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Carlos Fabra, en libertad condicional

El expresidente del PP de Castellón disfrutaba del tercer grado en el centro Victoria Kent, al que sólo acudía para dormir de lunes a jueves

Carlos Fabra
Carlos Fabra a su salida de la Audiencia Provincial de Castellón, en 2015.

El juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Madrid ha acordado este viernes conceder la libertad condicional del expresidente de la Diputación de Castellón y del PP provincial, Carlos Fabra, internado en el centro penitenciario Victoria Kent de la capital, al haber cumplido ya las tres cuartas partes de la condena. Fabra fue condenado a cuatro años de cárcel y al pago de una multa de 1,4 millones de euros por defraudar 700.000 euros a la Hacienda Pública.

Fabra había solicitado en tres ocasiones la libertad condicional. La última, a finales del pasado mes de marzo, pero la petición se topó de nuevo con la negativa de la junta de tratamiento del Centro de Inserción Social Victoria Kent, donde pernocta de lunes a jueves desde abril de 2016, cuando le fue concedido el tercer grado, como de la Fiscalía Anticorrupción. Esta justificó su informe desfavorable a la petición, como en las dos ocasiones anteriores, en el hecho de que Carlos Fabra “no ha hecho frente a la responsabilidad económica derivada de su actuación delictiva”, según fuentes penitenciarias consultadas por EL PAÍS. En concreto, se refiere a los más de 300.000 euros que suman los intereses de dicho montante y que siguen sin abonarse, han señalado por su parte fuentes judiciales.

Mientras, el rechazo de la Junta de Tratamiento del Victoria Kent a la petición de Fabra fue esta vez algo más laxa que en las dos ocasiones anteriores. La solicitud fue denegada por mayoría –tres votos en contra y dos a favor y no por unanimidad como sí ocurrió en las dos primeras veces.

Tras los informes negativos de ambas instituciones, la decisión última quedaba en manos del juez, que ha acordado hoy conceder la libertad condicional al exlíder del PP de Castellón.

Fabra ingresó en la prisión madrileña de Aranjuez en diciembre de 2014. Menos de un año y medio después, en abril de 2016, obtuvo el tercer grado por parte de la magistrada del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 3 de Madrid, confirmado después por la Audiencia Provincial de Castellón. Ingresó en el centro Victoria Kent, al que sólo acudía para dormir de lunes a jueves. La juez valoró, además de la edad de Fabra –más de 70 años- y su bajo riesgo de reincidencia, que el interno había evolucionado favorablemente, que había abonado su responsabilidad civil y que su condena era corta. No obstante, la concesión del régimen de semilibertad se produjo contra el criterio de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y de la Junta de Tratamiento de la prisión de Aranjuez

El expresidente de la Diputación de Castellón tiene dos imputaciones pendientes, una por un presunto cohecho en un patrocinio y otra por un supuesto delito societario.

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