Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP concluye que Rajoy inicia un relevo generacional en su Gobierno

Los populares toman nota de que el presidente en funciones está dispuesto a gobernar en minoría con sus 137 escaños

Mariano Rajoy, este lunes, en la junta del PP.

La práctica totalidad de los dirigentes que acudieron ayer a la junta directiva del PP concluyeron a la salida, tras escuchar la simbólica propuesta de Ana Pastor como presidenta del Congreso, que Mariano Rajoy está dispuesto a gobernar ahora en minoría, que lo ha hablado de alguna manera con Albert Rivera y que su futuro Gobierno será diferente, con un relevo generacional. El posible cambio en el Ejecutivo lo interpretan de varios gestos, pero sobre todo del hueco que deja en el Gabinete una de sus ministras más veteranas y fieles.

En las quinielas del próximo Ejecutivo de Rajoy, si al final sale adelante, Ana Pastor ocupaba para muchos dirigentes del PP y medios de comunicación varias carteras: Interior, Fomento, vicepresidenta. Esa ductilidad habla de su capacidad de adaptarse y aceptar encargos, y de la confianza ciega de Rajoy en su colaboradora. No necesitó ni anticiparle el envite ni darle demasiadas explicaciones. La citó un poco antes de la Junta Directiva Nacional del PP, y le encomendó el trabajo de presidenta del Congreso. Luego Pastor apareció seria en la reunión y a la salida se mostró contenta por el reconocimiento, pero algo agobiada por la encomienda. Rajoy quiere que sea su árbitro fiable en un complicado Congreso la siguiente legislatura.

Cuando los miembros de la Junta Directiva escucharon al final de la exposición de Rajoy el nombre de Pastor reaccionaron con alegría por el premio a una histórica de la casa, con tranquilidad por entregar esa responsabilidad a alguien fiable y con alivio, porque se barajaron otras opciones más complejas.

Veteranos de salida

La siguiente conclusión que extrajeron tiene que ver con el futuro Gobierno que puede confeccionar Rajoy si supera la investidura. Pastor, de 59 años, forma parte del grupo de ministros más veteranos y amigos del presidente que podría estar ahora de salida. Esa es la impresión que sacaron ayer dirigentes del máximo nivel del PP de entre 40 y 50 años que sienten que esa generación está ocasionando un tapón.

El líder popular no dio ayer ninguna pista de cómo van sus contactos discretos. Pero los dirigentes populares sí interpretaron de sus palabras, de sus gestos políticos y de los nombramientos que las charlas con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, deben ir por buen camino. En el PP no se quieren creer que Rajoy y Rivera hablasen ayer varias veces por teléfono y se limitaran solo a cerrar los miembros de la Mesa del Congreso. Concluyen que si el PP cede dos puestos de ese órgano clave a Ciudadanos (que por reparto de escaños no tendría derecho a ninguno) no debería ser solo para otra legislatura corta, como la que se inició tras el 20-D y termina hoy mismo con la constitución de las nuevas Cortes.

Rajoy lanzó ayer algunos mensajes en clave interna para tranquilizar a sus bases y cuadros principales en la línea de que está convencido de que habrá Gobierno y será de modo urgente. Relató primero las dos opciones que más le gustaban y que se han comprobado frustradas: la gran coalición con PSOE y Ciudadanos y el acuerdo de amplia base parlamentaria, para acabar admitiendo que la posibilidad más real que aún tiene abierta es la de gobernar en minoría. “Dejar que gobierne el que ha ganado, el PP con 137 escaños, es posible, pero es difícil gobernar si no se establecen objetivos compartidos. Pero si eso quieren los demás, el PP va a asumir su responsabilidad y va a gobernar aunque sea con 137 diputados”, enfatizó.

Esa frase sirvió a varios dirigentes populares para intuir que esta vez está dispuesto a ir a una investidura sin todos los votos amarrados. Rajoy solo dijo que para aceptar esa responsabilidad de gobernar en minoría tendría que poderse pactar con PSOE y Ciudadanos este programa de mínimos: nueva senda del déficit, techo de gasto y presupuestos para el Gobierno y las comunidades autónomas, posición ante Europa y el Brexit, y política exterior, de defensa y antiterrorista.

Elecciones vascas, gallegas y los congresos del partido

Javier Casqueiro

En el calendario soñado por Rajoy, en las dos próximas semanas debería cerrar algún acuerdo con Ciudadanos y una abstención técnica con el PSOE para ser investido entre el 2 y el 5 de agosto. Durante un Consejo de Ministros del nuevo Gobierno aprobaría en agosto el techo de gasto de las Adminsitraciones, el 23 de septiembre los nuevos presupuestos para 2017, en ese mes organizaría el pendiente Congreso Nacional del PP y luego los demás hasta final de año. En otoño deberían convocarse elecciones autonómicas en Galicia y Euskadi. En el caso vasco el PP aún no tiene candidato. El PP vasco querría resolver ese embrollo antes de que acabe julio pero su solución está relacionada con la formación del Gobierno central. El candidato natural, Alfonso Alonso, presidente del partido en la comunidad, es ahora ministro, está bien valorado y a sus 49 años querría continuar porque es de la generación popular que pide paso.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información