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ANÁLISIS

El instructor del ‘caso Banesto’

García-Castellón investigó a Mario Conde como instructor del ‘caso Banesto'. Se pondrá de nuevo la toga tras casi dos décadas fuera de España

El juez García Castellón, instructor del caso Gil, a su salida de la Audiencia Nacional en el año 2000.
El juez García Castellón, instructor del caso Gil, a su salida de la Audiencia Nacional en el año 2000.

Madrugada del 25 de junio de 1992 en Villalón de Campos (Valladolid). Una niña de nueve años, Olga Sangrador Caballos, desaparece. La Guardia Civil detiene al secuestrador gracias a una pista aportada por un radioaficionado. El juez que está de guardia se llama Manuel García-Castellón y toma las riendas del caso. Tras cuatro horas de interrogatorio, Valentín Tejero, de 32 años, confiesa ser el autor del crimen de la niña, cuyo cadáver aparece dos días más tarde, el 27 de junio. Fue condenado a 50 años de cárcel.

Tras este capítulo, García-Castellón consiguió su traslado a la Audiencia Nacional en una comisión de servicios para ocupar la plaza del juez Baltasar Garzón, titular del Juzgado número 5, quien marchó como diputado al Congreso. Más tarde, al regresar Garzón a su plaza, García-Castellón fue nombrado juez de apoyo de Miguel Moreiras, titular del Juzgado de Instrucción número 3. Moreiras, un juez polémico, celoso de García-Castellón, consiguió apartarle de su juzgado. Sin embargo, éste recibió el apoyo del Consejo General del Poder Judicial para seguir en la Audiencia Nacional y se creó un nuevo juzgado central de instrucción, el número 6, para el que fue designado titular. Desde el despacho de este órgano judicial instruyó el celebérrimo caso Banesto, que fue torpedeado desde su nacimiento por una facción de la Fiscalía de la Audiencia Nacional que se oponía a su entonces jefe, José Aranda.

García-Castellón, sin embargo, consiguió avanzar en la investigación apoyándose en el fiscal Florentino Ortí, autor de la querella contra Mario Conde y los administradores de Banesto. En las Navidades de 1994, envió a prisión preventiva al banquero tras interrogarle varios días, un episodio que conmocionó el mundo político y económico. Conde fue condenado a 10 años de prisión, una pena que fue elevada por el Tribunal Supremo a 20 años.

En 2000, García-Castellón abandonó España con destino a París, donde fue nombrado magistrado de enlace con Francia, en una época marcada por el terrorismo de ETA. Posteriormente fue designado juez de enlace en Roma (Italia), donde ejerce en la actualidad.
Si finalmente sustituye a Eloy Velasco, García-Castellón volverá en 15 días a su juzgado, tras casi dos décadas fuera de foco. Regresará a la primera línea de fuego, donde se investigan los casos de corrupción que acorralan al PP.

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