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Siete dispositivos tecnológicos para no helarse de frío con la borrasca Filomena

Más allá de mantas y abrigos, los termostatos inteligentes, los guantes táctiles o la ropa calefactada son opciones innovadoras para combatir los rigores del invierno

En pleno azote de la borrasca Filomena y con el mercurio batiendo mínimos en el país, encontrar fuentes de calor, ya sea para climatizar el hogar o bien dando un paseo, se ha convertido en una prioridad. Más allá de las estufas, mantas y cualquier otro tipo de solución tradicional para hacer frente al frío, existen una serie de dispositivos tecnológicos que pueden ser de gran ayuda. Hemos preparado una selección de siete de ellos con los que podremos afrontar este gélido temporal, ya sea dentro de casa, en la oficina o incluso yendo de excursión.

El termostato es un elemento imprescindible que permite el control de la caldera o sistema de calefacción, encendiéndola o apagándola en función de la temperatura existente en el interior. Esta máxima es sencilla, pero su gestión no tiene por qué serlo tanto: ¿es necesario llegar a casa estando esta helada y tener que esperar a que se caldee una vez encendida la calefacción? ¿Tenemos que sufrir todas las mañanas de camino a la ducha por el mismo motivo? ¿Hacemos una gestión eficiente de la calefacción controlando la temperatura nosotros mismos?

A estas y otras dudas da respuesta precisamente un termostato inteligente, cuya inteligencia viene precisamente del aprendizaje del comportamiento del usuario gracias a un sofisticado algoritmo que tiene varios elementos en cuenta. Nest —ahora perteneciente a Google—, fue una de las marcas pioneras en desarrollar termostatos que se gestionan solos; esto es, se enciende y apaga de forma automática en función de la presencia de gente en casa, de los hábitos de climatización y conociendo cuánto tarda la caldera en alcanzar la temperatura de confort. Sus creadores aseguran que su sistema ahorra en todo el mundo unos 39.000 kWh a sus propietarios.

Un termostato inteligente ofrece muchísimas ventajas, pero cuenta con dos inconvenientes destacables que hay que tener en cuenta: su elevado precio y la necesidad de estar conectados a una red inalámbrica. Lo primero no necesita demasiada explicación y lo segundo, puede ser todo un problema en segundas residencias, bungalós o casas de vacaciones que se ocupen parcialmente al cabo del año. Calentar una casa en el pueblo un día antes de nuestra llegada puede resultar fundamental para aprovechar al máximo una escapada, y por fortuna, puede hacerse gracias al enchufe T4-GSM.

Este dispositivo no es más que un enchufe conectado a internet gracias a una SIM prepago y permite su encendido y apagado de forma remota desde el móvil. La idea básica es que al encender el enchufe, salte la calefacción y comience a caldear la casa.

Otra de las ventajas de este dispositivo es que cuenta con un sensor que mostrará en la pantalla la temperatura actual de la estancia y así podamos caldear la casa hasta el punto deseado y luego apagar la calefacción a distancia. Si el sistema de calefacción es mediante estufas eléctricas individuales, T4-GSM permite conectar hasta cuatro enchufes adicionales que se gestionan desde el primero.

Dyson es una marca pionera en materia de tecnología y que cuenta con productos que parecen escapados de un congreso de inventores. Sus creaciones cuentan con un elevado índice de satisfacción por parte de sus clientes, que se está traduciendo en un espectacular crecimiento de la compañía. Y uno de los productos más demandados es su futurista calefactor-purificador, que al tiempo que climatiza, limpia el ambiente de elementos contaminantes y gases nocivos, gracias a sus filtros de carbono y HEPA integrados y que deben ser remplazados con el uso.

Ha sido precisamente Dyson la marca que ha dado la voz de alarma durante estos tiempos de confinamiento: el big data cosechado por sus unidades repartidas por todos los hogares desvela que el ambiente dentro de nuestras casas está más contaminado durante la pandemia, por motivos evidentes. Los compradores de este producto de alta gama recibirán en sus domicilios un dispositivo futurista que, conectado a una aplicación móvil, comenzará a limpiar y caldear la estancia a la temperatura deseada.

