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Anticapitalistas y pablistas se enfrentan por el control de Podemos en Andalucía

La formación, con un pulso entre sus cúpulas regional y estatal, celebra primarias para las elecciones a autonómicas

Teresa Rodríguez (centro), en la presentación de su candidatura a las primarias el pasado martes. Ampliar foto
Teresa Rodríguez (centro), en la presentación de su candidatura a las primarias el pasado martes.

“Es una guerra de poder y punto”. La breve definición de un alto cargo de Podemos condensa el último pulso entre las direcciones estatal y andaluza de la formación morada. El partido de Pablo Iglesias encara esta semana sus primarias internas en el único territorio controlado por Anticapitalistas, donde dos candidaturas que representan modelos opuestos se medirán para escoger los nombres de las listas autonómicas en las elecciones del próximo marzo. El proceso, que se resolverá el 16 de julio con ambas candidaturas encabezadas por líderes vinculadas a Sevilla y Madrid, llega con el ambiente caldeado por dosieres falsos de autoría desconocida sobre el futuro dentro o fuera de Podemos de su tercera corriente más importante tras pablistas y errejonistas. También por reproches entre el secretario de Organización, Pablo Echenique, y la coordinadora general en Andalucía y favorita en las primarias, Teresa Rodríguez.

La relación entre la dirección de Iglesias y las ejecutivas de los distintos territorios atraviesa en líneas generales por un buen momento salvo por la grieta interna que recorre Despeñaperros. Mientras Rodríguez reivindica su gestión como líder regional, los afines al secretario general cuentan con la opción alternativa de Isabel Franco, diputada en el Congreso, para intentar romper la hegemonía de Rodríguez. Un empeño cuesta arriba dada la popularidad y apoyos internos que atesora la dirigente de Anticapitalistas desde 2015.

La apuesta de Rodríguez por lograr mayor autonomía para Podemos Andalucía ha provocado la alarma en la dirección nacional. La máxima responsable en Andalucía ha reclamado sin éxito el censo de inscritos en Podemos en su comunidad para dirigirse a ellos sin el filtro de Madrid y un CIF propio al partido para dotarla de personalidad jurídica y fiscal diferenciada. “Frente a otros planteamientos que, en Vistalegre 2 [donde Iglesias fue reelegido frente a las tesis de Íñigo Errejón], entendían que descentralizar tenía que ver con dar más poder a los aparatos autonómicos (un poco en el estilo de las baronías del PSOE), el planteamiento que se impuso democráticamente fue el de descentralizar hacia las bases de cada uno de los territorios”, trasladó Echenique a Rodríguez en una carta a mediados de junio.

La melodía más escuchada del verano: el adelanto electoral

La canción del verano que se repite una y otra vez en la arena política andaluza es el adelanto electoral. Toda la oposición ha anticipado sus primarias y composición de listas para estar preparados por si la presidenta, Susana Díaz, decide adelantar los comicios, previstos para marzo de 2019. La última formación ha sido Ciudadanos, cuyo líder regional, Juan Marín, anunció la pasada semana que celebrará unas primarias exprés el próximo domingo, 11 días después de su anuncio y un día antes que Podemos Andalucía. En paralelo, Ciudadanos anunció el fichaje del exseleccionador nacional de baloncesto Javier Imbroda desde Málaga.

A pesar de que Ciudadanos repitió una y otra vez que no celebraría primarias hasta que se convocaran las elecciones, la formación ha cambiado de idea. Gracias a un acuerdo de investidura, Ciudadanos permitió que Díaz gobernara “con estabilidad”, situación que aún disfruta la región, según repite la presidenta cada vez que surge la pregunta del adelanto. Y las primarias de Marín son el último signo de que la melodía que repite la oposición, y Díaz rechaza, puede ser algo más que un estribillo interesado.

El impulso y efecto contagio por el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez y que la oposición está en horas bajas —sobre todo el PP y Ciudadanos— son dos de las razones que los mandos socialistas intermedios deslizan ya para justificar “el adelanto técnico” que supondría la celebración de los comicios en otoño.

La dirección de Podemos mantiene sus dudas sobre el sistema de votación de las primarias y la marca electoral que se desarrolla en Andalucía. Ninguna otra dirección regional salvo la andaluza ha planteado el modelo de confluencia con IU mediante primarias conjuntas. Responsables de otras comunidades coinciden en resaltar que la cúpula dirigida por Rodríguez es la única que no está preparando las elecciones autonómicas previstas para 2019 según los criterios aprobados en el Consejo Ciudadano Estatal.

Entretanto, Rodríguez lanzó la candidatura de confluencia con IU denominada Adelante Andalucía para concurrir a las urnas unidos y estar listos ante un posible adelanto electoral que ambas formaciones dan por hecho. “Hay un 30% de votantes del PSOE que simpatiza con la confluencia. Ellos van a construir esa alternativa”, explica optimista Rodríguez basándose en una encuesta de 3.200 entrevistas realizadas en febrero por encargo desde la Universidad de Granada. Para estas elecciones, Rodríguez también ha ido más allá del ámbito Anticapitalistas y ha seducido a errejonistas del sector más moderado como las diputadas Carmen Lizárraga y Esperanza Gómez, que previsiblemente será senadora por Andalucía. “La tesitura no exige confrontar sino sumar para un bloque alternativo que dispute la hegemonía al PSOE”, afirma esta última sobre su unión al bloque de Anticapitalistas siendo más moderada.

