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El PP rectifica sobre el 8-M y planea incluir en los Presupuestos mejoras en igualdad y conciliación

El partido de Rajoy quiere combatir la desigualdad en los complementos salariales

Mariano Rajoy amplió ayer la rectificación del PP sobre las movilizaciones históricas y la huelga del 8-M —que el partido calificó inicialmente de “elitistas”— al exponer ante la dirección del partido que los Presupuestos de 2018 deben incluir partidas para favorecer la conciliación y la corresponsabilidad. La formación conservadora plantea al Gobierno que combata la brecha salarial revisando los complementos salariales que favorecen más a los trabajadores hombres. El Congreso aprobó en febrero tramitar una ley de igualdad retributiva entre mujeres y hombres propuesta por Podemos y que el PP no respaldó.

Pablo Casado, en una imagen de archivo. Ampliar foto
Pablo Casado, en una imagen de archivo. EFE

Rajoy reclamó ayer a los integrantes de la dirección del PP que los Presupuestos de 2018 reflejen las reivindicaciones del 8-M, según tres dirigentes de la formación. Esa orden resumió el giro de 180º que ha dado el partido. En apenas quince días, el PP ha pasado de criticar las movilizaciones por considerar que estaban orquestadas en contra del Gobierno por Podemos, a reconocer que han supuesto “un antes y un después”.

Para recuperar la iniciativa, los consejeros de Rajoy estudian dos vías. Primero, que los Presupuestos —pendientes de aprobación por falta de apoyos— “tengan voz femenina” y “lleven algunas medidas más de conciliación y corresponsabilidad” además de las ya previstas, como aumentar una semana más la baja parental, hasta las cinco. Un paso más pero que aún queda lejos de la reclamación de expertos y plataformas como Ppina, permisos iguales e intransferibles. De momento, además, el Gobierno no ha cumplido una de las peticiones a las que se había comprometido antes del 8-M y que le recordaron al día siguiente las convocantes: abonar ya los 200 millones de euros comprometidos para 2018 del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Pero si hay Presupuestos, se incluirá esa partida, según los representantes del Ejecutivo.

Y segundo, impulsar distintos puntos de la propuesta de conciliación coordinada por el vicesecretario Javier Maroto, que en el pasado ha defendido rebajas fiscales para las empresas que logren un sello de cumplimiento en igualdad; incentivos al teletrabajo; o que los convenios colectivos primen los complementos por productividad frente a los que difícilmente reciben quienes están al cargo de los hijos —los de nocturnidad o fin de semana—.

“Hay medidas como que la ministra Báñez [titular de Empleo] siente a las partes para revisar determinados convenios o pluses”, explicó una fuente de la dirección nacional, que también reconoció que lo más eficaz sería que las bajas parentales fueran obligatorias. “Hay que estudiar que el teletrabajo de una mujer que vaya a tener un hijo tenga un plus”, añadió. “Todo pasa por un acuerdo de patronal y sindicatos. Esto tiene que ver con la igualdad, pero también con el empleo, la demografía y las pensiones”.

Por su parte, el Gobierno cree que podrá lograr en las próximas semanas un acuerdo con los agentes sociales para combatir el acoso en el trabajo o la brecha salarial —con auditorías sobre los sueldos en empresas de más de 150 empleados—; y facilitar la conciliación —defendiendo que la jornada laboral acabe a las 18.00 como regla general—.

Tanto PSOE como Unidos Podemos han presentado sus propias proposiciones de ley sobre igualdad retributiva. En el caso de Podemos, la iniciativa se aprobó en el Congreso para su tramitación sin el respaldo del PP. Su propuesta incluye, entre otros aspectos que las empresas estarían obligadas a hacer auditorías y, si las mujeres perciben desde un 20% menos, se considerará discriminatorio, lo que obligaría a igualar los salarios al alza y podría acarrear incluso indemnizaciones por daños y perjuicios.

La iniciativa del PSOE, aún no tramitada en el Congreso, prevé que cuando en una empresa con al menos veinticinco trabajadores, el promedio de las retribuciones a los trabajadores de un sexo sea superior a los del otro en un 25% o más, “se presumirá que concurre discriminación salarial por razón de sexo”.

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