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“No podemos tener mejores aliados”

Hasta 2.150 militares americanos y españoles han seguido las palabras del presidente norteamericano en una visita “histórica” a la Base de Rota

Una “España fuerte y unificada”, ese es el mejor aliado al que el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama ha apelado en su visita a la Base Naval de Rota (Cádiz). Ante una representación de tropas americanas y españolas y sus familias, el líder norteamericano ha hecho especial hincapié en sus relaciones con Europa “ante los retos que se le presentan”.

Obama ha explicado a sus compatriotas que viene de una reunión de la OTAN, organización a la que ha definido como “la alianza más fuerte que ha conocido el mundo”. De su encuentro en Varsovia ha resaltado que se han presentado problemas “como el terrorismo o agresión de Rusia a Ucrania”. De hecho, el líder ha remarcado en otra ocasión más: “Ante las crisis humanitarias, vamos a defender la soberanía de naciones como Ucrania”.

Estas disensiones, “como “a salida de Reino Unido de la Unión Europea, suponen una amenaza para la visión de paz de Estados Unidos”. De ahí que haya defendido la importancia de “las buenas relaciones con Europa”. En ese contexto, ha resaltado el destacado papel que juega España: “No podemos tener mejores amigos”. Igualmente, ha remarcado “el valor de la democracia, el pluralismo y los mercados abiertos y el compromiso con la libertad”, entre los aplausos y los vítores de los militares americanos.

Esta Base es el hogar de 3.000 americanos y se ha fortalecido nuestra presencia con el escudo antimisiles”, ha explicado el presidente de EE.UU. Obama ha alabado y agradecido la colaboración de las autoridades locales con unas instalaciones militares en la que “americanos y españoles han brindado su servicio codo con codo”. Un trabajo que ha tenido, entre otros objetivos, “combatir al ISIS o la piratería”. “Los pueblos de Europa tienen derecho a vivir en libertad y seguridad, es lo que representa a España y a America. Vamos a estar juntos, vamos a prevalecer”, ha resaltado el presidente americano que ha mostrado su rechazo “a ser divididos”.

 Sonoros “gracias”

Si hay una palabra que Obama ha repetido en sus palabras, ha sido “gracias”. Un agradecimiento que ha dirigido a los mandos de la Base, las tropas de ambos países y los trabajadores civiles. Precisamente, a los militares les ha mostrado su gratitud “por su servicio por una América, una España y un mundo más seguro”. “Sé que no es fácil brindar tus servicios fuera de casa, se están perdiendo muchas reuniones familiares. Representan a nuestro país con coraje, honor y servicio. Les honramos y le damos las gracias por ello”, ha acertado a decir entre el sonoro aplauso de los presentes.

Un trabajo de sus compatriotas en favor de su país “en un momento en el que el mundo parece muy incierto”, a juicio de Obama. “Por más graves que sean las amenazas he aprendido una cosa: el pueblo estadounidense es bueno y decente, contamos con la fuerza más grande y con grandes aliados. La gente de buenas voluntades prevalecerá sobre las fuerzas que nos quieren dividir”, ha resaltado el presidente.

A lo largo de su discurso que ha arrancado con un sonoro “¡Hola, equipo Rota!”, ha mostrado el orgullo que le producía estar “ante los amigos españoles” y las distintas fuerzas americanas que ha ido nombrando, como los marines, el escuadrón 725 de la Fuerza Aérea o los infantes de Marina de Morón. Igualmente, ha mostrado su agradecimiento a los distintos mandos militares de su país que están presentes en la provincia de Cádiz. También se ha disculpado por el cambio de agenda, motivado por la matanza de Dallas. “Seré honesto, ha sido una semana muy complicada en casa, he tenido que reorganizar mi horario”, ha reconocido.

