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El PP y Podemos se reafirman en su estrategia de polarización

El PSOE atribuye el 'sorpasso' al efecto del anuncio de la coalición con IU y asegura que esa foto es vieja

Mariano Rajoy, este jueves en Salamanca.
Mariano Rajoy, este jueves en Salamanca. EFE

El Partido Popular y la coalición Unidos Podemos se reafirmaron este jueves, tras conocer los resultados del estudio preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)  que los sitúan como las dos primeras fuerzas políticas, en su estrategia de polarización. El portavoz oficial del PP, Pablo Casado, fue el primero que marcó el argumentario popular en cuanto se conocieron los datos para volver a reclamar la necesidad de "una gran coalición con el PSOE" en España. Casado consideró "acertado el diagnóstico" del PP en esta larga precampaña de polarizar los mensajes entre su partido y Podemos, porque mantiene que son los dos modelos verdaderamente en juego el 26-J.

El dirigente del PP especificó así que los datos de la encuesta demuestran que en las elecciones se opta por dos opciones: votar a su partido y sus 26 medidas dirigidas a mantener las mismas líneas económicas y políticas del último mandato de Mariano Rajoy, o elegir la opción encabezada ya por Unidos Podemos, con el PSOE y también el apoyo de los nacionalistas, porque entre ellos solos no suman los 176 diputados para superar la mayoría absoluta. Casado recalcó la oferta a los socialistas y a Ciudadanos para gobernar juntos tras el 26-J: "Volvemos a tender la mano al PSOE y a la gran coalición si necesitamos más escaños que los de Ciudadanos". El PP incidirá mucho en campaña en el grupo de electores que aún no han tomado una decisión, y que se estima en torno al 30%, porque creen que ahí están el 1,5 millones de electores en su día del PP que el 20-D se refugiaron en la abstención y que podrían facilitar ahora la salida a este callejón político.

Un mensaje parecido ha trasladado Podemos. La formación de Pablo Iglesias quiere confrontar con el PP y también se disputa el respaldo del PSOE para formar un Gobierno de coalición progresista. Su número dos y director de campaña, Íñigo Errejón, considera que la tendencia al "desempate" puede cimentar la unión de Unidos Podemos y los socialistas, y ha invitado al partido de Sánchez a "tener claro quién es el rival en estas elecciones".

El secretario de Organización, Pablo Echenique, también ha incidido en la tesis de las dos opciones. Tras el 26-J solo puede haber, en su opinión, dos opciones: o una gran coalición o un Ejecutivo encabezado por Iglesias y Pedro Sánchez. "Como quinto eurodiputado en unas elecciones europeas en las que las encuestas nos daban un solo eurodiputado, yo siempre me tomo las encuestas con mucha cautela; cuando dicen que nos hundimos pero también cuando dicen que nos va fenomenal", ha señalado. "Desde esta cautela, sí que creo que se puede apuntar que todas las encuestas que estamos viendo en estos días dicen básicamente lo mismo: que después del 26 de junio habrá dos opciones para formar Gobierno y solamente dos. Una gran coalición entre PP y PSOE o un Gobierno progresista formado por Unidos Podemos y el PSOE". "Nosotros", ha agregado, "tenemos muy claro que la primera opción sería un desastre para la gente y la economía de nuestro país y por eso apostamos por la segunda. Creo que es fundamental que todas las fuerzas políticas sean igual de clara".

La disyuntiva del PSOE

El PSOE no contempla ninguna de estas dos hipótesis. Rechaza tajantemente apoyar al PP y, a la vez, su dirección cree que la disyuntiva entre hacer presidente a Rajoy o a Iglesias "no se va a dar porque no se va a dar sorpasso". El PSOE sitúa los datos del CIS, que se realizó entre el 4 y el 22 de mayo, en el momento de anuncio de la coalición, cerrada el día 9 de ese mes. Óscar López afirma: "Nuestros datos indican que muchos votantes progresistas no quieren el sorpasso y ya se está produciendo trasvase de voto de Podemos al PSOE". En el comité electoral de los socialistas se confía en que esa tendencia que ellos detectan se incremente porque, a su juicio, los ciudadanos progresistas "se identifican más con las ideas del PSOE que de Podemos". Y concluye: "Esa foto es de hace un mes".

Ciudadanos y el centro

Ciudadanos, por su parte, se reafirmó en su estrategia de consolidarse en el centro. "Ciudadanos está consiguiendo consolidar un espacio en el centro político español, con 3,5 millones de votos, que no existía en España", dice su candidato a la presidencia, Albert Rivera. "Aquí solo existían los rojos o los azules o los extremos. La gente valora que sepamos dialogar y llegar a acuerdos. Los datos consolidan a nuestro partido. El gran reto de España es movilizarse por un cambio político, pero un cambio con diálogo. La gente moderada tiene en Ciudadanos una opción útil".

Fernando de Páramo, secretario de Comunicación y miembro de la ejecutiva, señala que "Ciudadanos mejora sus resultados con respecto a las últimas elecciones". "Lo que nos dice este CIS es que los viejos partidos cada vez tienen menos apoyo de los ciudadanos, que premian a los que son capaces de proponer cambios y llegar a acuerdos", razona. El papel de Rivera es, en su opinión, clave. "Vemos también cómo Albert Rivera es el candidato mejor valorado, y eso indica que los españoles piden un nuevo presidente, honesto y valiente. Subimos en intención de voto, proyectar escaños en unas elecciones como estas es muy difícil. En cualquier caso, la ley electoral hace que los partidos que no vamos en coaliciones tengamos desventajas, porque en España el voto de todos los españoles no vale lo mismo. Estamos subiendo en intención de voto, y lo seguiremos haciendo durante la campaña, según indican las tendencias de los sondeos".

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