el dedo de su prometida en un banco cercano al lugar de los hechos, donde revisaron el vídeo de lo ocurrido y se sintieron «felices, por un lado, y muy tristes, por otro». «No me apetecería volver a Disneyland París porque nos han robado un momento que no va a volver», ha sentenciado.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_