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Detenido el narco que se fugó en el asalto al hospital de La Línea

Samuel Crespo llevaba más de cuatro meses huido después de que 20 asaltantes se lo llevasen por la fuerza de las urgencias del centro

Servicios de urgencias del hospital de La Linea de la Concepción.

"Lo han cazado como un conejo en la madriguera". Así describe un guardia civil la caída de Samuel Crespo, uno de los narcos más buscados en los últimos meses en el Campo de Gibraltar. Los agentes lo buscaban después de su espectacular fuga el pasado 6 de febrero del hospital de La Línea de la Concepción (Cádiz), ayudado por 20 encapuchados que le liberaron por la fuerza. Después de que la policía detuviera hace unas semanas al rey del narcotráfico, Antonio Tejón, un amplio operativo ha conseguido detener la mañana de este miércoles a Crespo, lugarteniente de su misma organización. Es dura estocada a la banda que dirige el tráfico de hachís en el Campo de Gibraltar, Los Castaña.

Más de cuatro meses después, agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional y del Grupo de Acción Rápida de la Guardia Civil (GAR) —ambos cuerpos desplazados a la provincia de Cádiz desde Málaga— han conseguido apresar a Crespo en Jimena de la Frontera, una localidad de las inmediaciones Campo de Gibraltar, según confirman tanto fuentes judiciales como de ambos cuerpos. En el operativo ha sido detenido David Amat, conocido como El Tinte, otro supuesto narco del mismo clan. Sobre ambos pesaban distintas requisitorias judiciales, según explica la Guardia Civil en un comunicado enviado esta mañana.

Crespo estaba escondido en una casa de campo a los alrededores de Jimena vinculada a Amat y apenas se dejaba ver por la zona. Desde allí, se servía de colaboradores como Amat para transmitir las órdenes sobre los alijos de droga al resto de miembros de su organización, según apunta el mismo guardia civil. Hasta ese vivienda se ha trasladado un amplio operativo policial con ambos cuerpos. Tras la caída del máximo capo de la banda, Antonio Tejón, el pasado 7 de junio, la detención de Samuel supone “un duro golpe” para el clan de Los Castaña, tal y como apuntan fuentes policiales.

Conocido lugarteniente en los cerrados círculos del narco, Crespo se hizo famoso después dela huida del hospital en un asalto de película. Ese día una patrulla de la Policía Nacional descubrió al narco en un control rutinario por las calles de la barriada de El Zabal, uno de los territorios preferidos por los traficantes en La Línea. Sobre él pesan hasta tres órdenes de busca y detención, una de ellas establece su inmediato ingreso en prisión.

Crespo conducía un ciclomotor y llevaba a una mujer de paquete. Tras darle el alto la policía, dejó a la mujer y emprendió la huida por la barriada. Sin embargo, tuvo un accidente y acabó detenido. Con una importante herida en la pierna, dos agentes lo trasladaron a urgencias. Cuando estaba siendo atendido por dos miembros del personal sanitario en la sala de curas, aparecieron unas 20 personas encapuchadas, se bajaron de varios vehículos y entraron en el centro hospitalario. En unos pocos minutos, consiguieron llevarse a Crespo. Los policías apenas pudieron detener a una de las personas que participó en el asalto.

Durante todos estos meses, la detención de Crespo ha sido una prioridad. Los agentes sabían que el narco de Los Castaña se encontraba cerca y establecieron un cerco a su alrededor, a la espera de que diese un paso en falso. De forma paralela, han ido cayendo algunos de los colaboradores que participaron de ese asalto que colocó a La Línea en el ojo del huracán. En marzo, la policía consiguió detener a dos de los presuntos implicados. En el momento del arresto, uno de los detenidos llevaba encima 200.000 euros en metálico.

Con la caída de Antonio Tejón en un despliegue de más de 100 agentes, Samuel Crespo y David Amat, el clan de Los Castaña ha experimentado uno de sus golpes más fuertes. Tan solo queda en libertad Francisco Tejón, hermano del primero y sobre el que también pesa una orden de detención. El clan de Los Castaña es conocido por haber sido capaz de aglutinar y organizar a la multitud de bandas que operan en la zona (unas 30 con un total de 3.000 colaboradores directos, según estimaciones de sindicatos policiales y organizaciones antidroga). Convertidos en la banda más poderosa de la zona, se calcula que los hermanos Tejón amasan una fortuna cercana a los 30 millones de euros, que esconden, entre otros lugares, en zulos bajo tierra.

Sin embargo, ahora todo ese imperio parece tambalearse y en los feudos del narco lo saben. El primer palo policial a la banda de Los Castaña llegó en mayo de 2017 con la detención de 30 miembros de la organización. Sin embargo, la operación no pareció afectar en demasía al operativo habitual del clan. No ha sido hasta la detención de uno de los máximos cabecillas de la banda, Antonio Tejón, cuando en los barrios de La Línea donde el narco se hace fuerte se han empezado a vivir escenas de nerviosismo y tensión.

El 12 de junio dos vehículos de la Policía Nacional se vieron atrapados en una emboscada en la que unos vecinos de la barriada de San Bernardo les lanzaron cócteles molotov. Además, un grupo de unas 300 personas llegó a manifestarse en esas mismas fechas para reclamar menos control de la policía. “Hay mucho silencio, a ver como responde el barrio. Se están enterando ahora, casi todos están escondidos o no se les ve. Hay muchos que quieren hacerse hueco de Los Castaña en el narcotráfico en la zona. Otros también se alegran porque dicen que, por culpa de ellos, no se puede trabajar, por su chulería y por sus atentados a los policías”, remacha un guardia civil de La Línea.

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