La candidatura de Franco, a quien ven “con simpatía” en la dirección nacional, surge por tanto como contraposición a la de la dirigente autonómica: Franco dimitió hace un mes del Consejo de Coordinación Andaluz al entender que el acuerdo regional con IU busca “crear una organización nueva”. “Lo que se pretende es hacer es una organización nueva, con un censo nuevo, para el que han pedido al menos 50.000 contactos, con un código ético propio, con recursos y decisiones en las que no va a participar Podemos Andalucía”, aseveró Franco en un comunicado. Franco reclama primarias propias previas a los acuerdos con IU y otras fuerzas para la elaboración de las listas y que la marca de Podemos ocupe “un lugar principal” en la candidatura.

El pasado fin de semana Echenique visitó Sevilla pero se reunió con militantes, sin contacto con la cúpula de Podemos Andalucía. Preguntado por la lista alternativa a Rodríguez, el secretario de Organización trasladó que su obligación era “cuidar” a la formación, “no por patriotismo de siglas, sino por el convencimiento de que Podemos es la principal esperanza de cambio en Andalucía y en España”. “Cualquier candidatura que plantee esto claramente y con orgullo, tiene mi simpatía, y la única candidatura que se ha presentado hasta el momento así lo ha planteado con claridad”, expresó Echenique en alusión a Franco. La diputada niega la mayor: “No tengo constancia de un apoyo de Echenique a mi lista”. Y niega que haya enfrentamiento: “No ha habido ruptura entre Madrid y Sevilla ni guerra abierta entre Teresa y Pablo. Podemos no debería caer en el error de la organización de baronías del PSOE”.

La dirección nacional rechaza, en cualquier caso, que las diferencias con esta federación sean la expresión del alejamiento entre el sector afín al secretario general, mayoritario en Podemos, y Anticapitalistas. Al menos, con una parte de este sector: la relación de Iglesias con Miguel Urbán, responsable de la Secretaría de Europa y del Área de Memoria Democrática y Antifascismo, es buena. No obstante, esta primavera las tensiones entre Anticapitalistas y la ejecutiva de Podemos subieron varios grados por la polémica de la compra del chalé de 615.000 euros por parte de Iglesias y la portavoz en el Congreso, Irene Montero. Las críticas más ácidas vinieron de José María González Kichi, alcalde de Cádiz y pareja de Rodríguez.

A esto se unió la acusación de la líder andaluza a Echenique por estar supuestamente detrás de un “documento falso” para socavar la imagen de los Anticapitalistas. “Me acaban de decir que el documento inventado lo estás tratando de colocar tú mismo. Y yo no me lo creo. No me lo puedo creer. Te lo juro”, le reprochó Rodríguez a Echenique en unos mensajes publicados por error por la coordinadora en Andalucía en redes sociales. Echenique insiste en la falta de injerencia de la ejecutiva nacional en el proceso, donde recuerdan que el formato jurídico de la candidatura debe ser una coalición de la que Podemos sea una de las partes firmantes. “El debate sobre la forma jurídica es espurio. La autonomía política que tienen las federaciones es la que importa y es espectacular. Yo mismo, cuando era secretario general de Aragón y tenía mis diferencias con la dirección estatal, tuve plena autonomía en decisiones como la investidura de Javier Lambán como presidente regional o la aprobación de los presupuestos autonómicos”, ejemplifica el secretario de Organización.

Junto a la candidatura de Rodríguez y Franco ha surgido una tercera lista que encabeza Leticia Garcia, concejal del Ayuntamiento de Nívar (Granada), denominada Granada imagina Andalucía y que busca recuperar "el Podemos inicial" al margen de la pelea Madrid-Sevilla.

El otro gran interrogante estriba en si el nombre de Podemos se va a diluir en la marca de Adelante Andalucía y por tanto tendría un papel secundario, aunque técnicamente se cumpliera el trámite. La dirección andaluza afirma que no habrá problemas con el nombre. De lo contrario se iría en contra de la decisión de los inscritos: el 92,29% de los participantes en Andalucía en la consulta sobre el nombre de la marca electoral y la confluencia con IU y Equo apoyaron concurrir a las autonómicas en coalición y con la palabra Podemos formando parte del nombre de la candidatura. Las direcciones estatales de Podemos y sus aliados acordaron que la denominación en las autonómicas sea Unidas Podemos Izquierda Unida Equo, nombre que podría revisarse si así lo acuerdan entre las federaciones regionales. De esta forma se podría eliminar el nombre de alguna de las formaciones si no tiene presencia en la comunidad autónoma, cosa que no sucede en Andalucía.

Esa fórmula para dar con el nombre de la papeleta que entre en la urna de marzo es otro gran interrogante. Pero para afinar esa respuesta aún quedan varios lances por dilucidar en la batalla.

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