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“Me enamoré locamente. No sabía quién era”: así descubrió Liv Tyler que su padre era el líder de Aerosmith

La actriz nació fruto del breve affaire que mantuvieron Bebe Buell y Steven Tyler. Pero como por aquel entonces él tenía serios problemas con las drogas, su madre decidió ocultarle la verdad.

Steven Tyler y Liv Tyler en una imagen de archivo.
Steven Tyler y Liv Tyler en una imagen de archivo.Getty

Todo el mundo da por hecho que Liv Tyler es la hija de Steven Tyler, el líder de Aerosmith. Aunque no siempre fue así. De hecho, la actriz vivió sus primeros años de vida creyendo que su progenitor era el también músico Todd Rundgren, quien entre 1972 y 1978 mantuvo una relación con su madre, la cantante, modelo y exconejita Playboy Bebe Buell. Para ponerles en situación, la génesis de este lío familiar está en 1976. En aquel momento, después de haber hecho lo propio con Rod Stewart o Elvis Costello, Bebe, con 23 años, tuvo una breve aventura con Steven, fruto de la cual nació Liv en el verano de 1977. Ella sabía perfectamente quién era el padre, pero a sabiendas de los problemas de drogodependencia que por entonces sufría el autor de Dream On decidió ocultarle la verdad a la pequeña.

Padre e hija, juntos en 1993.
Padre e hija, juntos en 1993.Getty

“Cuando nací mi madre era muy joven y estaba luchando con ello, necesitaba ayuda. Así que vivía en Maine con mi tía, mi tío y mis primos. Después viví con mis abuelos en Virginia y luego lo hice a tiempo completo con mi mamá”, rememoró Liv en Wonderland en 2011 sobre aquellos tres primeros años en los que, principalmente por motivos laborales, notó la ausencia de su madre. Por su parte, Todd, a pesar de romper con Bebe meses después de que Liv viniera a este mundo, no tuvo problema alguno en ejercer de figura paterna. “Todd básicamente decidió que necesitaba un padre, así que firmó mi certificado de nacimiento. Sabía que existía la posibilidad de que yo no fuera suya, pero… Él me apoyó por completo, me hizo pasar por escuelas privadas increíbles y lo iba a ver tres veces al año cuando vivía en Woodstock”, apostilló al respecto en la misma publicación. “¿Le llamabas papá?”, aprovechó para preguntarle la periodista Louise Brealey. “Oh, sí. Todavía… Dejé de llamarlo papá, pero ya sabes. Él es lo más. Quiero decir, le estoy muy agradecida, le tengo mucho amor. Cuando me abraza se siente como si fuera papá. Además, es muy protector y fuerte”.

El siguiente capítulo de este enredo paternofilial aconteció cuando Liv tenía ocho años, ya que fue con esa edad cuando, aunque no fuera consciente, vio por vez primera a su verdadero padre. Así explicó el fortuito encuentro también en Wonderland: “No sabía quiénes eran Aerosmith. Y mi mamá dijo: ‘Ven aquí, quiero presentarte a alguien’. Yo estaba viendo a Todd tocar y estaba en plan: ‘¡Uf, no quiero venir!’ Entonces, ella señaló a un tipo que estaba parado en la barra del bar y pensé: ‘¿Es ese el hijo de Mick Jagger?’. Él me compró un Shirley Temple, un agua burbujeante de granadina y soda con pequeñas cerezas de plástico falsas. Yo era un poco marimacho, tenía una falda de los 80 y estaba sentada con las piernas abiertas. Recuerdo que me dijo: ‘Tienes que cruzar las piernas, jovencita’. Me enamoré locamente de él. No tenía ni idea de quién era”.  

En la fiesta de ‘Vanity Fair’ en 2011.
En la fiesta de ‘Vanity Fair’ en 2011.Getty

Tal fue el impacto que le causó conocerle que, como ella misma desveló en Interview en 2015, “puse un póster suyo en mi pared” y, asimismo, escribió de su puño y letra en el diario personal de su madre “creo que Steven es mi padre”. Sus sospechas se confirmarían con 11 años. “Lo comencé a intuir porque él se parecía mucho a mí y tengo una medio hermana un año menor que yo, de nombre Mia, que vi al lado del escenario en un concierto de Steven. Estaba literalmente viendo a mi gemela. Se veía exactamente como yo y miré a mi mamá, que tenía lágrimas en sus ojos. Así fue como empecé a conectarlo todo”, narró acerca del hallazgo hace un lustro en el programa The Jonathan Ross Show. “Cuando me di cuenta de que Steven era mi padre fue un momento más grande que yo, fue casi espiritual. Cuando conoces a un pariente hay una energía y un brillo entre tus cuerpos. De alguna manera debe ser la química, el ADN y los genes. Sentí una conexión muy fuerte cuando lo conocí de niña y no sabía por qué al principio, pero lo descubrí bastante rápido”, agregó a The Guardian en 2017.

En 1994 Liv apareció en el videoclip de Crazy junto a Alicia Silverstone y, cuatro años más tarde, su padre le devolvió el favor interpretando la célebre I Don’t Want to Miss a Thing, el tema principal de aquel filme llamado Armageddon que ella misma protagonizó. Sin embargo, al inicio su lazo afectivo no fue tan fuerte como cabría esperar. “Después de conocernos empezó a llamarnos e íbamos a verlo. Acababa de salir de rehabilitación, así que parte del proceso era enmendar las cosas y acercarse a mi madre tras años siendo un adicto a las drogas y nunca estar allí. La relación todavía es un poco complicada. Está muy ocupado. No anda mucho por ahí. Es un poco difícil ser la hija de una estrella del rock. Definitivamente, a veces, puede ser doloroso, especialmente para mí. ¿Honestamente? En los últimos años no hemos estado muy unidos. Ha estado pasando por un montón de cosas por su cuenta y no ha estado mucho por nosotras. Así que eso ha sido difícil. Probablemente no debería estar hablando de esto… Realmente desearía que estuviera más cerca, que conociera más a mi hijo Milo”, confesó en la ya citada Wonderland hace nueve años.

Ahora, afortunadamente, su relación es radicalmente distinta. O, al menos, eso es lo que se deduce al leer en The Guardian que, en 2015, cuando nació su segundo hijo, Sailor, su padre sí estuvo ahí: “Nunca esperé dar a luz con mi hermana y mi papá en la misma habitación. Sailor me sorprendió y llegó seis semanas antes, lo cual fue bastante aterrador. David [refiriéndose a su pareja desde 2014, el agente de futbolistas David Gardner] estaba en un vuelo. Llamé a Mia y vino directamente al hospital, y ella también llamó a Steven. Entró en la habitación momentos antes de que Sailor naciera y cortó el cordón umbilical. Fue algo salvaje”. Como pueden imaginarse, el alma de Aerosmith no es un abuelo, digámosle, típico. “Él es sorprendente haciendo ruidos raros con su boca. Además, imita animales, una gran cantidad de ruidos de animales. Le encanta jugar, es divertido y amoroso, es algo así como un hechicero que saca cosas de su cabello y luce joyería, es simplemente muy divertido”, le contó a Jonathan Ross. Han recuperado el tiempo perdido.

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