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El PSOE apuntala su poder regional con el pacto transversal en Navarra

Los socialistas gobiernan en ocho comunidades y cogobiernan en otras dos

María Chivite, en el Parlamento de Navarra, este viernes. En vídeo, la socialista se convierte en la presidenta del Gobierno navarro.

Los socialistas no habían gobernado en Navarra desde 1996. Su actual secretaria general, María Chivite, ya es presidenta de esta comunidad foral tras obtener este viernes, en la segunda votación, 23 votos (11 del PSN, 9 de Geroa Bai, dos de Podemos y uno de I-E) y gracias a la abstención de cinco de los siete parlamentarios de EH Bildu. La candidata socialista recibió 22 votos negativos: los de los 20 diputados de la coalición de derechas Navarra Suma (PP, UPN y Ciudadanos) y los dos restantes de los abertzales. La toma de posesión de Chivite como presidenta —será la tercera mujer en la historia de esta comunidad tras Yolanda Barcina (PP) y Uxue Barkos (Geroa Bai)— tendrá lugar el martes 6 de agosto.

La conquista de Navarra para los socialistas amplía el mapa de comunidades autónomas regidas por el PSOE, cuyo poder institucional se extiende ahora a un total de ocho regiones (Asturias, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares, Canarias, Navarra y Comunidad Valenciana), además de otras dos (Cantabria y País Vasco) en las que está cogobernando.

Aún sigue en el aire la situación de La Rioja, donde el PSOE fue la fuerza más votada, a un solo voto de la mayoría absoluta. Ese escaño podría proporcionárselo Podemos, que en las dos intentonas llevadas a cabo en julio negó su apoyo a la candidata Concha Andreu. Los socialistas tienen previsto reanudar a finales de agosto las negociaciones con el partido de Pablo Iglesias, que exigió entrar en el Gobierno riojano a cambio de su respaldo en la investidura. El plazo para evitar unas nuevas elecciones en esta comunidad termina el 16 de septiembre.

En Navarra, los socialistas han conseguido un “acuerdo plural, entre diferentes”, según destacó Chivite, que reunirá en un mismo Consejo de Gobierno a representantes socialistas, nacionalistas y de izquierdas. Esta misma fórmula de pactos mixtos, entre fuerzas de signo político diverso, es la que también le ha valido al PSOE para hacerse con el Ejecutivo de Aragón (junto con el PAR, la Chunta y Podemos), en Canarias tras entenderse con Nueva Canarias y Podemos, o en Baleares, mediante una entente con el partido de Iglesias y Mès per Mallorca.

El PSOE apuntala su poder regional con el pacto transversal en Navarra

El PSOE, que aún tiene pendiente resolver el futuro del Gobierno de la nación tras la investidura frustrada de Sánchez, consigue presidir siete autonomías que eligieron sus Parlamentos en mayo pasado, además de la Comunidad Valencia, que celebró elecciones un mes antes. Los mayores borrones los ha tenido en Madrid, Castilla y León y Murcia, donde el PSOE resultó vencedor en las urnas, pero los acuerdos entre los partidos de la derecha (en Madrid y Murcia con el apoyo externo de Vox, como sucedió anteriormente en Andalucía), le han cerrado el camino a la presidencia, que ha quedado en manos del PP. Este partido controla cinco comunidades autónomas, entre las que están las más pobladas de España.

En Navarra ha sucedido lo contrario. La fuerza más votada (Navarra Suma, una coalición entre Unión del Pueblo Navarro, PP y Ciudadanos) irá a la oposición junto con EH Bildu, aunque la izquierda abertzale se reserve “la llave” de la legislatura para aprobar o tumbar los Presupuestos y el resto de iniciativas legislativas del Ejecutivo de Chivite. Como había prometido, la coalición independentista cedió ayer a la candidata del PSOE las abstenciones “estrictamente necesarias” para lograr ser investida.

“Vergüenza democrática”

Navarra Suma, que ha mantenido un discurso durísimo contra los socialistas por “pactar” con Bildu, consideró ayer que este hecho supone “una auténtica vergüenza democrática” y “una traición al pueblo de Navarra”, afirmó el parlamentario Carlos Pérez-Nievas al término de la sesión de investidura, a la que asistió el presidente del PNV, Andoni Ortuzar. “El triunfador verdadero de este acuerdo de Gobierno es el PNV, que viene a Navarra camuflado en Geroa Bai para santificar el acuerdo”, añadió.

El portavoz parlamentario de esta formación nacionalista, Koldo Martínez, expresó su “satisfacción” por “haber conseguido sacar adelante un Gobierno progresista y plural” que será “bueno para todos y para todas”. EH Bildu, pese facilitar la investidura de Chivite, le recordó que su Gobierno es “minoritario”, por lo que debe “pasar de las palabras a los hechos” y cumplir sus promesas de “diálogo y acuerdo con todos”. “Tenga en cuenta que EH Bildu está en la oposición, una oposición que será contundente cuando sea necesario, y constructiva cuando sea necesario”, declaró su portavoz, Adolfo Araiz.

Chivite, que comenzó como edil en Cintruénigo, su localidad natal, y fue parlamentaria y portavoz del PSOE en el Senado en un breve periodo entre 2014 y 2015, además de secretaria general del PSN desde 2014, dirigirá un Gobierno con 13 consejerías (ocho para los socialistas, cuatro para Geroa Bai y una para Podemos) y tendrá como vicepresidentes a Javier Remírez, del PSN, y José María Aierdi, de Geroa Bai.

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