Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rivera confía en la “presión civil” para forzar a PP y PSOE en la reforma electoral

El presidente de Ciudadanos vincula el "bloqueo" del bipartidismo a sus alianzas con los nacionalistas

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, esta semana.
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, esta semana. EFE

Ciudadanos sigue decidido en colocar en primera línea del debate la reforma del sistema electoral. Tras reunirse con Podemos el pasado jueves y anunciar que este miércoles hará lo propio con el PSOE, Albert Rivera ha adelantado que ya tienen cita también para sentarse a la mesa a negociar con el PP. El equipo de la cuarta fuerza política del país, encabezado con Juan Carlos Girauta, se encontrará con sus homólogos populares el miércoles de la próxima semana. "La reforma está en el programa de investidura. Solo pido que cumplan la palabra dada", ha destacado este martes el presidente de Ciudadanos, en una reunión con los diputados de su grupo parlamentario, donde también se ha mostrado confiado en que "empujarán con la presión civil para cambiar la ley" si el bipartidismo continúa con el "bloqueo".

"Queremos ir a votar a las próximas elecciones con una ley más justa. Si en Cataluña hoy no hay alternativa de Gobierno es por esta maldita ley", ha continuado Rivera este martes, después de que su equipo de campaña para los comicios catalanes elaborara un informe interno tras el 21-D donde se resaltaba que el partido debía enfocar parte de su estrategia en incidir en la "necesidad" de una reforma electoral. Un plan que la cúpula validó a finales de enero —durante un encuentro de dos días de la ejecutiva en Toledo— y que el presidente de la formación verbalizó hace dos semanas, al plantear una ronda de reuniones con el resto de formaciones.

Podemos, que afirma que llevaba meses manteniendo contactos informales con Ciudadanos por este motivo, celebró esta iniciativa. Las dos fuerzas se vieron el miércoles pasado y destacaron la buena sintonía entre ambas para modificar la LOREG y, entre otros cambios, sustituir la fórmula D'Hondt vigente para el reparto de escaños por el modelo Sainte-Laguë, que perjudicaría al bipartidismo, que perdería 16 diputados —15 el PP y uno el PSOE—.

Pero toda su batería de propuesta se topó con un primer rechazo de los populares y los socialistas. Rivera ha vinculado este martes esos recelos del bipartidos a la reforma a sus alianzas con los nacionalistas durante las últimas décadas. "Pero, si a los nacionalistas no le gustan que los votos valgan igual, pues lo siento mucho", ha sentenciado el presidente de Ciudadanos, que ha aprovechado la reunión con su grupo parlamentario para adelantar que la próxima semana llevarán también al Congreso su ley de reforma de la fiscalía: "Para garantizar la independencia del ministerio público y que nadie pueda llamar para decir a un fiscal cómo tiene que actuar".