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La Comisión subraya que el estatus de Escocia “es un asunto interno” del Reino Unido

España y Francia rechazan que el Gobierno escocés negocie seguir en la UE

El presidente de la Comisión, el miércoles en Bruselas.
El presidente de la Comisión, el miércoles en Bruselas. REUTERS

Escocia empieza a emerger como efecto colateral de la crisis del Brexit. La Comisión Europea ha afirmado este jueves que el estatus de Escocia en la Unión Europea es “una cuestión de orden interno” del Reino Unido. El jefe de la Comisión, Jean-Claude Juncker, y el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, se reunieron el miércoles con la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, que pretende convocar un segundo referéndum sobre la independencia de Escocia y asegurarse de que Edimburgo no tendría problemas para quedarse en la Unión.

Francia y España subrayaron al cierre de la última cumbre en Bruselas que rechazan que Escocia negocie seguir en la UE. El presidente del Consejo, Donald Tusk, se negó a reunirse con Sturgeon por las reticencias de varios países, que topan con una corriente de simpatía en otros socios por el marcado europeísmo de los escoceses, que votaron masivamente a favor de permanecer en la UE en la última reunión.

El primer ministro de Eslovaquia, el socialdemócrata Robert Fico, asumió el miércoles la presidencia rotatoria de la UE con un mensaje ambivalente que refleja las divisiones en Europa al respecto: “Escocia es un asunto interno de la UE”, apuntó disciplinado. “Pero recuerden que checos y eslovacos tenemos experiencia en escisiones pacíficas y ya mediamos en el caso de Montenegro”, prosiguió. “Sería una lástima que el Brexit provocará sacudidas en el seno de la Unión”, dijo el líder eslovaco, “pero cada nación y cada país deben tener derecho a decidir sobre su futuro”.

Con un ojo puesto en Cataluña, el presidente en funciones Mariano Rajoy fue concluyente al finalizar la cumbre: “Si Reino Unido se va, Escocia se va”.