Una Euskadi sin debates soberanistas ni bloques

Cuatro expertos pronostican un triunfo del PNV el 25-S, mientras Podemos y Bildu se disputarán el segundo puesto

Las elecciones generales del 20-D y del 26-J sacudieron el mapa vasco con la sorprendente victoria de un partido sin estructura ni liderazgo claro: Podemos. ¿Va a reeditar el 25-S esta victoria? Cuatro sociólogos expertos en sondeos lo cuestionan por la naturaleza de las elecciones vascas, que prima a los partidos nacionalistas al disputarse la gestión de los servicios públicos vascos y no el Gobierno del Estado. No obstante, vaticinan que Podemos, incubado en la crisis, tendrá importancia en la Euskadi postETA que ha enterrado el terrorismo y la confrontación de bloques y en la que las preocupaciones socioeconómicas prevalecen sobre las identitarias.

Las últimas encuestas conocidas, en julio, ya apuntaban que revertía el resultado de las generales: el PNV gana las elecciones vascas a distancia de Podemos y Bildu que se disputan la segunda posición. Pero ¿eso significa que las cosas van a seguir igual? No, coinciden Ander Gurrutxaga, catedrático de Sociología de la Universidad del País Vasco; David Díez, sociólogo y responsable de Ikerfel; Braulio Gómez, de Deusto Barómetro y Jon Urreisti, de Focus EITB. Consideran que esta “situación novedosa” se consolidará.

Los expertos son unánimes en que el soberanismo y el contagio del proceso catalán no figuran en el horizonte. Díez constata que “el autogobierno no figura entre los diez problemas de los vascos, el independentismo ha bajado del 30% y Euskadi no tiene los problemas económicos de Cataluña que empujaron a sus líderes a esgrimir la independencia como solución”. Gurrutxaga cree que no volverá el radicalismo soberanista. “Ningún partido se afianza en ese discurso porque no cala”.

Urreisti subraya que en Euskadi “no ha habido la mutación de sentimientos de Cataluña con socialistas convertidos en independentistas”. Lo atribuye al “poso de ETA que ha contaminado el independentismo al vincularlo a la violencia, que se une al fracaso del referéndum de Escocia y del proceso soberanista catalán”.

La batalla en Euskadi se dará en lo socioeconómico. Díez señala que cada vez más “los estudios vinculan autogobierno con bienestar. La gente no quiere debates identitarios sino útiles. ¿Autogobierno para qué?”. Gurrutxaga coincide con Urreisti en que el Gobierno vasco ha plasmado esa utilidad al lograr la identificación de la sociedad con sus políticas sociales, mantenidas durante la crisis y “sin parangón en España”.

La crisis permanece

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Gómez presenta un panorama más sombrío: “Que un 80% de vascos diga que Euskadi sigue en crisis y que su segundo problema son las condiciones laborales avala la importancia de lo socioeconómico y explica la irrupción de Podemos”. Admite que el PNV es el preferido en las encuestas para el 25-S, “pero cuando se pregunta a la gente si la situación va a mejorar contesta que no, lo que implica desconfianza”. “Las nuevas generaciones ven que su futuro socioeconómico está en cuestión. Ahí entra Podemos, al que veo como un movimiento cultural que no ha encontrado su expresión política”, señala Gurrutxaga.

Gómez señala que "la crisis ha cuestionado la capacidad gestora del PNV y Podemos le ha quitado voto, aunque mucho más a Bildu y permanecerá porque no van a mejorar las condiciones sociales, aunque se recupere empleo”. Ve en su estructuración su principal problema. “No está claro, en vista de lo sucedido en Cataluña y Galicia, que Podemos exista como tal estructura”.

Urreisti ve a Podemos “noqueado” desde junio al “desinflarse en España por no cumplir su papel de agente del cambio”.

Los estudios apuntan que Podemos quedará tras el PNV, beneficiado por la naturaleza autonómica del 25-S, la gestión de las políticas sociales, apoyadas por el PSE, y la imagen de “seriedad y centralidad de Urkullu”, resalta Urreisti. Disputará la segunda posición con Bildu que mejorará respecto a las generales al contar con el plus autonómico y el debate sobre la inhabilitación de Otegi, resalta Díez. Urreisti estima que este debate “le da visibilidad y puede movilizar a sus votantes, pero no a los de otras opciones”. Gurrutxaga cree que “Bildu recuperará voto, pero no excesivo porque no ha encontrado un nuevo modelo político”. Gómez admite que “puede funcionar el voto emocional con Otegi, con el costo para Bildu de retrotraerle al pasado”.

En cuanto al PSE, la mayoría cree que “puede recuperar algo, como en junio respecto a diciembre” y el PP, que también mejoró, “tiene el problema de la pérdida de su bastión alavés”

Díez cree que la centralidad del PNV facilitará un “Gobierno moderado y con apoyos transversales”. Gómez estima que “el perfil del votante del PNV no es muy diferente al de Podemos en materia territorial”, con lo que no descarta acuerdos PNV-PSE-Podemos. Gurrutxaga y Urreisti dudan de que Podemos “tenga madurez para un acuerdo con PNV y PSE y tampoco contemplan un pacto Bildu-Podemos”.

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