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Unos 300 inmigrantes tratan de saltar la valla de Melilla y más de 200 lo consiguen

Cinco personas han resultado heridas, entre ellas un guardia civil

Varios inmigrantes en el CETI de Melilla, después de que 200 personas saltaran la valla.
Varios inmigrantes en el CETI de Melilla, después de que 200 personas saltaran la valla. EFE

Más de 300 inmigrantes de origen subsahariano han intentado este sábado entrar en Melilla saltando la valla fronteriza, y 209 lo han conseguido, ha informado la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, que ha calificado los hechos como "violentos". Cinco personas han resultado heridas, entre ellas un guardia civil que ha sido agredido con un garfio. Las otras cuatro presentan politraumatismos que, en principio, no revisten gravedad, aunque han necesitado asistencia médica en el Hospital Comarcal. 

Los hechos han tenido lugar a las 15.40 en la zona norte de la ciudad, en los Pinos de Rostrogordo. En un primer momento, la coordinación de las fuerzas de seguridad marroquíes y agentes de la Comandancia de la Guardia Civil repelieron el salto, pero, según la Delegación del Gobierno, "la violencia y el abultado número de los inmigrantes que participaban [en el salto] impidió contenerlos en su totalidad".

El herido que presenta "peor pronóstico", según ha subrayado la Delegación del Gobierno, es el guardia civil que fue agredido por un inmigrante con uno de los garfios que utilizan para trepar por la valla. El agente consiguió esquivar parcialmente el golpe, pero recibió un impacto en el lóbulo de la oreja izquierda, que ha requerido varios puntos de sutura. 

Los inmigrantes —a excepción de los que han acudido al Hospital Comarcal— se encuentran en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), adonde han llegado tras atravesar corriendo varios barrios de Melilla, lanzando gritos de alegría y cánticos de "bossa, bossa", que significa libertad y victoria.

El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, ha transmitido su apoyo a las fuerzas de seguridad, especialmente a los agentes de la Guardia Civil, que han actuado en primer término en la labor de vigilancia y custodia de la valla de Melilla. Asimismo, ha reiterado que "este tipo de inmigración irregular, a la fuerza y de forma violenta a través de lindes fronterizas no habilitadas para el tránsito regular de personas, no es admisible y evidencia la necesidad de desplegar una política común de inmigración por parte de la Unión Europea".

Hacía meses que Melilla no registraba una entrada tan numerosa de inmigrantes como la de este sábado. La presión migratoria sobre la valla, que es constante, había sufrido cierto repunte en los últimos días. De hecho, el helicóptero de la Guardia Civil había salido a sobrevolar el perímetro fronterizo debido al avistamiento de grupos de inmigrantes intentando aproximarse a la valla, aunque no habían llegado a alcanzarla, algo que sí ha sucedido este sábado.

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