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Alivio en el PP al evitar el ‘sorpasso’, conservar Madrid y desalojar a Carmena

Casado se revuelve contra quienes les daban por "amortizados" : "¡Hemos vuelto!"

El líder del PP, Pablo Casado, y su esposa, Isabel Torres, votan este domingo en Madrid. En vídeo, declaraciones de Casado.

Alivio. Así ha reaccionado el PP a los resultados de las elecciones europeas, autonómicas y municipales después del batacazo de las generales del pasado 28 de abril. Sus peores pesadillas —el sorpasso de Ciudadanos— no llegaron a producirse y sí alcanzaron el sueño de recuperar el Gobierno de la capital, sumando con Cs y Vox, para desalojar a Manuela Carmena. El partido da por inaugurada la “era Casado” y aleja el fantasma de la guerra interna. "Mañana empieza todo. El PP ya ha iniciado la remontada. Hemos vuelto", ha dicho el líder del PP. 

En sus mejores sueños, antes de este domingo, el PP arrebataba a la izquierda la capital del reino. En sus peores pesadillas, perdían el bastión donde gobiernan desde 1995, la Comunidad de Madrid, y Ciudadanos afianzaba el sorpasso con el que ya había avisado en las generales en Andalucía o Madrid. Finalmente, las urnas ofrecieron a Pablo Casado, líder en apuros tras el batacazo del 28-A, un respiro. La sensación en la sede de Génova fue, sobre todo, de alivio.  Y hasta de optimismo: "Alguno nos quería dar por amortizados, pero los españoles han decidido votar al original. Por mucho que intenten cantar al karaoke nuestros grandes éxitos, por mucho que se disfracen, PP solo hay uno. No somos una pompa de jabón", ha declarado el presidente popular. "Se le va a hacer muy cuesta arriba esta legislatura a Pedro Sánchez si finalmente consigue formar Gobierno. Y aquellos que querían suplantarnos ya han visto que queda PP para muchos años", añadió.  

El presidente popular había dedicado la campaña a insistir en dos mensajes: el primero, hacer creer a sus tropas —desmoralizadas por la debacle de las generales— en "la remontada". Y el segundo, llamar a unir el voto del centroderecha en sus siglas. Si ese electorado se dividía, advirtió en cada mitin, ganaba la izquierda y Pedro Sánchez tendría “carta blanca”. Y fue precisamente la división de la izquierda la que contribuyó a brindar a los populares la alcaldía de la capital, el símbolo de los llamados Ayuntamientos del cambio. Cuando, en pleno escrutinio, Manuela Carmena perdió la mayoría y el popular José Luis Martínez-Almeida se puso por delante, en la sede de Génova se oyeron gritos de “¡alcalde, alcalde!” mientras abrazaban al héroe de la noche, que suma con Ciudadanos y Vox los concejales suficientes para desalojar a Carmena. El PP tenía muchas ganas de volver a celebrar algo. A medianoche se animó a levantar un escenario en la calle que hasta ese momento no estaba previsto. “Jamás te lo agradeceré lo suficiente. Jamás, jamás”, le dedicó Cayetana Álvarez de Toledo a Martínez Almeida parodiando sus críticas a la alcaldesa por la polémica cabalgata de reyes. Si la noche del 28 de abril la sede de Génova estaba desierta, este 26 de mayo se ha llenado de militantes con banderolas del partido.

El PP recupera Madrid y conserva la Comunidad. En Castilla y León, donde gobernaban desde 1987, los populares se desploman, pero quedarían en manos de Ciudadanos y de si el partido de Albert Rivera decide apoyar al PSOE o al PP en la región. La suma de fuerzas del PSOE y Podemos les haría perder La Rioja, que ha sido territorio popular durante 24 años. Resisten en Murcia, y en Ceuta, aunque necesitarían a Vox. Siguen cayendo en la Comunidad valenciana, otro de sus tradicionales feudos, y en Galicia, que solo celebraba municipales, el barón más influyente del partido, Alberto Núñez Feijóo, sufre una contundente derrota en las ciudades: el socialilsta Abel Caballero arrasa en Vigo y su partido puede sumar con otras fuerzas de izquierda para hacerse con los Ayuntamientos de A Coruña, Santiago, Ferrol, Lugo y Ourense.

“La era Casado”

Los populares dan por inaugurada “la era Casado”. El líder del PP, elegido en julio de 2018, presentó las elecciones del 26-M como una “segunda vuelta de las generales”. No lo eran. El PP seguirá teniendo en el Congreso 66 escuálidos diputados —frente a los 137 de la pasada legislatura—, aunque los resultados sí dan aire a un líder casi asfixiado por las críticas internas: desde los fichajes a la “derechización” que censuraron cuadros del partido, y que corrigió en la campaña que la ha llevado hasta estos resultados del 26-M.

El 26-M ha permitido a Casado reforzar su posición de líder de la oposición a Sánchez después de que Ciudadanos alentara las expectativas de sorpasso. Eso que Sánchez ha resumido durante toda la campaña como “las primarias de las derechas”.

En todo caso, los resultados muestran datos preocupantes para las siglas: dejan de ser la fuerza más votada en bastiones como Murcia, la Comunidad Valenciana o Castilla-La Mancha, pero después del batacazo de abril, en Génova todo se mira desde otra perspectiva.

La reunión del Comité Ejecutivo Nacional de este lunes será muy distinta a la que sucedió a las elecciones generales, en la que hubo récord de intervenciones —una veintena— y en la que varios dirigentes reclamaron no descuidar el centro. Casado ha ganado con los resultados de este domingo lo que pidió el 29 de abril: tiempo.

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