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La tragedia de Mallorca revela fallos en la coordinación y el urbanismo

La magnitud de las inundaciones se agravó por la orografía del terreno, propensa a concentrar grandes tormentas, y la mala canalización de los torrentes

En el vídeo, la situación actual en la búsqueda de un niño de cinco años desaparecido. EL PAÍS/Atlas

Las graves inundaciones que han asolado varias localidades del levante de la isla de Mallorca, especialmente la localidad de Sant Llorenç, que han causado 10 muertos y un desaparecido, se vieron agravadas por la orografía del terreno, pero también por la deficiente canalización del torrente que desaguó gran parte de las precipitaciones caídas. Los bomberos acusaron la falta de personal en un primer momento, también de instrumental, y, más adelante, una cierta descoordinación entre los cuerpos de rescate presentes en la zona. Estas son algunas de las claves que explican la magnitud del fenómeno. 

La peculiar orografía del terreno. Las montañas, con gran pendiente, que rodean la zona afectada actuaron como una especie de rampa por la que ascendió el aire húmedo y este alimentó aún más la tormenta formada sobre la cumbre. Además, el barranco que atraviesa la población sirvió para que confluyera sobre una misma línea la mayor parte del agua que descargaba la tormenta. 

La canalización del torrente Ses Planes aceleró la corriente. A la entrada en Sant Llorenç, el torrente está canalizado por un cajón de hormigón construido a finales de los años ochenta. "El hormigón ofrece menos resistencia al agua que el terreno natural, y la corriente, que desplazaba gran cantidad de fango y de troncos de árboles se aceleró", explica Celso García, profesor de Geografía Física de la Universidad de Illes Balears, que considera además que el cajón de hormigón fue "insuficiente" para aliviar el agua. 

Los coches aparcados en la zona de paso. En el lugar se encontraban aparcados numerosos vehículos que se vieron arrastrados por la riada. Para Celso García, sería necesario prohibir el aparcamiento en zonas que están en la cercanía de torrentes cada vez que haya aviso de tormentas. Se da la circunstancia de que el área donde se localiza Sant Llorenç y s'Illot está clasificada como de "alto riesgo" de inundaciones, lo que significa que hay riesgo de que quede anegada al menos una vez cada 100 años. 

Viviendas construidas en el cauce del torrente. Hay viviendas construidas que están al lado de la riera y en otra zona hay una iglesia donde confluyen otros cauces. En su mayoría, son viviendas antiguas, de una o dos plantas, y apenas hay construcciones recientes.

La difícil previsión meteorológica. Para Daniel Santos, físico e investigador en meteorología, predecir un fenómeno de esta magnitud es "tremendamente difícil". "La secuencia [de la tormenta] estaba bajo vigilancia de la Aemet, pero hay situaciones que son muy locales y muy puntuales", cree el experto. "Las tormentas fuertes son un fenómeno que se desarrolla en horas, implican una predicción a muy corto plazo, aunque se pueden usar modelos". La Aemet avisó de fenómenos intensos para varias comunidades autónomas, no solo Baleares, pero en ninguna se produjeron lluvias tan intensas como las del levante mallorquín.

Falta de personal en un primer momento y luego, cierta descoordinación. El Consell de Mallorca dispone de varios parques de bomberos distribuidos por la isla. De los más cercanos a Sant Llorenç, los ubicados en Manacor, Felanitx y Artà, en el momento inicial solo pudieron desplazarse los del último pueblo. Acudieron tres agentes, que recibieron el primer aviso a través del 112 en torno a las seis y media de la tarde y se personaron aproximadamente una hora más tarde. Avanzada la noche, en opinión del delegado de Bomberos de UGT en Baleares, Pere Rullán, hubo "un exceso de efectivos" y "se echó en falta coordinación".

Daños en las infraestructuras. Las carreteras, cortadas o muy afectadas por la tromba, dificultaron el desplazamiento de los equipos de emergencia. Un puente en Artà quedó inutilizado. La tormenta también cortó algunas líneas telefónicas.

Falta de instrumental adecuado. Los Bomberos del Consell de Mallorca echaron en falta el uso de una bomba rural pesada (BRP), un vehículo con tracción a las cuatro ruedas que permite a los agentes acceder a zonas de difícil acceso o incluso inundadas. El Consell dispone de varios de esos efectivos, pero no había ninguno de ellos en los tres parques más cercanos a Sant Llorenç. Los Bomberos de Palma disponen de uno de estos vehículos, según un representante sindical del cuerpo, que indican "malestar e incomprensión" por que se recurriera antes a refuerzos de la Península (la UME) que a agentes que estaban en la propia isla. “Varios bomberos nuestros se han prestado voluntariamente a colaborar a lo largo del día”, indica el representante, sin que se haya solicitado su ayuda. La misma fuente señala que solo se requirió la presencia de dos bomberos de la capital, que volvieron a la ciudad de madrugada.

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