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Hombres, Natalie Portman sabe cómo «cotillear bien» al hablar de mujeres

La intérprete ofreció un discurso repleto de consejos en clave de género en la gala de ‘Variety’ que celebró el poder de las mujeres en Hollywood.

Natalie Portman en la gala de 'Variety' dedicada al poder de las mujeres en la industria.
Natalie Portman en la gala de 'Variety' dedicada al poder de las mujeres en la industria.Getty

El pasado fin de semana, Natalie Portman protagonizó la gala de Variety dedicada a su último especial, Power issue, una edición que analiza el despertar feminista de la industria cinematográfica en el último año y donde la intérprete protagoniza una de sus múltiples portadas. Como viene siendo habitual cada vez que tiene un micro delante, Portman elaboró una elocuente argumentación y no se cortó en señalar los males de su gremio: lamentó que «Harvey [Weinstein] todavía esté libre» y que quizá «nunca asuma consecuencias legales» y destacó los logros de Time’s Up –la organización de la que participa que ha ofrecido asistencia legal a 35.000 mujeres en casos de discriminación o abusos–. Entre las victorias, asistir a las trabajadoras de McDonald’s o que Brett Ratner y su abogado hayan tirado la toalla en el caso de difamación contra una de sus presuntas víctimas, Melanie Kohler, después de que Time’s Up se hiciese cargo del caso de Kohler («[su abogado] intentó usar la enorme ventaja financiera que tenía sobre ella para acosarla [a Kohler] y así callarla».

Durante los 15 minutos de su discurso, Portman también aprovechó su tiempo para elaborar una práctica guía, dividida en varios puntos, para otorgar más poder a las mujeres. El número cinco fue el que mayores aplausos y vítores consiguió entre la audiencia, cuando habló sobre «cómo cotillear bien», un punto sencillo según su explicación: «Abandona esa retórica de que una mujer está loca o es difícil. Si un hombre dice que una mujer está loca o es difícil, pregúntale: ¿Qué hiciste mal con ella? Son palabras en clave. Él estará tratando de desacreditar su reputación».

El resto del discurso no tiene desperdicio, Portman establece lecciones que ha aprendido de sus «doctoras de la vagina» (ofrece un paralelismo entre cómo aumentó el número de ginecólogas en EEUU porque las pacientes lo requerían para tratar de remediar el bajo número de directoras –»solo el 11% de las 250 películas más taquilleras estuvieron dirigidas por mujeres»); defendió las bonanzas de la igualdad con símiles de la lactancia («los hombres se comportan como si viviéramos en un juego donde nada suma. Si las mujeres consiguen respeto, tienen acceso al poder y son valoradas, ellos creen que perderán algo. Pero nosotras sabemos el mensaje de las glándulas mamarias: cuanta más leche des, más leche tendrás») y apostó por multiplicar esfuerzos «encendiendo más antorchas» de las mujeres: «La luz se multiplicará y el calor nos afectará a todos». Todo el discurso, bajo estas líneas.

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