Justo antes de la intervención del presidente americano, ha tomado la palabra el Ministro de Defensa, Pedro Morenés que ha aprovechado la ocasión para “agradecerles a los efectivos militares trabajar juntos y ser amigos”. “Estamos en una coyuntura histórica”, ha acertado a decir. Aunque el ministro español ha mostrado su seguridad a que “la amistad de ambos pueblos nunca se romperá”.

 

 

Ante 2.150 personas

 

El Hangar 5, espacio en el que se ha celebrado el encuentro, estaba engalanado con la bandera española y la norteamericana, una excepción en una base de titularidad española en la que solo está permitido que ondee la enseña americana en contadas excepciones. Justo detrás del líder, una representación las fuerzas americanas de tierra, mar y aire seguía sus palabras con atención. A ambos lados del estrado de Obama, escenografía cuidada: la banda de música, dos vehículos hummer, una lancha militar y un avión de transporte.

 

En torno a él, en semicírculo, han seguido con atención las palabras del presidente casi 2.150 personas. Entre ellas, mayoritariamente eran militares estadounidenses y sus familias, aunque también han acudido miembros de las fuerzas españolas. Todas ellas, han aguantado con paciencia y mucha agua las más de dos horas de espera hasta que Obama se ha subido al estrado.

 

Ha sido el caso de Diego Melgar, sargento de Infantería de la Armada Española y su hija África. “Me hace mucha ilusión porque esto demuestra las buenas relaciones entre ambos países”, ha explicado el militar destacado en Rota. Melgar es uno de los que se ofreció voluntario para acudir a escuchar el discurso del presidente americano. En el sorteo, ganó dos pases y el segundo fue para su hija. “Ha venido ella en vez de mi mujer porque desde que se enteró en el colegio que Obama venía a Rota quería venir”, ha explicado el sargento ante la atenta mirada de la pequeña. Tanto Diego como África han tenido ocasión de saludar a Obama que, tras su discurso, se ha acercado a conocer a algunas de las familias americanas y españolas de las tropas destinadas en Rota. Ha sido el momento de los ‘selfies’, los apretones de manos y los abrazos. Incluso no ha dudado en coger en brazos a algún bebé.

 

Visita a uno de los destructores

 

Antes del acto en el Hangar 5, el líder americano llegó a la Base procedente de Madrid con 20 minutos de retraso, pasadas las 17.30 horas. Al pie de la escalera del Air Force One, autoridades españolas y americanas, civiles y militares, le han dado la bienvenida. Han sido el ministro de Defensa y el alcalde de Rota, José Javier Ruiz Arana, los que han saludado al presidente, que iba acompañado en el avión por el embajador de EEUU en Madrid, James Costos y su esposo. Como representaciones militares de ambos países, le han recibido el almirante general jefe del Estado Mayor de la Armada, Jaime Muñoz-Delgado; el III jefe de la Sexta Flota y segundo jefe de las Fuerzas Navales Estadounidenses en Europa, James G. Foggo; el jefe de Base Naval Air Station Rota, Mike Macnicholl y el agregado de Defensa en la Embajada de EE.UU, Doug Ten Hooper.

 

Durante la estancia de unas tres horas en la Base, además del discurso a las tropas, Barack Obama ha tenido ocasión de visitar uno de los destructores del escudo antimisiles que se desplegó en las instalaciones militares roteñas entre 2014 y 2015. Concretamente, ha sido el buque USS ‘Ross’, amarrado en el muelle número 1, el que ha podido conocer antes de dirigirse a las tropas.

 

Con su gesto con esa representación escogida del total de 9.000 personas que trabajan en las instalaciones gaditanas (entre tropas de ambos países, familias y personal civil), Obama partió con destino a la Base Conjunta de Andrews, en Virginia (EE.UU), pasadas las 19.30 horas. Morenés fue el encargado de despedirle, tras su frenética agenda de menos de 24 horas en el país. Su fugaz visita a Rota es la última que ha realizado como presidente de los Estados Unidos de América, la primera de un máximo líder norteamericano a la Base en sus 63 años de historia.