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Iglesias endurece el tono y acusa al PSOE de “fraude” por una posible abstención

La relación con los socialistas y los pactos autonómicos aviva la disputa interna en Podemos

Pablo Iglesias, junto a Alberto Garzón e Íñigo Errejón, en el Congreso.
Pablo Iglesias, junto a Alberto Garzón e Íñigo Errejón, en el Congreso.

Las tensiones que viven el PSOE y Podemos en varias comunidades y las amenazas de romper los pactos que sostienen algunos Gobiernos socialistas han añadido leña al fuego en la disputa entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. El líder de Podemos y su número dos tienen desde la anterior legislatura un pulso sobre el tipo de relación que deberían mantener con el PSOE. Siempre se ha impuesto la línea más dura, la defendida por Iglesias y su equipo.

Precisamente este miércoles, Iglesias ha endurecido el tono ante la posibilidad de que la comisión gestora presidida por Javier Fernández acabe permitiendo un Gobierno del PP. "Si hay presidentes autonómicos que trabajan en la dirección de hacer presidente a Mariano Rajoy, a lo mejor eso puede resultar un fraude para los ciudadanos que esperaban otro tipo de políticas", ha considerado. Una cesión del PSOE, en su opinión, demostraría que “que uno de los partidos con más historia en nuestro país puede acabar arrodillado frente al PP". 

"Cuando algunos demuestran divisiones, debilidad, incoherencia y demuestran que uno de los partidos con más historia en nuestro país puede acabar arrodillado frente al PP, nosotros tenemos que demostrar que somos el futuro, que estamos a la altura y que debatimos de política desde la fraternidad y la responsabilidad", ha afirmado Iglesias en declaraciones a los periodistas en la presentación del libro de Jorge Alemán Horizontes neoliberales en la subjetividad en La Morada,

Mientras, el portavoz parlamentario, desde su papel de interlocutor en el Congreso, ha intentado en varias ocasiones mantener otro tipo de relación. Lo ha hecho también esta semana, a cuenta de las advertencias lanzadas por los dirigentes territoriales del partido en Aragón y en la Comunidad Valenciana y de la ruptura ya consumada en Castilla-La Mancha. Errejón ha recordado que esa decisión es independiente de lo que ocurre en el ámbito autonómico. Iglesias ha preferido, en cambio, incidir en el aviso a los socialistas, asegurando que Podemos tomará nota y sugiriendo que habrá consecuencias.

José García Molina, el líder de la formación en Castilla-La Mancha y encuadrado en el sector más afín a Iglesias, ha descalificado a quien quiera volver a firmar un acuerdo de investidura con el PSOE. Aunque ha querido desvincular su decisión de la estrategia nacional, sus palabras subrayan el tipo de relación con los socialistas que defienden los partidarios de Iglesias. Ese debate volverá a abordarse el sábado en la reunión del consejo ciudadano, máximo órgano de decisión del partido. El foco está ahora en los acuerdos autonómicos y la discusión gira en torno a la posibilidad de renovarlos o romperlos, ya que Podemos lleva desde el pasado 26-J relegado en las negociaciones para formar Gobierno.

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