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Díaz sobre el CETA: “No me queda más remedio que aceptar la posición de mi partido”

La presidenta andaluza y el comisario Moscovici evitan el enfrentamiento con el PSOE federal

Susana Díaz recibe al comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.

Evitar la confrontación. Esta ha sido la consigna de la presidenta andaluza, Susana Díaz, y el comisario europeo de Economía, el también socialista Pierre Moscovici, un día después de que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, anunciara que pasaba del apoyo a la abstención frente al tratado de libre comercio con Canadá (conocido por sus siglas en inglés CETA). Los dos primeros dirigentes, defensores del acuerdo, se han resignado al cambio de posición y se han conformado con que, al menos, no ha sido hacia una oposición frontal al tratado entre la UE y el país norteamericano. "No me queda más remedio que aceptar y respetar las decisiones de mi partido", ha admitido Díaz.

Díaz y Moscovici habían acordado el encuentro de hoy durante la visita de la presidenta andaluza a Bruselas el pasado noviembre. Todo estaba preparado para hablar de la Europa de la Igualdad y para cerrar con la UE un mayor compromiso inversor para acelerar el proceso de convergencia con la región. Pero se cruzó el calendario parlamentario español y el cambio de posición del Grupo Socialista a instancias de la nueva ejecutiva del partido.

Presidenta andaluza y comisario admitieron que han hablado de esa situación, pero se negaron a alimentar la polémica por el enfrentamiento entre socialistas frente a este acuerdo. "Están buscando la controversia y no la van a encontrar", ha advertido Díaz ante la insistencia en cuestiones sobre el pacto internacional. "Respeto la posición del PSOE y la que adopten sus órganos de Gobierno, donde yo defenderé mi opinión y los intereses de Andalucía", ha añadido. Según la Junta de Andalucía, el impacto del acuerdo internacional en la comunidad será de unos 70 millones de euros.

Moscovici también ha intentado templar las discrepancias internas y ha afirmado que no quiere "interferir" en el PSOE español, al que ha calificado como uno de los "dos pulmones necesarios para la democracia". El comisario europeo ha insistido en defender el acuerdo, en mantener que no alterará las políticas sanitarias, ambientales o agrícolas y en que no es razonable oponerse a este. No obstante, se ha conformado con que los socialistas españoles no harán una campaña en contra del CETA sino que se abstendrán y en que este pacto se va a aplicar. Y, por si había alguna duda sobre su relación con el nuevo secretario general socialista, ha sido tajante: "No tengo nada en contra de Sánchez".

El encuentro ha servido a la presidenta de la Junta para abordar con el comisario las necesidades de inversión en Andalucía para acelerar la convergencia "social y económica". En este sentido, ha destacado que serán claves programas como el de apoyo a las áreas logísticas, que prevé destinar 220 millones, o la culminación del corredor ferroviario, del que quedan pendientes por invertir 3.000 millones, principalmente en Andalucía.

El impacto del Brexit (la marcha del Reino Unido de la UE) en la región, la oferta de acogida urgente de refugiados reiterada por Andalucía y los mecanismos para que la recuperación económica se traslade a la gente han sido otros de los temas abordados por ambos dirigentes.

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