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Sánchez forzará a Rajoy a que le diga si irá a la investidura aunque no tenga apoyos

El líder del PSOE le "recordará" su desprecio al acuerdo con Ciudadanos cuando le ofrezca

El líder del PSOE, Pedro Sánchez. Ampliar foto
El líder del PSOE, Pedro Sánchez.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, pretende salir de la reunión de este martes con Mariano Rajoy, candidato a la presidencia del Gobierno, con algunas certezas que ahora ni él ni nadie tiene. Por su parte, poco tiene que decirle salvo que no le apoyará en su investidura y, además, ya no le vale que le presente 125 posibles puntos de acuerdo, basados en el pacto que el PSOE y Ciudadanos alcanzaron en marzo y que fue denostado por el PP. La intención de Rajoy, con un documento elaborado por su equipo, es convencerle de que hay bases de programa para el pacto.

En las horas previas a esta reunión, en fuentes de la dirección socialista se ha informado de que Pedro Sánchez "pedirá a Mariano Rajoy que se presente a la investidura". De esa petición vendrán algunas de las preguntas que el líder socialista hará al candidato a la presidencia del Gobierno. "Tras la aceptación pública del señor Rajoy de la encomienda del Rey, ¿asumirá, en todo caso, presentarse a la investidura?". Esta es la primera pregunta que Sánchez formulará, según su entorno. "Si previamente no obtiene el compromiso de apoyo de otros partidos que le garanticen ganar la votación de investidura, ¿rechazará la encomienda del Rey para eludir el consiguiente debate y votación en el Parlamento?". Y continúan las preguntas: "¿Ha fijado ya junto a la presidenta del Congreso la fecha del debate de investidura?". Si aún no está fijada, Sánchez le pedirá que le diga "los plazos que contempla" para someterse a ese debate.

Para el PP, "ninguna de las preguntas del PSOE hace referencia a lo que le preocupa a los ciudadanos españoles, a lo verdaderamente importante: la gobernabilidad de España, la construcción de un Gobierno". "Son preguntas que competen al ejercicio de la oposición, pero para que haya oposición tiene que haber un Gobierno", insisten en el partido de Mariano Rajoy.

Como antes le habrá dicho que con el apoyo del PSOE no puede contar, Sánchez le preguntará directamente si "está abierto a alcanzar acuerdos con los partidos nacionalistas conservadores como ya lo ha hecho para la constitución de la Mesa del Congreso". El resto de las preguntas que Sánchez le formulará invitan a pensar que el clima de la reunión no será amable. "¿Permitirá que el Congreso le controle mientras siga el Gobierno en funciones?". Y la tensión puede crecer con la siguiente pregunta: "¿Comparecerá el señor Rajoy en el Congreso una vez que sea firme el auto de procesamiento del PP por el borrado de los discos duros en el caso Bárcenas?". Cara a cara le preguntará si va a permitir que se cree una comisión de investigación sobre las conversaciones del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, con el ya exdirector de la Oficina Antifraude de Cataluña Daniel de Alfonso. De estas conversaciones se desprendía que buscaban irregularidades en los partidos independentistas.

Tampoco apunta a la creación de un buen clima el arsenal de declaraciones del propio Rajoy y de dirigentes del PP sobre el pacto entre el PSOE y Ciudadanos que Sánchez sacará a relucir si el presidente en funciones le ofrece pactar en torno a ese documento. El equipo de Rajoy ha entresacado de aquel programa 125 puntos de posible acuerdo. "No se sabe si ofrecen un pacto de izquierdas o de derechas; usted, señor Sánchez, dice que es muy de izquierdas y pide el apoyo a otras izquierdas y su socio dice que está hecho al gusto del PP y reclama nuestro apoyo. ¿Qué es este curalotodo? ¿El bálsamo de Fierabrás?". Estos comentarios son de Rajoy dirigidos a Sánchez en el debate de investidura fallido de este último, difundido por el PSOE.

"Han dado ustedes un paso histórico que, sin duda, los niños estudiarán en las escuelas con el Compromiso de Caspe y los Pactos de La Moncloa. Estamos ante una página histórica de dimensiones comparables al Pacto de los Toros de Guisando", ironizaba Rajoy sobre el pacto entre Sánchez y Rivera y la escenografía solemne con la que lo presentaron. El PSOE recordó cómo Rajoy "ridiculizó" el acuerdo sobre el que ahora quiere negociar. "Ustedes han amontonado unas cuentas ideas que suenen bien como quien adorna un escaparate o un árbol de Navidad", continuaba Rajoy en esa sesión del 1 de marzo. Un "bluff" terminaba el presidente del Gobierno en funciones.

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