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Dos veces huérfana

India y España buscan una solución para la niña a la que sus padres adoptivos abandonaron tras averiguar que es mayor de lo que recoge su documentación

ATLAS

Cuando una pareja llega a India para conocer a su hijo adoptado, permanece en el país entre una semana y dos. La primera noche el niño duerme en el orfanato, las siguientes en el hotel con sus nuevos padres. Si, aprovechando el viaje, la pareja quiere hacer turismo por India, la entidad que gestiona la adopción recomienda que lo haga antes de encontrarse con el crío; la razón es que, al estar con ellos y no salir del país, los menores creen que van a ser abandonados de nuevo, que sus nuevos padres los van a dejar en India para marcharse solos a España. Ésa, y muchas otras, son las recomendaciones que Namasté, entidad que gestiona adopciones de niños en India, le hicieron a los padres que en junio, tras convivir tres meses con ella, dejaron a su hija adoptiva a cargo del servicio de menores del Gobierno de Aragón. Consideraron haber sido engañados respecto a la edad, al tener la niña 13 años y no los 7 años y 11 meses que constan en los papeles de la menor. Salir de su país y convivir con su nueva familia no le bastó para no volver a ser huérfana.

Los problemas comenzaron cuando el matrimonio llegó a India y se encontró con que la niña de 7 años que iban a adoptar era inusualmente alta. La estatura media a esa edad es de 1,18, y la niña medía 1,38 en un país en el que las mujeres son mucho más bajas que los hombres (estudio de Seema Jayachandran de la Northwestern University y Rohini Pande de la Universidad de Harvard) a causa de la alimentación: se privilegia al primer niño varón, se desprecia a todas las niñas y al resto de varones. Desde el orfanato Udaan, el lugar en el que vivía la niña, se convenció sin embargo a la pareja española de que niñas y niños indios tienen un físico mayor que el resto. Esto es lo que cuenta la carta que Namasté envió en junio a las autoridades indias tras la devolución de la niña, y de la que dio cuenta el pasado 22 de agosto un periódico de aquel país, The Print. También que los padres, ya en España, comprobaron que la niña menstruaba. La pareja sometió a su hija adoptiva a una prueba ósea para determinar su edad, que se concretó en alrededor de 13 años. Y la puso bajo la tutela del Gobierno de Aragón, que ha internado a la niña en un centro a la espera de una solución que afecta a las relaciones de dos países, España e India.

“Yo he adoptado a dos niñas, una de diez años. Viéndolo fríamente, entiendo que la edad no puede ser una justificación. Si te vas a un país tan lejos a adoptar a una niña, y haces lo contrario de lo que has intentado remediar, la dejas en peor situación de la que tenía cuando fuiste”, dice Mercedes Navarro, presidenta de la Asociación de Familias Adoptantes de Aragón (AFADA). Navarro entiende, pese a todo, que una adopción es un proceso largo. “Yo imagino que habrán meditado y reflexionado sobre esta decisión, que es una decisión dificilísima. ¿Me sorprende? Sí”. La asociación conoce bien Udaan, el orfanato indio del que salió la niña, y Namasté, la entidad española que gestiona las adopciones. “Varias compañeras nos han advertido de que en el orfanato hay problemas de gravedad, como falta de cuidadoras para las niñas, cuando es obligatorio”, explica.

Medios indios también han referido posibles violaciones de la ley por parte del orfanato que estarían investigando las autoridades, como la recepción de regalos a niños por parte de posibles padres adoptivos o el caso de una pareja italiana que ha denunciado haber adoptado una niña de 12 años creyendo que tenía nueve, siendo portadora de una enfermedad contagiosa que no fue notificada por Udaan. “Los padres extranjeros son muy desprevenidos y adoptan cualquier niño que se les cruce”, dijo a Times of India una fuente del Gobierno asiático. El orfanato niega las acusaciones y responsabiliza al ministerio de la edad de la niña que adoptó la pareja española. En España, dicen fuentes del Gobierno aragonés a EL PAÍS, un cambio de edad se determina si el fiscal de menores solicita que se abra el procedimiento, y en este procedimiento se producen una serie de pruebas físicas. Y tiene que ser un juez el que dictamine ese cambio de edad. “La documentación oficial que tiene el Gobierno de Aragón es la que trajo esta niña de India, y esa documentación dice que la niña tiene 7 años y 11 meses. Ésa es ahora su edad”.

