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Un capitán de la Guardia Civil vincula a dos acusados de Alsasua con “el entorno de la disidencia de ETA”

El mando relata que uno de ellos dijo que “no se iba a dejar detener por la Guardia Civil”

Dos personas jalean a los acusados en el juicio, conducidos por la Guardia Civil, el 16 de abril. Ampliar foto
Dos personas jalean a los acusados en el juicio, conducidos por la Guardia Civil, el 16 de abril. EFE

Un capitán de la Guardia Civil que investigó la supuesta agresión multitudinaria a un teniente y a un sargento del instituto armado y a sus parejas en Alsasua (Navarra) el 15 de marzo de 2016 ha vinculado este lunes a dos de los acusados —Jokin Unamuno y Adur Ramírez de Alda— con “el entorno de la disidencia de ETA”, la corriente más radical y residual de la izquierda abertzale contraria al fin de la violencia terrorista. En el juicio por lesiones y amenazas terroristas que se sigue en la Audiencia Nacional, el capitán, responsable del Servicio de Información del cuerpo en Navarra, ha situado a ambos acusados en una manifestación no comunicada a favor de los presos de ETA que se celebró en septiembre de 2016 en Etxarri Aranaz, pueblo vecino a Alsasua.

Esa manifestación, ha recordado el capitán, llevaba el lema Amnistía total, los presos en lucha, nosotros también. “No es la típica manifestación a favor de presos, es del entorno de la disidencia de ETA, la gente más radical dentro del entorno abertzale. Fue publicitada en las redes usando el anagrama de Askatasuna”, ha resaltado el mando del instituto armado. Askatasuna es una organización ilegalizada que sustituyó a las llamadas Gestoras pro Amnistía y que servía, entre otros cometidos, para mantener la disciplina entre los reclusos de la banda.

El capitán ha relatado al tribunal que solo se conoce en toda Navarra una manifestación semejante a aquella organizada en Etxarri Aranaz. Fue la que se celebró el 11 de marzo de 2017 en el Casco Viejo de Pamplona y que acabó con disturbios, en los que fueron detenidos cuatro jóvenes naturales de Rentería (Gipuzkoa) por delitos de desórdenes públicos y terrorismo.

Para este mando, la agresión en la madrugada del 15 de octubre en el bar Koxka de Alsasua fue “indudablemente premeditada” y no es fruto de la “casualidad”. El capitán ha relatado tres encuentros del teniente agredido con Jokin Unamuno antes del supuesto ataque. El primero ocurrió en junio, con motivo de unas jornadas de puertas abiertas que organizó el cuartel de Alsasua. En esa ocasión, miembros del movimiento Ospa! (¡Largo!, en euskera), realizaron una “manifestación espontánea” y distribuyeron “panfletos” contra la presencia de la Guardia Civil en el País Vasco y Navarra.

El siguiente encuentro fue cuando Unamuno pidió permiso al Ayuntamiento para celebrar el Ospa Eguna (día de la expulsión), en el mes de agosto. Y el tercero se produjo el 12 de octubre de 2016, cuando un grupo de jóvenes, entre los que estaban Unamuno y Adur Ramírez de Alda, se concentraron a la puerta de la iglesia de los Capuchinos, donde la Guardia Civil celebraba el día de su patrona, la virgen del Pilar.

La fiscalía solicita penas de entre 12 y 62 años a los ocho acusados en el juicio por delitos de lesiones y amenazas con carácter terrorista. El capitán de Información ha relatado que Adur Ramírez de Alda, que permanece en prisión, “no se dejó detener” por la Guardia Civil cuando los agentes acudieron a su domicilio –sin orden judicial- para llevar a cabo el arresto como paso previo a su puesta a disposición judicial. “Estaba en su casa y estaba su padre y dijo que no se iba a dejar detener por la Guardia Civil y se negaba a salir. Lo dejamos sin detener y posteriormente él se presentó en la Audiencia Nacional”, recordó el capitán, que lidera la unidad de Información del cuerpo en Navarra.