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Velasco propone juzgar a dos jóvenes comunistas que lucharon contra el ISIS

Los brigadistas se integraron durante seis meses en el brazo armado del PKK kurdo

Imagen de archivo de la detención de un supuesto yihadista en Madrid.
Imagen de archivo de la detención de un supuesto yihadista en Madrid.

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha cerrado la investigación y ha propuesto llevar a juicio, entre otras personas, a Pablo Díaz Ocampo y Álvaro Fernández Ruiz, dos jóvenes brigadistas españoles que se enrolaron en el brazo armado del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), organización considerada terrorista, para recibir instrucción militar y combatir “desde la primera línea de fuego” contra el Estado Islámico en la región siria de Rojava entre diciembre de 2014 y julio de 2015. El magistrado imputa a ambos jóvenes, militantes del Partido Marxista Leninista-Reconstrucción Comunista, una formación constituida por apenas 60 personas, delitos de pertenencia a organización criminal. El magistrado actúa también contra otros miembros del grupo que ordenaron, organizaron y financiaron el viaje de ambos jóvenes.

La “estructura criminal” estaba liderada por Roberto Vaquero, secretario general del Comité de Seguridad del minúsculo partido comunista. Este, según Velasco, tenía “conocimientos de artes marciales” y “carisma en el grupo”, y “seleccionó personalmente” a los dos jóvenes para viajar a Irak “obligándoles a portar armas”. En la sede del partido, en la calle Diego Manchado, en el distrito madrileño de Vallecas, Vaquero tenía un “habitáculo de máxima seguridad” en la que los agentes encontraron material supuestamente para fabricar explosivos.

La investigación se extiende, además, contra Adrián Delgado, custodio de las llaves del local sede del partido y Carlos Javier del Val, responsable de seguridad del grupo y al que se le incautaron, entre otras armas, una pistola marca Taurus, nueve navajas y puños americanos. También se actúa contra el bilbaíno Eneko Ibarretxe, a quien se le incautó una porra extensible.

La organización del viaje supuestamente recayó en el ciudadano alemán Alexander Höher, miembro del Partido Comunista Marxista-Leninista Turco, y que supuestamente proporcionó contactos y ayudó a Álvaro Fernández y Pablo Díaz a realizar el viaje a Erbil (Irak) desde Munich. La financiación se encomendó al turco Nizamettin Gul, militante del PKK durante 30 años y que supuestamente entregó 1.500 euros a Vaquero para el viaje de los dos brigadistas.

Los jóvenes partieron hacia Siria el día de Navidad de 2014. Según el juez Velasco, en Irak recibieron formación militar para entrar en combate contra el Estado Islámico. El magistrado afirma que ambos se integraron en las llamadas YPG —organización paramilitar con presencia en el norte de Siria dependiente y subordinada del órgano de dirección del PKK con quien comparte los máximos representantes—.

Este grupo es un “brazo armado auxiliar” del PKK-KCK, organización terrorista para la Unión Europea. Ambos participaron “activamente en los combates desde la primera línea de fuego” y regresaron seis meses después, apunta el escrito. En el caso de Díaz Ocampo, Velasco tiene en cuenta que ha colaborado con la Justicia, por lo que entiende que se le debe aplicar dicha atenuante.

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