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Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

La desigualdad entre hombres y mujeres se acentúa tras la ESO

Las mujeres docentes, que son mayoría en primaria y secundaria, ocupan peores puestos en la universidad

Un grupo de ingenieras celebran con la Ministra de Transporte británica, Claire Perry, el Día Nacional de la Mujer en la Ingeniería. Ampliar foto
Un grupo de ingenieras celebran con la Ministra de Transporte británica, Claire Perry, el Día Nacional de la Mujer en la Ingeniería.

Casi tres de cada cuatro profesores de primaria y secundaria (un 71,6% en el curso 2014/2016) son mujeres. Las profesoras abundan tanto en esos niveles educativos iniciales como en la formación profesional, pero esa proporción cambia cuando se llega a la universidad. Ahí, las mujeres, aun estando muy presentes, ocupan una proporción mínima de los puestos docentes más reconocidos. Son estadísticas recogidas en los estudios Datos y cifras del sistema universitario español y Datos y cifras del curso escolar del Ministerio de Educación.  

Las alumnas son más constantes en los estudios de ESO que los alumnos (el abandono educativo temprano de las niñas es de un 15,8% frente al 20% de los niños). Ellos prefieren la formación profesional en ramas tecnológicas más que las niñas, una predilección masculina por las materias técnicas que también se aprecia, aunque ligeramente, en la Prueba de Acceso a la Universidad. Eso sí, las medias de las notas logradas por unos y por otros en las materias científicas como física, tecnología industrial o electrotecnia son similares.

Ya en la universidad, la preferencia de los alumnos hombres por la ingeniería y arquitectura tanto en el grado, el máster o el doctorado es patente, pero, de nuevo, las estudiantes logran en esas carreras de media unas notas similares a las de sus compañeros.

La escasez de mujeres en ingeniería y arquitectura se refleja también en el personal docente e investigador (PDI) especializado en esas materias, con brechas de género aún más acentuadas: en concreto, solo hay un 20,8% de PDI mujeres en ingeniería y arquitectura de los centros propios de las universidades públicas, y tampoco se llega a la equidad en el resto de áreas.

Las desigualdades se marcan, y mucho, en el ámbito laboral. Los trabajos de las mujeres con estudios universitarios, sea cual sea su campo, están peor remunerados. Así, quienes terminaron su primer y segundo ciclo universitario en el curso 2009/2010 sufren una diferencia de más de 2.000 euros anuales de sueldo respecto a los hombres en 2011, una diferencia que aumentó hasta los 2.900 euros en 2014.

Si el trabajo que los graduados encuentran es en la universidad, ser hombre o mujer también influye. Los hombres ocupan más de dos de cada tres de los puestos más notorios (catedráticos de universidad, catedráticos de escuela universitaria y eméritos), mientras que la mujer es mayoritaria, aunque por pocas décimas, en categorías de menor rango, las de contratados ayudantes y contratados ayudantes doctores.