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Incomodidad en el Gobierno vasco por el acto prosecesionista de Artur Mas e Ibarretxe

El independentismo catalán busca en el País Vasco complicidades a su proyecto soberanista

Luis R. Aizpeolea

Mientras el Gobierno de Mariano Rajoy intenta sumar el apoyo del PNV a los Presupuestos Generales del Estado, el independentismo catalán busca en el País Vasco complicidades a su proyecto soberanista. El expresidente de la Generalitat Artur Mas pronunciará mañana una conferencia en San Sebastián con el título El derecho a decidir. El proceso en Cataluña. Será presentado por el exlehendakari Juan José Ibarretxe, cuya fundación organiza el evento, y en el público estará Arnaldo Otegi, líder de Sortu. El acto incomoda al Gobierno vasco.

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La plataforma soberanista vasca Gure Esku Dago, un trasunto vasco de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), ha llamado a la movilización con la pretensión de llenar mañana un auditorio cercano a las 2.000 plazas y convertir la conferencia de Mas en una reivindicación independentista.

La presencia del expresident en el País Vasco, en su intento de buscar apoyos fuera de Cataluña al proyecto secesionista de la Generalitat confrontado con el resto del Estado, origina una situación de incomodidad al lehendakari Iñigo Urkullu y a la dirección del PNV, que desde un comienzo se desmarcaron de esa estrategia independentista. Urkullu no asistirá a la conferencia de Mas ni está previsto que se entreviste con él. El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, tampoco asistirá a la conferencia, aunque mantendrá un encuentro con Mas al día siguiente.

La historia se repitió hace dos semanas. Gure Esku Dago organizó en San Sebastián un acto de solidaridad con Artur Mas y las exconsejeras catalanas Joana Ortega e Irene Rigau con motivo del juicio por desobediencia y prevaricación que se ha seguido contra ellos. Acudieron algunos dirigentes peneuvistas guipuzcoanos, además de Ortuzar y Arnaldo Otegi. El lehendakari tampoco asistió esa vez.

“Solo fue un acto solidario. Mas ya sabe que los retos de Cataluña y Euskadi son distintos y que también las vías por las que transitamos el nacionalismo vasco y el catalán son diferentes. El lehendakari le ha explicado muchas veces que no comparte su vía, pero tampoco la ausencia de diálogo de Rajoy. Curiosamente, es Otegi quien ahora reivindica a Mas, al que antes despreciaba”, señalan fuentes del PNV.

Gipuzkoa, la provincia vasca con mayor pulsión independentista, es el territorio elegido para celebrar estos eventos. Los peneuvistas gipuzkoanos, dirigidos por el veterano Joseba Egibar, funcionan con cierta autonomía, por su competencia política directa con Bildu. No obstante, desde el Gobierno vasco no dudan de que Joseba Egibar secundará la línea marcada por el PNV y el lehendakari: “Egibar nunca ha cuestionado la orientación actual del Gobierno vasco. Todos estamos por avanzar en el autogobierno por la vía de la negociación entre los partidos vascos y llegar luego a un pacto con el Estado”, subrayan fuentes del PNV.

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El PSE, socio de los peneuvistas en el Gobierno vasco, descarta que la presencia de Artur Mas en Euskadi cree problemas a la coalición. “La participación del exlehendakari Ibarretxe en el acto con Mas y en presencia de algunos dirigentes del PNV [que asistirán a la conferencia] no afecta a la coalición de Gobierno. Podría afectar una presencia del lehendakari o de miembros del Gobierno vasco. Pero no es el caso. El juego de ambivalencias del PNV no nos afecta”, sostienen fuentes socialistas.

“No es el momento"

El PNV y el PSE coinciden en que el actual proceso independentista catalán no tiene futuro, básicamente por la división que genera en la sociedad catalana y por su ausencia de eco europeo e internacional. “A una Europa acosada por el Brexit y por Donald Trump no se le pueden añadir más problemas como el que se le plantea desde Cataluña. No es momento de planteamientos radicales. Por eso en Euskadi Sortu no tuvo eco con [su defensa del referéndum de] Escocia. No lo está teniendo con Gure Esku Dago y tampoco tratando de utilizar a Mas. Estos intentos son la prueba de que no está fuerte”, coinciden fuentes de dos partidos europeístas como el PNV y el PSE.

Es en este contexto, presionado por el independentismo catalán y el de Sortu, en el que el PNV ha anunciado que será “exigente” en la negociación presupuestaria que le ofrece Rajoy. “No se trata de negociar unas cifras. Se trata de poner en valor el autogobierno vasco. La negociación tiene que servir para visualizar un cambio de actitud del Gobierno del PP al asumir cuestiones que se ha negado a abordar los últimos cinco años, como la liquidación del Cupo [las discrepancias entre los dos Ejecutivos sobre el dinero que paga el País Vasco al Estado por los servicios no transferidos], los recursos judiciales pendientes y la financiación del TAV [tren de alta velocidad]”, defienden dirigentes del PNV. “Esta negociación será el test de la voluntad autonomista del Gobierno”.

Un otoño caliente entre el reformismo y el soberanismo

El Gobierno vasco —una coalición de PNV y PSE— cuenta con que Arnaldo Otegi tratará de utilizar el proceso secesionista de la Generalitat catalana para presionar sobre los sectores independentistas de la base social peneuvista y de otros partidos. El objetivo de Otegi, según interpretan los socialistas y el PNV, es intentar atraer a esos sectores a su propuesta de derecho a decidir aprovechando el debate sobre la reforma del Estatuto de Gernika de 1979 en la ponencia de autogobierno del Parlamento vasco.
Esa ponencia será el principal campo de batalla entre reformistas —quienes abogan por una reforma del Estatuto pactada con el resto del Estado— y soberanistas —quienes reclaman una soberanía propia para el País Vasco y un referéndum, igual que la Generalitat lo reclama para Cataluña, al margen del resto de españoles—.

Pero el PNV confía en que los tiempos no favorecerán los planes de Otegi de contagiar el proceso soberanista catalán a Euskadi. El debate sobre la reforma del Estatuto vasco en la ponencia de autogobierno no empezará hasta el otoño porque, antes de su puesta en marcha, Podemos Euskadi, nuevo en el Parlamento, tiene que presentar su propuesta. Y en otoño lo más probable es que el proceso catalán entre en una nueva fase, porque es en esas fechas cuando el president Carles Puigdemont se ha comprometido a celebrar un referéndum de independencia. "Si los soberanistas catalanes consiguen la independencia, evidentemente Otegi logrará su objetivo y habrá contagio en Euskadi. Pero no parece que vaya a ser así", ironizan fuentes peneuvistas, que rematan: "Lo que queremos es que Rajoy abra una vía de diálogo con Cataluña y esperemos que así sea".

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