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Ciudadanos adelanta al PP y al PSOE y sería el partido más votado

La formación de Pablo Iglesias, Podemos, quedaría relegada a un cuarto puesto con el apoyo del 15,1% del electorado

Ciudadanos sería hoy, de celebrarse unas elecciones generales, el partido más votado, según la encuesta de Metroscopia elaborada para EL PAÍS. La formación de Albert Rivera obtendría un 27,1% de los apoyos, frente a un Partido Popular que pasaría a ocupar la segunda posición con un respaldo del 23,2%. El PSOE se situaría muy cerca de su rival tradicional, a menos de dos puntos de distancia, con un 21,6% de estimación de voto, pero debería conformarse con una tercera posición. La formación de Pablo Iglesias, Podemos, quedaría relegada a un cuarto puesto con el apoyo del 15,1% del electorado.

Sondeo Metroscopia pulsa en la foto

Los datos de la encuesta de Metroscopia solo sirven para medir un estado de ánimo coyuntural, porque en estos momentos nada parece indicar que pueda haber un adelanto electoral ni existe, por tanto, en el electorado la tensión que precede a unos comicios. Sin embargo, resulta significativo que por primera vez la posición de predominio de Ciudadanos aparezca de un modo tan rotundo en la foto fija de un sondeo.

Tiene mucho que ver el gran éxito alcanzado en las elecciones autonómicas catalanas del 21-D por Inés Arrimadas, la candidata de Ciudadanos. El desafío secesionista ha monopolizado el debate político del último año y ha instalado en la sociedad la sensación de que se trataba del reto más grave al que hacía frente la democracia española en las últimas décadas. El electorado ha sufrido una clara polarización dentro de Cataluña y una necesidad de respuestas claras y firmes ante esta amenaza en el resto de España. Una gran parte de la ciudadanía, según reflejan los resultados de la encuesta de Metroscopia, ha apreciado la toma de posición clara y firme de la formación de Albert Rivera en defensa del orden constitucional. A pesar de que, formalmente, se trataba de unas elecciones autonómicas, el electorado catalán ha entendido que los comicios del 21-D eran realmente un modo de delimitar finalmente quién ocupaba la posición de fuerza, si el independentismo o el constitucionalismo. Así, la formación de Albert Rivera ha logrado representar, para un gran número de catalanes, la opción que más nítidamente ha plantado cara al secesionismo.

De hecho, llama la atención que ante una pregunta clave del sondeo como es qué partido tendría ahora un proyecto adecuado de futuro para España, un 44% de los encuestados señala directamente a Ciudadanos. Muy por detrás sitúan al PP, con un 20%. Lo llamativo, sin embargo, es que esa convicción es mayoritaria entre el electorado de los otros tres grandes partidos, si bien en diferente grado. Entre los votantes del PP, los convencidos de que la formación naranja tiene un proyecto nacional claro suman un 68%, diez puntos por delante de los que piensan que es el propio PP quien lo tiene. En el caso de las bases del PSOE la diferencia no es tan drástica, pero también relevante. Un 44% de los votantes socialistas piensa que Ciudadanos tiene el plan adecuado para el futuro de España frente a un 43% que concede esta confianza al propio PSOE.

Distintas mayorías posibles

El partido de Albert Rivera consigue, según el sondeo, ser el más votado en la mayoría de los núcleos urbanos con más de 2.000 habitantes y el que más respaldo obtiene en todos los tramos de edad y situación económica. Esta transversalidad, que rompe definitivamente el tradicional bipartidismo que ha imperado en la política española en las últimas décadas, abre posibilidades de formar distintas mayorías: bien un bloque de centroderecha (la suma de Ciudadanos con el PP obtendría el 50,3% del respaldo del electorado), bien un bloque de centroizquierda (las fuerzas de Ciudadanos y el PSOE suman el 48,7% de los respaldos).

Ciudadanos logra arrebatar votos al resto de los principales partidos, pero es indudable que los obtiene en mayor medida en el caladero del PP (23%) que en el del PSOE (13%) o Podemos (5%). Es además el partido que mantiene más fidelidad de voto (81%), es decir, el que retiene a más votantes de los que optaron por él en 2016 y el que consigue a su vez captar más votantes desafectos del resto de partidos.

Resulta revelador que la suma del centroderecha supera a las fuerzas de izquierdas en unos 14 puntos, y rompe así el convencionalismo aceptado durante años de que en España era mayoría el electorado de centroizquierda. El retroceso de Podemos, apenas cuatro años después de su sorprendente irrupción en la política, y el estancamiento del socialismo liderado por Pedro Sánchez obligan con más urgencia que nunca a la izquierda española a replantearse sus prioridades y proyectos en la España del siglo XXI.

Rivera mantiene el liderazgo en popularidad que ya se veía reflejado en anteriores sondeos, pero incrementa notablemente la distancia respecto al resto de dirigentes políticos. Su saldo evaluativo (la diferencia entre el porcentaje de los que aprueban su gestión y los que la desaprueban) continúa siendo positiva. Es el único político que se mueve en ese terreno, con un saldo de 11 puntos. Le sigue el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pero en su caso el saldo evaluativo es de 32 puntos negativos. Mariano Rajoy, ocupa la tercera posición, con un saldo de 46 puntos negativos, y de nuevo es el líder de Podemos, Pablo Iglesias, el peor valorado de los cuatro principales dirigentes, con un saldo de 61 puntos negativos.

Tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han visto cómo sus índices de popularidad descendían respecto al último sondeo de Metroscopia, realizado el pasado mes de noviembre.

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