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Cospedal: “No hay particularismo capaz de quebrar la unidad de España”

La ministra de Defensa asegura que las campañas de injerencia y desinformación son un "nuevo campo de batalla"

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal (d), durante su discurso en la celebración hoy de la Pascua Militar.

“En nuestro horizonte aparecen renovados propósitos y nuevas metas en común. No hay particularismo capaz de quebrar nuestra vocación de emprenderlos unidos y de proyectar al futuro la continuidad histórica de España como nación cohesionada, abierta, vertebrada y plural”.

Con estas palabras ha terminado la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, su discurso de la Pascua Militar, en presencia de los cuatro reyes, Felipe y Letizia, Juan Carlos y Sofía, del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y de la plana mayor de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil.

Sin citar expresamente a Cataluña, su alusión al desafío independentista ha sido evidente a 11 días de la constitución del Parlament surgido de las elecciones del pasado 21 de diciembre, en el que los partidos separatistas vuelven a tener mayoría absoluta de escaños, aunque no la tuvieran de votos en las urnas.

Apelación a la legalidad en Cataluña

El inspector general del Ejército, Fernando Aznar Ladrón de Guevara, ha expresado este sábado su confianza en que este año “se respete la legalidad”, en alusión al proceso independentista, informa Efe. “Para los catalanes y para el resto de los españoles, nuestra confianza en que se respete la legalidad y nuestro deseo de que se recuperen la concordia y la cohesión social”, ha dicho el teniente general durante la celebración de la Pascua Militar en la Capitanía General de Barcelona.

Ya al inicio de su intervención, la segunda que protagoniza en una pascua militar, la ministra ha elogiado a los militares por dedicar sus vidas a proteger la esfera de libertad de los españoles, “la que marca la línea divisoria entre la democracia y la arbitrariedad" y ha reiterado "el compromiso sin reservas de las Fuerzas Armadas con la unidad y el futuro de España".

Pero lo más destacado de un discurso en el que tradicionalmente los ministros de Defensa hacen balance del año anterior y presentan sus proyectos para el nuevo, ha sido su decisión de elevar al máximo nivel de preocupación estratégica la llamada “guerra de la desinformación”, que ha tenido sus episodios más destacados en las últimas elecciones estadounidenses, el referéndum del Brexit o la propia crisis catalana, siempre con la sospecha de que la mano del Kremlin está detrás.

Tras advertir de “la amenaza que las campañas de injerencia y desinformación o el uso delictivo del ciberespacio suponen para la Defensa Nacional y para el propio ciudadano”, no ha dudado en calificar a Internet y las redes sociales como “un nuevo campo de batalla” en el que se busca "manipular a la opinión pública" con noticias falsas.

“No debemos llamarnos a engaño”, ha subrayado, “esas injerencias externas solo pretenden desestabilizar los países y llevarlos a un clima más propicio” para intereses foráneos. Además de llamar a que se tome conciencia de que “esta nueva forma de enfrentamiento” constituye “uno de los dominios más peligrosos” y “uno de los retos más importantes” para la seguridad, ha considerado clave para abordarlo “la labor conjunta y coordinada de toda la comunidad de inteligencia”.

De cara al nuevo año, Cospedal ha abogado por seguir avanzando en el desarrollo de la nueva cooperación estructurada permanente (PESCO, por sus siglas en inglés) de la UE y mantener “las estructuras de mando en el flanco sur” dentro de la reestructuración prevista por la OTAN.

Sin concretar cifras, se ha referido al nuevo ciclo inversor que prepara su departamento, en sustitución del planeado en los años noventa y con vigencia para los próximos 15 años, con el objetivo de desarrollar “los programas de modernización, actualización y dotación de las capacidades necesarias para las Fuerzas Armadas”. Para financiarlo, ha reiterado su propuesta de consensuar en el Parlamento una ley de financiación y sostenibilidad de los ejércitos.

El Gobierno ya ha adelantado por dónde puede ir el nuevo ciclo inversor y su ley de financiación en la que carta que remitió a finales del año pasado al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, comprometiéndose a aumentar hasta 18.000 millones de euros (en torno al 80%) su gasto militar para 2024. Pasaría así de 0,9% al 1,6% del PIB, sin alcanzar el 2% que reclama la OTAN.

Además, Cospedal ha anunciado la presentación en el primer semestre de este año de un Plan Integral de Orientación Laboral, para los militares que deben abandonar las Fuerzas Armadas al cumplir 45 años; y antes de abril de un Plan General de Cultura y Concienciación de Defensa, para que la sociedad reciba “una mejor información” sobre la Defensa y las Fuerzas Armadas.

Finalmente, ha subrayado también la necesidad de "avanzar en la convergencia" de retribuciones entre los miembros de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y ha recordado el encargo que ha hecho a la Subsecretaría de Defensa para que elabore "un estudio serio y riguroso" al respecto.

La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), mayoritaria en los ejércitos, había pedido que en la Pascua Militar se huyera de "discursos triunfalistas" y se reconocieran "los verdaderos problemas de las Fuerzas Armadas y sus componentes", explicando "cómo se van a acometer las reformas necesarias para paliarlos y resolverlos", incluidos los despidos a los 45 años y la equiparación de reribuciones con Policía y Guardia Civil.