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Sánchez presume de no tener contestación interna

El líder socialista ve al partido en condiciones de ganar las municipales

El PSOE va a ser la primera fuerza en las municipales de 2019 y el partido está consolidándose y avanzando sin problemas de unidad en el primer aniversario de las primarias. Ese es el balance de Pedro Sánchez del primer año transcurrido desde su regreso a la secretaría general. El líder socialista desdeña los resultados de las encuestas que sitúan al partido a la baja y presume de que no tiene contestación interna mientras endurece su posición ante el separatismo.

Pedro Sánchez, en una rueda de prensa este lunes.
Pedro Sánchez, en una rueda de prensa este lunes.

La ejecutiva socialista, compuesta en su práctica totalidad por fieles a Pedro Sánchez —todos le apoyaron frente a Susana Díaz en las primarias menos el exlehendakari Patxi López y el presidente del consejo político, Guillermo Fernández Vara— apenas hizo mención ni celebró el primer aniversario de la victoria de Sánchez en el proceso interno que convulsionó al PSOE hace ayer justo un año.

El debate en la reunión de la dirección ayer en Ferraz estuvo centrado en la situación en Cataluña y, tras este, Sánchez hilvanó su discurso más duro hasta la fecha contra el independentismo. Aunque el primer aniversario del proceso interno aparezca ensombrecido por la tendencia a la baja en los sondeos, el líder socialista defendió que el partido está unido y en condiciones de ganar las próximas elecciones.

Sánchez esgrimió la aprobación en el comité federal del reglamento interno que cambió el modelo de partido el pasado febrero sin votos en contra ni abstenciones como evidencia de que su liderazgo no tiene ya contestación. “Esta es la realidad del PSOE”, defendió ayer el líder socialista, obviando las tensiones latentes que está despertando la elección de los candidatos para las municipales y autonómicas de 2019. Ese cambio de las normas internas —que en el sector crítico se interpretó como un giro cesarista, pero no se cuestionó— es uno de los “objetivos cumplidos” de sus promesas de campaña, reivindicó el líder socialista.

El secretario general del PSOE, que hizo campaña interna con el no a Rajoy, sostuvo ayer también que su pacto con este para la intervención en Cataluña es en realidad un “ejercicio de coherencia” porque dijo que haría una oposición de Estado y acordar con el Gobierno una cuestión de Estado como es la territorial se inscribe en ese proyecto.

El balance del líder socialista desdeña la tendencia a la baja que le dan al PSOE las encuestas. Sánchez cree que, en realidad, aunque no lo reflejen los sondeos publicados, hay una situación de empate técnico entre PP y PSOE, Ciudadanos es tercera fuerza y Podemos está muy descolgado. Y que, en ese escenario, “el PSOE tiene todas las opciones de convertirse en primera fuerza política en las elecciones municipales”.

A pesar de este diagnóstico, la estrategia del partido ha virado en la última semana —y así lo respaldó ayer la ejecutiva— hacia una posición de beligerancia máxima contra el independentismo. El análisis de miembros de la dirección es que si se están “armando los ejércitos” —en sentido figurado— en el separatismo y el nacionalismo español representado por Ciudadanos, el PSOE no puede continuar más en una posición que podría parecer buenista. No suscita dudas ya en la ejecutiva —y en principio el PSC está también alineado— esa postura firme contra el secesionismo. Sí las hubo sobre la concreción jurídica de las reformas legales que ha propuesto Sánchez en los últimos días, sobre el delito de rebelión o los actos de toma de posesión.

Rivera es el “Aznar 2.0”

Cargar contra Ciudadanos por su proyecto derechizado y a Podemos por la incoherencia de Pablo Iglesias e Irene Montero por la compra de su chalet. La estrategia de desgaste del PSOE se dirige principalmente contra estos dos rivales, obviando al PP, toda vez que los socialistas aspiran a recoger más votantes desencantados de Podemos y a frenar la fuga de parte de su electorado hacia Ciudadanos. El líder del PSOE criticó ayer el acto de patriotismo español protagonizado por Albert Rivera el domingo, a quien calificó del “Aznar 2.0”.

El líder socialista considera que Ciudadanos utiliza el nacionalismo español para confrontar territorialmente España al igual que hizo el expresidente José María Aznar. “Esta película ya la hemos visto. ¿El proyecto político de Ciudadanos cuál es, defender la unidad territoral? Nosotros queremos una España donde se defienda la igualdad frente a la precariedad. Una España plural y diversa frente a la España uniforme del señor Rivera”, argumentó Sánchez.

El líder socialista afeó también a Iglesias y Montero que hagan “jueces” a las bases de Podemos de sus conductas personales. El PSOE cree que Podemos pierde sea cual sea el resultado de la consulta.

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