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Una visita a Siria pone contra las cuerdas al senador del PP Pedro Agramunt

Varios miembros de la asamblea del Consejo de Europa piden la dimisión del presidente por reunirse con El Asad

Pedro Agramunt (i), junto a Víctor Campos, vicepresidente de la Comunidad Valenciana en 2007.
Pedro Agramunt (i), junto a Víctor Campos, vicepresidente de la Comunidad Valenciana en 2007.

Un controvertido viaje a Siria ha puesto al presidente de la Asamblea del Consejo de Europa, el español Pedro Agramunt, al borde de la salida de esta institución. Agramunt, senador del PP valenciano, ha comparecido este martes ante el pleno de ese organismo europeo que promueve los derechos humanos para explicar por qué se reunió hace un mes con el presidente sirio, Bachar el Asad. Al viaje acudieron también miembros de la Duma rusa, que elogiaron la “valentía” de Agramunt y de sus acompañantes (entre ellos el diputado catalán Jordi Xuclà, del Partit Demòcrata, antigua CiU) por entrevistarse durante tres horas con el presidente sirio. La cita se produjo pocos días antes del ataque químico atribuido al régimen que acabó con la vida de un centenar de personas.

La asamblea de ese organismo, que se reúne esta semana en Estrasburgo, arrancó el lunes con una disculpa de Agramunt por su visita a Siria. “Ha sido un error y lo reconozco tras haber visto las consecuencias. Quiero pedir disculpas”, señaló el senador popular, que preside la Asamblea del Consejo de Europa desde enero de 2016. El representante español admitió que no informó previamente al Consejo, pero sí al Gobierno español porque viajaba a Siria “como miembro del Senado español”. El Ministerio de Exteriores niega que hubiera comunicación formal sobre el viaje. Sí hubo, en cambio, un contacto informal en el que se le desaconsejó la visita a El Asad y se le advirtió de que no podía acudir como representante público. Agramunt ha vuelto a reiterar hoy ante los miembros de la Asamblea que el Ejecutivo español conocía sus intenciones.

Tras la audiencia para dar explicaciones, el senador español ha prometido comunicar su decisión el próximo viernes. Las fuentes consultadas en el seno del Consejo consideran que Agramunt abandonará el cargo, pero que esperará al final de esta semana para no ensombrecer la visita del rey Felipe VI, que acudirá este jueves a la Asamblea del Consejo de Europa por primera vez desde que inició su reinado. La intervención en el pleno pretende conmemorar los 40 años de pertenencia española a este organismo europeo, ajeno a la UE e integrado por 47 países del continente. La polémica, por tanto, llega en el peor momento para España. Una fuente cercana a Agramunt rehúsa aclarar si va a dimitir y denuncia que la habitación de hotel donde Agramunt pernocta en Estrasburgo fue asaltada en la noche del lunes.

Avión militar ruso

Esta controversia constituye un episodio inédito en la historia de este organismo. Varios representantes —incluso del Partido Popular Europeo— han reprobado la actitud de Agramunt y le han pedido su dimisión por haber comprometido el honor de la asamblea en un asunto tan flagrante como la guerra siria. Algunos le han reprochado que viajara a Damasco “en un avión militar del Ministerio de Defensa ruso”. Agramunt, que también visitó la base aérea de Moscú en territorio sirio, ha alegado que creía “sensato” escuchar a El Asad y que su visita ha sido “manipulada por ciertos parlamentarios y medios de comunicación rusos”. Las fuentes próximas a Agramunt aclaran que viajó en vuelos comerciales de Madrid a Roma y de Roma a Beirut. Allí "le hicieron una encerrona" —al parecer no sabía que viajaba a Damasco con otros parlamentarios europeos y rusos— y le instaron a subir a un avión militar ruso "por motivos de seguridad".

Aunque el senador español sostiene que no acudió a Damasco como representante del Consejo de Europa, su visita -junto a la de Jordi Xuclà, que es el presidente de los liberales en esta asamblea y la del belga Alain Destexhe, presidente de la Comisión Jurídica y de Derechos Humanos- sitúa a la institución en una situación incómoda. La propia asamblea condenó la labor de El Asad en Siria en su última sesión de enero. Y entre las atribuciones de Agramunt figura actuar como portavoz, por lo que es difícil retirar el sello de la asamblea europea de cualquiera de sus actividades públicas. El belga Destexhe ha reconocido, además, que en Siria fueron presentados como delegación del Consejo de Europa. "Es lastimoso, es una de las formas más tristes de salir de la presidencia de esta asamblea y afecta a la imagen de España en la agenda internacional", ha lamentado Soraya Rodríguez, diputada socialista miembro de la asamblea con sede en Estrasburgo.

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