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Podemos y Ciudadanos chocan por la Constitución en el Congreso

Rivera afea la ausencia de Iglesias y Echenique critica a los que se etiquetan como "constitucionalistas"

Pablo Echenique y Carolina Bescansa, este martes.

Podemos y Ciudadanos han subrayado este martes las profundas diferencias que les separan y han chocado en el Congreso sobre cuál debe ser el futuro de la Constitución y sobre cómo debe gestionarse su reforma. Albert Rivera ha afeado a Pablo Iglesias e Íñigo Errejón su ausencia en los actos que celebran la Ley Fundamental. Por su parte, Pablo Echenique ha criticado a "los que se reclaman constitucionalistas", en referencia a una de las etiquetas que emplean con más frecuencia los representantes de Ciudadanos.

Los dos nuevos partidos mantienen, además, una diferencia de fondo que afecta dramáticamente a una hipotética reforma constitucional: Ciudadanos se opone a que se consulten en referéndum los cambios constitucionales que no obligan a adoptar esa medida; mientras que Podemos apuesta por aprovechar siempre esa posibilidad legal, que activa una consulta cuando así lo pide el 10% de los diputados o el 10% de los senadores.

"Estoy convencido de que hay un espacio muy amplio en el que nos podemos poner de acuerdo, pero para eso no hay que tener ni reticencias ni querer dinamitar la Constitución", ha dicho Rivera. "Nosotros, a diferencia de otros partidos, como saben, partidos que hoy no quieren celebrar la Constitución, defendemos la soberanía nacional, la igualdad de todos los españoles", ha seguido el líder de Ciudadanos en referencia a Podemos y los partidos nacionalistas. "No vamos a reformar la Constitución para romperla. La tenemos que reformar para mejorarla, para que los españoles se sientan partícipes de nuestro proyecto común".

"Los que se reclaman y autodefinen constitucionalistas son los mismos que violan diariamente derechos recogidos en la Constitución", ha asegurado Echenique, quien ha enumerado como ejemplos los derechos al trabajo, a la vivienda digna, los de la infancia o las pensiones. "Son los mismos que mantienen la Constitución de 1978 no como un punto de partida hacia una Constitución mejor, sino como una suerte de jarrón chino que no se puede tocar", ha añadido el secretario de Organización de Podemos.

Pese a su ausencia, Iglesias ha difundido un vídeo en el que reclama reformas constitucionales en materia de derechos sociales, ley electoral, despolitización de la justicia y sobre el encaje territorial de comunidades como Cataluña o Euskadi. Ha asegurado que sus adversarios políticos “utilizan la Constitución para atrincherarse” y ha considerado muy improbable poder acordar con ellos algún cambio. “Se autoproclaman constitucionalistas y entienden que os cócteles son lo más importante, cuando en realidad son los padres del 135”, ha dicho en referencia a la revisión del artículo aprobada en 2011 por populares y socialistas para consagrar el principio de estabilidad presupuestaria y poner un corsé al gasto público.

Esas son las distantes posiciones con las que los dos partidos afrontan una legislatura en la que pretenden lograr cambios en la Constitución. Sus diferencias, sin embargo, dificultan el proyecto. Podemos ha hecho del "derecho a que las distintas nacionalidades expresen cómo quieren articularse en el país" una de sus grandes banderas. Ciudadanos se fundó precisamente para oponerse a la opción de que se convoque un referéndum de independencia en Cataluña. A las dos formaciones les separa incluso la validación de reformas puntuales que ponen de acuerdo a todos los partidos, como la de la supresión de los aforamientos.

"En el caso de los aforamientos no estamos de acuerdo con llevarlo a referéndum", ha opinado Juan Carlos Girauta, portavoz parlamentario de Ciudadanos, en conversación con EL PAÍS. "Nosotros creemos que cuando la gente vota en un sistema como el nuestro, de mandato indirecto, vota para que tú tomes las decisiones con valentía y responsabilidad", ha añadido sobre la posibilidad de convocar un referéndum sobre cualquier cambio constitucional si así lo pide el 10% de los diputados o el 10% de los senadores. "No vamos a estar traspasándole la responsabilidad a los demás [en referencia a los ciudadanos]. Eso es el no gobierno, es la no política". Y ha subrayado: "¿Referéndum? Sí. Cuando haya una cosa de interés general".

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