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Un exdiputado conciliador con las mareas gana las primarias del PSOE gallego

El economista Xaquín Fernández Leiceaga, del sector más afín a Pedro Sánchez, será el cabeza de cartel socialista para las elecciones de otoño

El ganador de las primarias, Fernández Leiceaga, en el momento de depositar su voto en Santiago.
El ganador de las primarias, Fernández Leiceaga, en el momento de depositar su voto en Santiago.

Mano tendida a las mareas para desalojar al PP de la Xunta. Esa la consigna lanzada este sábado por la mayoría de la militancia del PSdeG-PSOE en las primarias para elegir candidato a la Presidencia de la Xunta en las autonómicas de otoño. Xaquín Fernández Leiceaga (Noia, 1961), un economista que llegó al PSOE procedente del BNG en 2002 y que aboga por negociar con "generosidad" con las candidaturas de unidad popular para propiciar en Galicia un cambio de gobierno, ha vencido en una apretada votación a José Luis Méndez Romeu, un histórico del partido que entró en política en los ochenta y que ha desplegado un discurso muy hostil con la izquierda rupturista.

La victoria de Leiceaga en las primarias, con un 55% de los votos y un 65% de participación, predispone al PSOE a suavizar sus tensas relaciones con las mareas, inmersas con el apoyo de Podemos, Esquerda Unida y los nacionalistas de Anova en la preparación de una candidatura a las elecciones autonómicas de otoño, en las que aspiran a consolidar el sorpasso a los socialistas logrado ya en las pasadas generales. La decisión de la militancia socialista llega además cuando los pronósticos electorales persisten en que, si Alberto Núñez Feijóo pierde la mayoría absoluta, solo un acuerdo entre estas dos fuerzas permitiría que la izquierda reconquistase la Xunta. Aunque en campaña el ya candidato socialista a la Xunta ha evitado entrar en detalle sobre posibles pactos postelectorales, sí ha prometido "generosidad" para "integrar en el proyecto de cambio" a otras fuerzas de izquierda y ha dejado claro que para él la única formación "antagonista" al PSOE es el PP.

El triunfo de quien ha sido concejal en Santiago y portavoz del grupo socialista en el Parlamento gallego, supone también un éxito para los afines al ex secretario general de los socialistas José Ramón Gómez Besteiro, forzado a dimitir por sus diez imputaciones judiciales, y, por extensión, al actual líder del PSOE, Pedro Sánchez. Contra la candidatura de Leiceaga se han situado, por el contrario, un buen número de barones gallegos del partido de ayer y hoy, algunos de ellos enfrentados entre sí hasta este duelo. Entre quienes han perdido la votación de la militancia está el alcalde de Vigo, Abel Caballero, que ha llegado a afirmar que los gobiernos locales de las mareas son "peores" que los del PP; el ex secretario general del PSdeG Pachi Vázquez; y los exministros José Blanco y Francisco Caamaño.

La jornada ha respondido al clima de tensión entre los dos candidatos vivido durante la campaña y ha obligado a intervenir a los órganos que velan por la limpieza del proceso. El Comité Organizador Nacional de las primarias del PSdeG y la Comisión Nacional de Garantías han enviado una advertencia a la agrupación de Vigo, liderada por Abel Caballero, que apoyaba a Méndez Romeu, tras la queja presentada por una interventora vinculada a la candidatura de Leiceaga, informa Europa Press.

La interventora ha asegurado que las votaciones transcurrían en la sede de Vigo sin cumplir el protocolo de comprobación del nombre del elector con el censo. El comité organizador y el de garantías electorales han recordado a los responsables de la agrupación -cuya dirección apoya a Méndez y la facción crítica, a Leiceaga- la obligación de que los miembros de la mesa pronuncien en alto el nombre del elector que va a introducir la papeleta en la urna. "No dejaban ver a los interventores los nombres y les impedían comprobar si coincidían con el censo", han explicado a Europa Press fuentes socialistas viguesas que apoyan a Leiceaga.

El ganador de las primarias socialistas ha prometido integrar en su candidatura a la Xunta a representantes de las múltiples facciones surgidas en el partido durante el declive sufrido desde que perdió la Xunta en 2009. Leiceaga ha admitido, con todo, que la reconciliación en el PSdeG, un partido que con la apretada votación de este sábado queda partido en dos, será una labor "difícil". A los socialistas gallegos les queda todavía por delante otra batalla interna, la celebración de un congreso para elegir una nueva dirección, ya que tras la dimisión de Besteiro la organización está manos de una gestora.