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Podemos no sancionará a Bescansa, que no renuncia como diputada

La dirección de Iglesias antepone el cuidado a la imagen del partido y opta por "no tomar ningún tipo de acción" contra la cofundadora por su plan para controlar la formación

Carolina Bescansa, el miércoles de la semana pasada en el Congreso.

La dirección de Podemos ha acordado este lunes no sancionar a Carolina Bescansa por el plan que difundió el miércoles pasado su cuenta de Telegram para repartirse el control del partido con Íñigo Errejón y desbancar a Pablo Iglesias de la secretaría general."Lo hemos hablado y no vamos a tomar ningún tipo de acción", ha aseverado el secretario de Organización, Pablo Echenique, tras la reunión semanal de la ejecutiva.

Bescansa, que asume "personalmente la responsabilidad de lo que ha ocurrido" -"El documento sale de mi ordenador y de mi despacho" aunque ha insistido en que lo elaboró su equipo, formado por voluntarios y no por asesores del partido- no renunciará como diputada del grupo parlamentario de Unidos Podemos. "No se me pasa por la cabeza [dimitir]", ha afirmado en una entrevista en La Sexta. "Si dimitiese por algo así sería mandar un mensaje a la [cuestión] interna de Podemos diciendo a cualquier inscrito que si se quiere postular eso podría acarrearle problemas y tener que salir de la organización. Eso me parecería un disparate", ha sentenciado.

El número dos de la formación ha subrayado que no se había dado "ningún plazo" a Bescansa para presentar su dimisión como diputada. El sentir general en la ejecutiva, donde definieron la crisis abierta como "un asunto de máxima gravedad", es que Bescansa se debería ir del partido. El acta de diputado es personal, por lo que en el caso de abandonar las filas de Podemos Bescansa recaería en principio en el Grupo Mixto. “Sinceramente, esa pregunta habría que hacérsela a ella. Por nuestra parte hemos decidido no tomar ninguna medida y respecto de su opción personal no soy yo quien tiene que valorarla o solicitar nada”, ha recalcado Echenique.

El partido retira el eslogan de "Nosotras"

Podemos ha retirado el eslogan de "Nosotras" y lo ha sustituido por una especie de ábaco a raíz de las críticas que recibió por parte de colectivos feministas. El mensaje que se pretendía lanzar contrastó con la escenificación el miércoles pasado de la resolución de la crisis en Madrid. Los protagonistas fueron tres hombres: el secretario general del partido, Pablo Iglesias; Íñigo Errejón, candidato a las autonómicas de Madrid en 2019; y Ramón Espinar, líder territorial.

"Fue un error, hay que hacer un ejercicio de autocrítica y mejorar", ha reconocido Noelia Vera, coportavoz de la ejecutiva. "Habla muy bien de nuestro país y de nuestro círculo de feminismo. Lo que antes hubiera pasado desapercibido quizás después del 8 de marzo se ha convertido en un debate de agenda", ha observado Vera.

La retirada del rótulo se produce después de los reproches recibidos y que provienen incluso desde dentro de Podemos. "Tristemente, nos encontramos una vez más con que la participación política se hace en 'pactos de patriarcas', en despachos o 'reuniones carentes de transparencia' de los que somos excluidas el resto de la militancia", reprochó mediante un comunicado el Círculo de Feminismos de la Comunidad de Madrid, molesto con las "prácticas masculinas y machistas" que consideran que se dieron en la escenificación de la tregua en Madrid entre Errejón y Espinar auspiciada por Iglesias.

Bescansa ha señalado que en los cinco días que han transcurrido desde que sus planes trascendieron no ha hablado con nadie de la dirección de Podemos. "No me ha llamado nadie de la dirección, por eso entendí que el desenlace sería este", ha afirmado en referencia a la falta de castigo. "No tengo ningún problema en dar explicaciones a Iglesias. Si me llama Pablo o la dirección para dar explicaciones lo haré", ha añadido tras observar que no le "pareció necesario" dar explicaciones a la ejecutiva.

En la decisión de Podemos ha pesado el cuidado de la imagen del partido. Un expediente o sanción a la parlamentaria ensombrecería el acuerdo alcanzado el jueves pasado en Madrid. En el partido están muy satisfechos de la resolución de la crisis —una combinación de la rivalidad entre Errejón y el secretario general de Madrid, Ramón Espinar, y del documento difundido por el Telegram de Bescansa— que llevó al límite al partido en diez días vertiginosos. Por otro lado, en la cúpula de Podemos tampoco estaba muy claro que Bescansa pudiera ser sancionada por dejar por escrito lo que en resumen son sus diferencias irreconciliables con Iglesias.

También ha influido la irrelevancia orgánica de Bescansa, sin apoyos dentro de Podemos y que no se identifica con ninguna de las tres grandes corrientes de la formación (pablistas, errejonistas y Anticapitalistas). Uno de los apartados más comentados dentro de las principales familias de Podemos es que, en su propuesta a Errejón, la cofundadora del partido se reservase nueve de los primeros 25 puestos de la lista madrileña para las elecciones autonómicas de 2019. La pretensión de Errejón era ficharla como número dos al entender que supondría un tirón político y podría atraer a potenciales votantes pero no porque detrás de Bescansa haya una corriente o sector de peso.