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Jake Gyllenhaal: «Soy una especie de budista y creo que escogemos a nuestros padres»

Tomarse las cosas muy en serio no va con él. Afirma que le gustaría ser a ratos Jack Lemmon y, a otros, Humphrey Bogart. Y no porque, como ellos, acostumbre a hacer solo los proyectos en los que cree.

Jake Gyllenhaal

Lleva, desde que despuntó muy joven en Donnie Darko (2001), perfilando su propio modelo de galán. Este otoño estrena dos películas de su nueva alma gemela, el director canadiense Denis Villeneuve: Prisioneros, que está ahora en cartelera y en la que hace de un policía que debe resolver la desaparición de dos niñas, y Enemigo, basada en El hombre duplicado, de José Saramago.

¿A qué se debe este doblete con Villeneuve? Tengo entendido que rodaron ambas películas seguidas, una detrás de la otra.

Cuando lo conocí fue como si me reencontrara con mi hermano perdido. Estaba haciendo teatro en Nueva York y no paraba de oír hablar de él. Todo el mundo mencionaba su película, Incendies (2010). Un día me llegó un guión suyo, el de Enemigo, que incluía una especie de manifesto de por qué quería rodarla y decía que no haría otra cinta hasta conseguirlo. Coincidió con un momento en el que yo me estaba replanteando muchas cosas sobre mi carrera, mi intimidad, mi masculinidad… y todo estaba presente en esa historia. Quedé con él. Lo amé profundamente y lo odié profundamente. Creo que él diría lo mismo de mí y yo me sentiría muy honrado.

Es curioso lo que dice de la masculinidad. Su personaje en Prisioneros, el detective Loki, es muy de la vieja escuela. Lo mismo que su antagonista, el papel que encarna Hugh Jackman.

Es cierto, pensé en interpretarlo como lo hubiera hecho Richard Burton. Es uno de esos tipos que tiene cosas dentro. Creo que Loki no tuvo mucho amor cuando crecía, pasó por un centro de menores. Su contraposición al personaje de Jackman es interesante. Este lo confía todo a su emoción, a su instinto, mientras que Loki es cerebral. Al final lo que dice Villeneuve es que se necesita un equilibrio entre ambos.

¿Richard Burton? ¿En qué otros actores clásicos se mira?

¡Hay tantos! Jack Lemmon, Danny Kaye… Me gustaría poder decir Humphrey Bogart, pero uno tiene que ser consciente de sus limitaciones [risas].

Bueno, no será porque no haya interpretado a tipos duros, como el policía de Sin tregua (2012).

Es cierto. Era policía, pero no sé si era un tipo duro. Menciona a Jack Lemmon.

¿Le gustaría hacer más comedias?

No se ha prodigado mucho en ese género. Me encantaría poder trabajar más en ese estilo, no sé si haciendo comedia-comedia, pero sí me gustaría poder reírme de las situaciones. 

Usted se crió en el mundo del celuloide [su padre es el director de cine Stephen Gyllenhaal y su madre es la guionista Naomi Foner] y empezó a actuar cuando apenas era un niño. ¿Alguna vez se planteó dedicarse a otra cosa?

Soy una especie de budista y creo que, de alguna manera, somos nosotros los que escogemos a nuestros padres, así que pienso que también elegí este mundo. Me encanta contar historias, es algo que siempre me ha fascinado.

Sus primeros filmes fueron muy notables, especialmente Donnie Darko, que se ha convertido en una especie de clásico generacional.

Todavía, a fecha de hoy, hay chicos que se me acercan y me hablan de esa cinta, y siempre tienen la misma edad. Creo que verla se ha convertido en un rito iniciático y, para mí, hacerla también fue eso. Cuando la vuelvo a ver me acuerdo de lo que era ser un adolescente, intentar entender el mundo cuando parece tan precario. Enemigo tiene cosas en común con Donnie Darko, también es alucinatoria. Me encantan esas películas.

También se le deben acercar para hablar de Brokeback Mountain (2005).

Sí, justo el otro día me encontré con Ang Lee y hablamos de ello. Hacerla fue difícil, pero también muy especial. Entre todo el reparto creamos una pequeña familia.

¿Está disfrutando especialmente de este momento? Si Prince of Persia: las arenas del tiempo (2010) hubiese sido un éxito de taquilla, usted habría quedado ligado a la franquicia y quizá no estaría haciendo estos filmes.

Esta es una pregunta muy difícil de responder. Está muy orientada a los resultados y yo no veo la vida así, en términos de éxito o fracaso. Lo importante son las relaciones que hago por el camino. Si ruedo una película y consigo una buena conexión con la gente con la que trabajo, para mí eso ya es un éxito. Al margen del dinero que pueda recaudar en taquilla.

Me refiero a que parece haber orientado su carrera.

Es que yo no pienso en términos de «carrera». Ahora mismo, lo que más me interesa del mundo es saber qué está haciendo usted, a qué se dedica, qué aspecto tiene su oficina…

¿Le gustaría entrevistar a sus entrevistadores?

Sí. Me encantaría poder hacerlo. Debe de ser duro entonces. No le debe de resultar fácil observar a la gente cuando el famoso es usted. Yo no emplearía la palabra «duro». Pero sí observo, considero que tengo que ser una persona capaz de hacerlo.

Ha tenido relaciones (con Taylor Swift y Reese Witherspoon, por ejemplo) muy seguidas por la prensa. ¿Cuáles son sus trucos para sobrellevarlo?

Lo siento. ¡No le voy a revelar mis secretos!

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