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Prisión para el presunto autor del asesinato de su sobrina de ocho años

La niña presentaba golpes mortales cuando fue atendida en el hospital de Zaragoza donde falleció

Concentración en Sabiñánigo tras la muerte de la niña, este sábado. EFE-Quality

Los médicos del Hospital Miguel Servet de Zaragoza supieron enseguida que las lesiones en la cabeza con las que ingresó el jueves una niña de ocho años no eran consecuencia de haberse caído por una escalera, como decía su tío Iván P. P., de 31 años. El hombre fue detenido horas después y enviado a prisión comunicada y sin fianza por supuestos malos tratos a la pequeña, que fallecía el viernes a las 20.45 en el centro médico a causa de múltiples traumatismos. Ambos vivían con la madre de él —y abuela de la niña— en Sabiñánigo (Huesca), un pueblo que ayer amaneció conmocionado por la noticia.

Iván P. P. es el menor de tres hermanos. Es guardia de seguridad desde hace más de siete años, y ha pasado por varias empresas. La última —Sabico Seguridad, en Huesca— es en la que más tiempo ha durado: más de tres años.

Sabiñánigo, donde residía la familia, estaba ayer consternado por la muerte de la pequeña Naiara. Miles de vecinos se concentraron a las doce de la mañana en la plaza de España en una multitudinaria muestra de repulsa ante el crimen.

“La niña vivía con la abuela y con su tío porque los padres se habían ido del pueblo hacía tiempo”, contaron unos vecinos en conversación telefónica con este periódico. “La madre se había casado ya con otro hombre y tiene dos hijos menores que Naiara”. Según estos residentes, la familia provenía de Lugo (Galicia). El padre de familia (el abuelo) era guardia civil y “murió recientemente de un infarto”, recuerdan. Ivan P. P., principal sospechoso del asesinato, se convirtió así en el hombre de la casa, compartida con una niña pequeña y con la madre de él, de 56 años.

El caso, que instruye el Juzgado 1 de Jaca, está bajo secreto de sumario. Pero ha trascendido que fue el propio tío de la pequeña quien avisó a los servicios de emergencia. Declaró que la niña estaba muy grave y que se había caído por las escaleras, según confirmó ayer el alcalde de Sabiñánigo, Jesús Sierra. Al observar el cariz de las heridas, los médicos activaron el protocolo de maltrato.

El alcalde explicó que la niña no estaba tutelada pero que los servicios sociales municipales se habían puesto en contacto hace unos tres meses con la familia para prestarle ayuda. No concretó las causas. “Hay una gran tristeza en el pueblo”, dijo el regidor. Naiara era una niña integrada en la localidad. Iba al colegio Monte Corona, cuyos alumnos y profesores asistieron en masa a la concentración frente al Ayuntamiento, promovida desde la asociación de padres y madres del centro.

Sierra aseguró que no había precedentes de malos tratos conocidos en el seno de esta familia, aunque recibieran la atención de los servicios sociales comarcales: “Nada hacía presuponer algo así”.

Luto en el pueblo

La localidad ha decretado dos días de luto oficial. El alcalde mostró su consternación por un hecho “tan grave y doloroso”, y su incredulidad por que una niña de esa edad pueda fallecer por una paliza. Y deseó que las investigaciones sigan su curso y que finalmente se esclarezcan los hechos y el culpable asuma las consecuencias del crimen.

“Hoy somos una ciudad profundamente dolorida, y queremos expresar con rabia pero con serenidad nuestra más enérgica condena ante este acto violento”, rezaba el manifiesto leído durante la concentración de protesta.

Los forenses del Instituto de Medicina Legal de Aragón estuvieron viendo a la paciente el jueves por la noche. Ahora serán ellos quienes le practiquen la autopsia para determinar si, como todo apunta, se trata de una muerte violenta. Ayer trascendió que los médicos detectaron lesiones antiguas en el cuerpo de la niña, lo que les hizo sospechar que podría haber sufrido malos tratos de manera continuada.