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El censo obsoleto del PP provoca un choque entre los favoritos a suceder a Rajoy

Casado se compromete a actualizar el número de afiliados y Cospedal lo defiende

El censo que emplea el PP para elegir al sucesor de Mariano Rajoy agravó ayer el choque entre los principales candidatos, que se criticaron mutuamente por no haber depurado un listado en el que figuran fallecidos, militantes que se dieron de baja y personas ilocalizables, según fuentes del partido. “Hemos vivido ante un espejismo”, dijo José Manuel García-Margallo tras constatar que solo 66.000 de los 869.000 miembros de las bases votarán al nuevo líder. Un abismo estadístico que afecta a un aspecto clave del proceso: los compromisarios que elegirá cada autonomía para votar en el Congreso se distribuyeron principalmente en función de su número de militantes.

El exministro y candidato a presidir el PP José Manuel García-Margallo. En vídeo, el Partido Popular apenas moviliza al 7,6 por ciento de sus militantes para elegir a su futuro presidente. FOTO: Europa Press / VÍDEO: ATLAS

Tras conocer que solo un 7,6% de los militantes que decía tener el PP han declarado su interés por participar en la elección del sustituto de Rajoy, los principales candidatos se enzarzaron en un ejercicio de acusaciones mutuas.

¿Están las cifras del censo hinchadas?, le preguntaron ayer a Soraya Sáenz de Santamaría. “No lo sé. Yo no he estado en el aparato del partido. Quizá esa pregunta pueda contestarla algún otro candidato, tanto Dolores [Cospedal] como Pablo [Casado], que sí que estaban allí”, contestó la exvicepresidenta, lanzando un dardo a sus rivales y aludiendo a que era responsabilidad de la dirección nacional depurar el censo.

“Soraya lleva en el aparato del partido desde 2004, fue revalidada en 2008, y yo llevo desde 2015”, le replicó Casado. “No me parece bien que haya gente que se desligue de la historia”, siguió. “No es una cuestión de quién tiene la culpa, sino de ser autocríticos. Me comprometo a depurar el censo si soy presidente”.

Decir eso es no conocer el partido”, remató Dolors Montserrat, portavoz de Cospedal, sobre las palabras de Sáenz de Santamaría. “Todo funciona a través de las gerencias provinciales, regionales...”, añadió la exministra, que defendió la veracidad del censo.

Los compromisarios populares

Un total de 3.184 compromisarios votarán al nuevo presidente del PP en el Congreso del 20 y el 21. De ellos, 522 son natos, 40 corresponden a los representantes del PP en el extranjero, 10 a la comision organizadora y 2.612 son electos.

Los 2.612 compromisarios electos serán elegidos el 5 de julio. Cada provincia tiene un mínimo de 6 compromisarios. Las islas, 3. El resto se decide así: 75% en función del peso de la afiliación y 25% por resultados electorales.

La suma del bajo número de inscritos con que se distribuya el número de compromisarios según la afiliación provocará que el 4% de la militancia —inscritos de Galicia, Andalucía, Comunidad Valencina, Castilla-La Mancha y Canarias— vayan a elegir al 54% de los compromisarios.

Los afiliados del PP votarán el 5 de julio en dos urnas. En la primera elegirán a un máximo de dos candidatos para llegar al congreso extraordinario del 20 y el 21 de julio. Y en la segunda seleccionarán a 2.612 compromisarios que decidirán el nombre del nuevo líder. El número de delegados que tiene cada comunidad se decidió en función de cuántos afiliados hay en sus provincias. Y el censo de referencia ha quedado en cuestión por la escasa movilización que ha provocado que las bases elijan por primera vez al líder del PP: solo han cumplido con los requisitos de pagar sus cuotas y expresar que quieren votar 66.384 de los 869.535 teóricos afiliados —el PP sostiene que esa cifra también engloba a simpatizantes—. Aunque esos datos son provisionales, nadie en el partido espera que los oficiales, que se conocerán este jueves, supongan un cambio de calado.

¿Qué es lo que ha ocurrido? Dirigentes del PP argumentan que una depuración unilateral de cada censo autonómico habría redundado en una pérdida de poder para ese líder territorial. Cambiar el censo que se empleó en el congreso nacional, los autonómicos y los regionales de 2017 habría puesto en cuestión esos procesos. Y, de hecho, la organización del cónclave extraordinario de julio incluso ha rectificado el intento más serio que ha habido hasta ahora de actualizar las cifras.

El caso de Madrid

En septiembre de 2017 la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, anunció que reducía a 68.427 los militantes de su partido. Sobraban, dijo, 4.227 afiliados fallecidos o que habían solicitado la baja; y 24.694 ilocalizables. Un año después, el PP de Madrid acude al Congreso con 94.607, según los cálculos de la dirección nacional.

"Lo que ha ocurrido es que ellos los depuraron a su manera, pero no lo consolidaron en Génova", explicó uno de los gestores que acompañó a Rajoy al frente del partido hasta el último momento.

“Andalucía y Valencia son los censos más inflados”, opinó un veterano del PP. “El problema en la cifra de los afiliados es doble: hay muchos difuntos que las sedes no depuran desde hace 40 años; y cuando se apunta alguien nuevo, con glamur, un consejero por ejemplo, el presidente del distrito no le tramita el alta no le vaya a quitar el puesto”. “Génova no ha hecho la actualización”, renegó un líder regional.

“Y no es lo mismo inscribirse que votar”, advirtió una fuente de la dirección, aventurando que la participación, en ningún caso, llega a los 66.000 inscritos. “El 5 de julio habrá temperaturas terribles”, añadió sobre el día de la votación, que además es laborable.