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El padre del ‘niño de la maleta’ elude la prisión y tendrá que pagar una multa de 92 euros

La Fiscalía pedía tres años de cárcel, pero ha alcanzado un acuerdo con el abogado de Alí Ouattara

Je m'appelle Adou”. Con esta sencilla frase, pronunciada por un niño costamarfileño de apenas ocho años desde el interior de una pequeña maleta, comenzaba el bautizado caso del niño de la maleta. Corría la mañana del 7 de mayo de 2015, cuando los guardias civiles que controlaban el paso fronterizo del Tarajal, en Ceuta, descubrían con estupor la silueta de un niño en el escáner de equipajes de la frontera. Este martes, casi tres años después de aquello, la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta ha juzgado a Alí Ouattara, padre del menor, que ha sido condenado a una multa de 224 euros, de los que tendrá que pagar 92 euros, tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía.

La Sección VI ha dictado su sentencia por conformidad, después de que el padre haya aceptado su culpabilidad en un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros con atenuante de parentesco, tal y como ha informado el Tribunal Superior de Justicia en un comunicado. La multa, correspondientes a tres meses y 22 días de multa con dos euros de cuota diaria, ha quedado conmutada parcialmente debido a que Alí Ouattara ya pasó un mes por prisión preventiva. Además, los 92 euros se descontarán de la fianza de 5.000 euros que aportó para salir de prisión.

En un principio, Ouattara se enfrentaba a una pena de tres años de prisión, según la petición del fiscal. La intención de la defensa, tal y como explicó su abogado a la entrada, era defender la inocencia del progenitor y esgrimir que el padre fue engañado por los traficantes a los que pagó para que trajeran a su hijo. Por ello, solicitaba su absolución por motivos humanitarios, ya que el reagrupamiento se produjo porque la abuela de Adou, con la que éste vivía, falleció. Finalmente, Fiscalía y defensa han alcanzado un acuerdo ya que no se ha podido acreditar que Ouattara supiese las circunstancias en las que se iba a pasar su vástago la frontera, pero sí que sería de forma ilegal y a cambio de 5.000 euros.

La vista se ha celebrado este martes, tras acabar suspendida en noviembre, cuando la Audiencia no consiguió citar a tiempo, como testigos, a la madre y al propio niño que hoy sí ha acudido a declarar. Al banquillo también estaba llamada Fátima E. Y., hoy de 22 años, vecina de Castillejos (Tánger, Marruecos). Sin embargo, no ha acudido al juicio ya que está en paradero desconocido, tras pasar un año en prisión provisional. Para ella, a quien el padre ha declarado no conocer previamente, el Ministerio Público pedía seis años de prisión como autora material de los hechos, ya que fue la que -previo pago- portó la maleta en cuyo interior se escondía el pequeño Abou.

Los hechos se remontan a 2014, cuando Alí Ouattara, residente entonces en Las Palmas de Gran Canaria inició los planes para la reagrupación de su familia. Tras un duro periplo de dos años y dos intentos y tres años de residencia en España, Ouattara consiguió traerse a su mujer, Lucie. Luego fue el turno de su hija Mariam, mayor que Adou. Cuando llegó el turno del pequeño, la Administración española rechazó su solicitud. Pese a tener trabajo estable y vivienda, la Delegación del Gobierno canaria alegó que no tenía recursos suficientes para mantener a toda la familia, dado que le faltaban 56 euros para alcanzar la exigencia oficial.

El niño de ocho años que viajaba en una maleta.
El niño de ocho años que viajaba en una maleta.

A la desesperada, Ouattara optó por introducir ilegalmente a su vástago. Recurrió a un grupo de traficantes que accedieron a realizar el pase a cambio de 5.000 euros, tal y como recogió la Fiscalía en su escrito de acusación. El plan inicial era que el pequeño aterrizase en Barajas, procedente de Casablanca. Sin embargo, al no poderse cumplir, el progenitor se trasladó hasta la ciudad marroquí. Desde allí se desplazaron a Castillejos, donde padre e hijo se separaron una hora para efectuar el paso de la frontera.

El 7 de mayo de 2015, a las 11.55, la joven marroquí desaparecida fue sorprendida cuando intentaba llegar a España, procedente de Castillejos, con una maleta de ruedas de reducidas dimensiones. La joven, entonces de 19 años, mostró una actitud sospechosa al intentar evitar pasar su equipaje por el escáner. Obligada por los agentes, Fátima E. Y., colocó la maleta en la cinta.

La imagen del interior reveló a Adou, agazapado en el interior del ‘trolley’, “sin ventilación y con evidente riesgo de asfixia”, como reconoció el fiscal en su escrito. La mujer fue detenida y el menor, que no sufrió daño alguno, acabó disposición de la Fiscalía de Menores de Ceuta. Una hora y media después de los hechos, en el mismo puesto fronterizo, acabó detenido el padre, entonces de 42 años, cuando intentaba entrar a España. Derrumbado, reconoció que lo único que quería era llevárselo a Canarias.

Tras lo ocurrido, la familia Ouattara tardó un mes en reencontrarse y solo cinco meses después, se separó. El padre pasó un mes en prisión y accedió a la libertad el 8 de junio de 2015, tras pagar 5.000 euros de fianza. El pequeño Adou pasó un mes en el Centro de Menores de Ceuta, hasta que se encontró de nuevo con su madre.

El caso despertó tal presión mediática que parte de la familia acabó por abandonar España. La madre y los pequeños se asentaron en Francia, gracias al apoyo de un familiar. Ali Ouattara, en el pasaporte retirado por mandato judicial, se vio obligado a vivir en Bilbao, hasta la resolución de su juicio. Una vez llegue la sentencia, la familia espera poder reunirse de nuevo.

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