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Macron rechaza la mediación ante el “golpe de fuerza” catalán y confía en una salida pacífica

“Si intervenimos, damos la razón al que no respeta la regla del derecho”, ha zanjado el presidente francés

El presidente francés, Emmanuel Macron, durante un debate en sobre Europa en Frankfort.

Emmanuel Macron rechazó este martes de forma tajante una posible mediación europea para resolver la crisis catalana. “Si intervenimos, damos la razón al que no respeta la regla del derecho”, dijo en un coloquio en Fráncfort. El presidente francés se declaró confiado en que lo que llamó “un golpe de fuerza (…) por parte de los catalanes” se resuelva pacíficamente.

Nunca Macron había hablado en público durante tanto tiempo —casi cinco minutos— ni con tanto detalle sobre la cuestión catalana. Su declaración, durante un encuentro con el veterano político francoalemán Daniel Cohn-Bendit y el politólogo Gilles Kepel, llegó unas horas antes de la intervención del presidente catalán, Carles Puigdemont, ante el Parlamento de Cataluña. La posibilidad de que Puigdemont declarase de alguna forma la independencia provocaba inquietud en las capitales europeas, también en París.

“¿Por qué Europa, Francia o Alemania no intervienen en el tema catalán?”, se preguntó Macron. “Porque Europa está hecha por Estados soberanos. Es una realidad política e histórica. Si yo interviniese en el tema catalán, me inmiscuiría en los temas políticos españoles Y es intolerable tanto para el presidente español como para el monarca español.”

El presidente francés sostuvo que la iniciativa catalana “contraviene todas las reglas del Estado de derecho en España”. “Se puede decir que Mariano Rajoy lo ha gestionado así, o asá: no me corresponde juzgar”, continuó. “No le corresponde a un Estado vecino meterse en sus asuntos y decirle: 'Voy a hacer una mediación'. Es España la que debe gestionarlo”.

Cohn Bendit le interrumpió entonces para decir que sí, que Europa debía intervenir, porque, afirmó, “la Historia castiga a quien llega demasiado tarde”.

“Si hoy la Unión Europea interviene”, replicó Macron, “reconoce de alguna manera, trata en pie de igualdad al presidente Puigdemont y al presidente del Consejo, Rajoy. No es conforme a nuestras instituciones. ¿Quién ha firmado para que Europa sea un proyecto común? España, en tanto que estado que se sienta en la mesa, con sus reglas, su Constitución, y un presidente del Consejo de ministros elegido legítimamente”.

Macron expresó el deseo de que la crisis “se gestione en la paz, de la manera más conforme con nuestras prácticas”. “Pienso que este será el caso”, añadió. Y reveló que su opinión se fundaba en múltiples conversaciones, en haber, “sin declararlo, hablado mucho con unos y otros”.

Ponerse a mediar entre Rajoy y Puigdemont, dijo, es imposible tanto para el presidente francés como para las instituciones europeas. Además, explicó, abriría la puerta a que un Estado alemán, o una región francesa, apelase a las instituciones europeas, y que estas se convirtiesen en árbitros de las cuestiones internas. “¿Se lo imaginan?”, dijo. Macron cree que “hay una forma de irredentismo que está en juego en este momento en Cataluña”. “Tiene acentos sinceros, culturales, profundos, que respeto. Y que reflejan a veces egoísmos económicos que dan miedo...”, completó.

Cohn Bendit le interrumpió de nuevo, aludiendo a la reivindicaciones en el norte de Italia: “Así es, la Liga Lombarda”.

 “... Y de otro lado”, retomó Macron, en un diálogo vivo y ágil, “irresponsabilidades que no comparto”. “No tengo el sentimiento que [la cultura catalana] esté oprimida dentro del país”. “Mantengo esta línea”, dijo para resumir su posición. “Y en mis declaraciones públicas me he mantenido con Mariano Rajoy. Porque si no, es la fragmentación".

"Estamos en un momento histórico en que necesitamos pensar en una soberanía europea, pero no pienso que esta soberanía europea se vaya a poder pensar reduciendo o sustrayendo la soberanía nacional. Pienso que es un complemento”, añadió el presidente.

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