Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pedraz dice que la abogada de Manos Limpias puede acabar investigada

El juez se niega a admitir a López-Negrete como perjudicada y le advierte de que incluso puede acabar como investigada por su relación con los principales implicados

La abogada Virginia López Negrete el pasado 10 de junio en Palma. Ampliar foto
La abogada Virginia López Negrete el pasado 10 de junio en Palma. EFE

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha rechazado como acusación particular o perjudicada en el caso Ausbanc a la abogada de Manos Limpias en el caso Nóos Virginia López-Negrete. El juez entiende que no es perjudicada y que, además, “el devenir de la causa podría convertirla incluso en investigada”. Señala que López-Negrete, “a la vista de los actuado en la causa (…) aparecería relacionada con las actividades del principal investigado [la figura que ha sustituido a la de imputado], Luis Pineda [presidente de Ausbanc] y del otro investigado, Miguel Bernad [secretario general de Manos Limpias]”.

Según Pedraz, “hay al menos dos declaraciones [en la causa] que la vinculan con Pineda y Bernad]”, por lo que no cabe otorgarle la condición de acusación particular. Pineda y Bernad se hallan en prisión acusados de supuestas extorsiones a bancos y empresarios a cambio de desistir de acciones judiciales contra ellos. El cabecilla es Pineda, quien, además, utilizó sus medios de comunicación para desgastar la imagen de las entidades que se negaban a darle dinero camuflado en publicidad. 

“El devenir de la causa podría convertirla incluso en investigada”, señala el juez Pedraz

La abogada de Manos Limpias López-Negrete, cuya acusación fue la que condujo al banquillo a la infanta Cristina contra el criterio de la fiscalía, pretendía que Pedraz la asumiera como parte perjudicada basándose en que en la causa sobre Ausbanc hay comentarios sobre ella que pueden dañar su actividad profesional. Pedraz señala en su auto a la letrada que, si entiende que tales comentarios puedan dañar su imagen, que acuda a la jurisdicción civil o a la penal, pero que no pida en el marco de la causa contra Ausbanc que se le proteja su honor. López-Negrete pidió ser admitida en la causa “a la vista de los numerosos y diversos comentarios ajenos a la realidad que se vienen realizando”, expuso, “sobre mi actividad profesional, tanto en ámbitos judiciales como periodísticos”.

Algunos de esos comentarios figuran en las grabaciones telefónicas de los implicados: “¡No se le puede dejar ni un minuto de gloria, hay que anularla!” o “¡hay que anular, humillar un poco a Virginia López-Negrete”. Según fuentes de las partes, lo que ha pretendido López-Negrete es “colarse en el procedimiento por la puerta de atrás y presentarse como perjudicada cuando no es descartable, como dice el juez, que pueda resultar lo contrario”.