Usar el móvil con temperaturas cercanas a cero, o directamente negativas, supone un trago que no todo el mundo está dispuesto a pasar. Pero el intenso frío no tiene por qué ser un impedimento para utilizar el móvil con absoluta normalidad en invierno, y sí, guantes táctiles —aquellos con capacidad de permitir el uso de pantallas táctiles— han existido en el mercado desde hace años, pero los nuevos tejidos ofrecen un rendimiento muy superior. Con anterioridad, el principal problema de este accesorio residía en que la superficie con capacidad táctil estaba muy limitada a unas zonas determinadas de los dedos; por otro lado, estos guantes no estaban preparados para temperaturas realmente bajas.

El fabricante holandés Mujjo resuelve ambos problemas con una nueva generación de guantes con doble capa de aislamiento y una amplia superficie con capacidad táctil que hace que el uso del móvil sea totalmente natural. En lo que toca al aislamiento, estos guantes cuentan con tres capas de protección a las que se ha añadido una capa exterior 3M Thinsulate que los protege de las inclemencias meteorológicas. Mujjo ha adaptado el tejido que cubre el dedo pulgar para adaptarlo a las medidas de las grandes pantallas táctiles que se llevan ahora.

Los guantes son siempre una excelente opción cuando lo que se quiere es evitar que las manos se congelen y que las inclemencias del tiempo nos obliguen a introducirlas en los bolsillos. Pero... ¿Qué pasa cuando ya tenemos estas extremidades ateridas y somos incapaces de operar con ellas? La solución aparentemente es fácil: con calentarlas, es suficiente; sin embargo, no siempre tenemos cerca una fuente de calor a la que recurrir, y esto no es solo aplicable a exteriores: se nos pueden helar las manos también en el trabajo.

Zippo soluciona de una forma creativa y práctica este problema con un producto con una alta representación en su catálogo: los calientamanos. Se trata de unas baterías de bolsillo que al apretarse, generan el calor suficiente para atemperar las manos, ya sea en el trabajo o en actividades al aire libre, y lo hacen durante no menos de nueve horas. Este ingenioso producto ofrece una doble función, ya que puede aprovecharse su carga para alimentar, mediante el puerto USB, el móvil o cualquier otro dispositivo que nos acompañe.

La ropa calefactable no es nueva, pero no suele ser un objeto de compra habitual en nuestro país. No sucede lo mismo en Estados Unidos, donde un fabricante, Ororo, ha establecido su negocio en torno a la ropa que se calienta gracias a baterías recargables. Un excelente ejemplo de ello es su cazadora, que acumula cientos de votos positivos entre sus compradores en Amazon y en la propia tienda del fabricante (en nuestro país, pueden adquirirse a través del primero).

¿Qué ventajas ofrece una cazadora calefactada frente a una convencional? La primera y más evidente es que es el propio usuario quien determina cuánto calor necesita: estas prendas vienen con tres niveles de calefacción, con lo que uno puede emplear al cabo del día distinto calor en función de la necesidad. La otra gran ventaja es que ocupan muy poco espacio (algo a tener en cuenta en los viajes), y que pueden utilizarse todo el año dada su versatilidad. El fabricante se ha asegurado de que sean impermeables y la batería se puede extraer para lavarse la prenda en la lavadora sin problemas.

¿Se imagina una cama que se haga sola? ¿Y que cuente con un sistema de climatización con el que podamos elegir la temperatura a través de una aplicación? Este sueño fue hecho realidad por Smartduvet, una marca que dedica su negocio a comercializar en todo el mundo una colcha que, empleando una cámara de aire que tensa el tejido obra el milagro de lograr que la cama “se haga sola”. Pero esta cámara tiene otra función que la hace realmente interesante: la de climatizar la cama.

Mediante una aplicación, el usuario puede determinar si quiere que su cama esté caliente en invierno o fría en verano, y lo que resulta más interesante, puede dividir dos zonas de la cama, para que no haya discusiones de pareja. Este sistema reduce la sudoración, por un lado, y evita la humedad, con lo que sus promotores aseguran que es más higiénico que la colcha tradicional. Puede adquirirse desde la web del fabricante con entrega a domicilio en todo el mundo.

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