María Ferrer y Julián son una pareja de Valencia que se encuentran en la última fase del proceso de adopción: esperando la llamada de la preasignación de un niño en India a través de Namasté. “A los padres nos evalúan psicológicamente para saber cuál es la mejor edad de un niño para que lo adoptemos. Lo único que nosotros podemos decidir es la franja de edad, no el sexo, y para esa franja de edad elegida tenemos que tener un certificado de idoneidad. A lo mejor nosotros queremos adoptar a un niño de determinada edad, pero por nuestra edad o por nuestras circunstancias, la evaluación psicológica lo desaconseja. Por eso, que una pareja sea idónea para tener a un hijo de entre 6-8 años no quiere decir que lo sea para tenerlo entre 12-14. E incluso para la niña, si los padres no están preparados psicólogicamente, puede ser recomendable que cambie de familia cuanto antes”, dice Ferrer. La mujer reconoce que el caso tiene muchos ángulos: “Nosotros seguiríamos adelante. Después de tanta espera, de tanta ilusión… Pero hablar de esto desde fuera es una cosa. Hay que pensar primero en el bienestar de la niña. Hay que salvar muchísimos obstáculos y esperar muchísimo tiempo para adoptar; que lo hayas conseguido y tomes la decisión de abandonar es durísimo”.

Mercedes Navarro ha conocido de primera mano las experiencias difíciles de otros padres. “Hay niños, por ejemplo, que llegan de Europa del Este con síndrome de alcoholismo fetal, otros a los que cuesta acostumbrarse más, y también hay padres que creen que esta aventura es maravillosa y disfrutarán de una experiencia inolvidable; eso es cierto, pero sólo una parte: es un hijo, se trata de criarlo y de educarlo, y eso no es algo fantástico y divertido todo el tiempo”. La ley equipara a un hijo adoptado con un hijo biológico a todos los efectos, de igual modo “tampoco a un hijo biológico, cuando tienes problemas con él, lo devuelves. Los hijos no vienen con garantía. Pero este caso, si te han engañado respecto a la edad… Es mucho más complejo”.

La profesora y experta en adopciones, Salomé Adroher, recordó esta semana a la agencia EFE que la ley española prohíbe volver a adoptar a a los padres que entreguen a sus hijos al servicio de menores. María Ferrer recuerda, por lo demás, algo fundamental en la adopción: “Es un sistema de protección a niños que no tienen familia. No se trata de que un niño sea adecuado para ti, sino de que tú lo seas para un niño”. Los procesos de adopción cambian según el país del que proceda el menor; en algunos se ratifica la adopción ‘in situ’, pero no India, donde los padres conocen al menor bien por vía skype o mediante fotografías, y ya acuden al país habiendo ratificado la adopción.

El caso lo dio a conocer en su cuenta de Twitter la ministra india de Desarrollo de Mujeres y Niños, Maneka Gandhi. Lo hizo en tono desabrido. “Es muy desafortunado que una niña adoptada haya sido abandonada en España. He pedido a nuestro embajador en España, D.B. Venkatesh Varma, que la devuelva inmediatamente a la India, donde nos aseguraremos de su reinserción y custodia". El Gobierno de Aragón informó el jueves que ya había habido una reunión de técnicos del departamento de Menores y responsables del Instituto Aragonés de Servicios Sociales con responsables de la embajada india. “Las opciones que nosotros le planteamos a la embajada india fueron, en primer lugar, buscar otra familia de adopción, en Aragón, en otro sitio de España o incluso en India. O una familia de acogida”, dicen fuentes del Gobierno autonómico a EL PAÍS. “La niña había completado el proceso de adopción y tiene nacionalidad española. Pero nosotros lo que no vamos a hacer es tomar una medida en contra de lo que quiera el Gobierno indio”. El Gobierno indio está por la labor de que la niña regrese inmediatamente a su país de origen; en los últimos días, 50 familias españolas han pedido adoptarla.

En 2017 había 19.000 niños y 21.000 niñas en orfanatos y casas de acogida en India que no se encontraban registrados para la adopción, una situación que la ministra india, Maneka Gandhi, instó a resolver cuanto antes. A través de la web del Organismo Central de Recursos de Adopción (CARA) de India las personas que hayan iniciado su expediente de adopción pueden ver en qué estado se encuentra, y también, actualizado como un ‘en vivo’, el número de niños disponibles en preasignación según su edad.

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