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El PSOE se arriesga a no tener senadores en seis autonomías

Los socialistas afrontan el 26-J con dificultades para obtener senadores por elección directa en Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, País Vasco, Baleares y Navarra

Pedro Sánchez y Ximo Puig, ayer en Valencia. Ampliar foto
Pedro Sánchez y Ximo Puig, ayer en Valencia. EFE

Serios problemas en Alicante y Castellón

  • El PSOE corre el riesgo de perder el 26-J a sus dos senadores por elección directa de la Comunidad Valenciana.
  • Podemos-Compromís arrebató el 20-D a los socialistas el cuarto senador en juego por la circunscripción de Valencia. La historia puede repetirse en Alicante y Castellón ante la nueva alianza con IU: en diciembre sumaron más votos que el PSOE en ambos casos.
  • En Asturias, la suma de los candidatos que más votos lograron por parte de Podemos y de IU también haría perder al PSOE su senador por el Principado.
  • Zaragoza es otra circunscripción donde el senador del PSOE estaría en el aire. La unión de fuerzas de Podemos con IU les valdría para lograr el último de los cuatro parlamentarios en disputa.
  • De 59 circunscripciones, el PSOE no obtuvo representación en una tercera parte (23).

El empeño de algunos presidentes autonómicos socialistas, con más o menos ahínco, de explorar un acuerdo con Podemos y otras fuerzas en sus respectivas comunidades para ir en listas conjuntas al Senado tenía una profunda motivación. El PSOE roza el peligro de no obtener representación en la Cámara territorial en seis comunidades autónomas y en Ceuta y Melilla. En las pasadas elecciones generales del 20 de diciembre el PSOE solo aumentó su representación en el Senado en Andalucía y Extremadura.

En la reunión de la comisión federal de listas del PSOE del pasado viernes, los representantes del PSOE valenciano expusieron las razones por las cuales sería conveniente explorar la posibilidad de un acuerdo con Podemos y Compromís para el Senado. Se trataba de llevar a la Cámara alta la defensa de asuntos exclusivamente valencianos y muy vinculados a la financiación y a las inversiones.

La dirección socialista no lo autorizó y el secretario de Organización del PSPV, Alfred Boix, acató pero advirtió: “Hay muchas probabilidades de que yendo solos no obtengamos representación en el Senado”. La representación del bloque progresista y de izquierda lo concentrará Podemos, según la previsión del PSOE. Y así puede suceder en varias comunidades autónomas, incluidas algunas gobernadas por los socialistas.

Fuentes de distintas federaciones del partido advierten del peligro de no obtener representación en el Senado —están los senadores por elección directa y por designación autonómica— en el País Vasco, Baleares, Madrid, la Comunidad Valenciana, Cataluña y Navarra. La situación va a estar ajustada en Cantabria y Asturias y más aún en Ceuta y Melilla. A pesar de ello, Pedro Sánchez dijo no a la oferta de Pablo Iglesias de ir juntos al Senado en toda España. El líder socialista ha considerado que esa alianza perjudicaría políticamente al PSOE porque rompería su discurso de que son el partido hegemónico de la izquierda. Además, quieren preservar su “autonomía”. El riesgo está en que el mal resultado que el PSOE obtuvo en el Senado el pasado 20 de diciembre pueda ser peor el próximo 26 de junio.

En Melilla, con Aberchán

Este panorama no ha empujado, sin embargo, a la mayoría de los líderes territoriales del PSOE a tratar de forzar a Sánchez a que autorizara la consecución de pactos. Solo Valencia llegó hasta el límite para no crear un conflicto grave, ya que Baleares y Aragón tuvieron conversaciones preliminares con Podemos y otras fuerzas de izquierda que no llegaron a nada.

El PSOE intentará en Melilla obtener representación con la suma de los votos de Coalición por Melilla (CPM), que dirige quien fuera presidente de la ciudad autónoma Mustafa Aberchán. No se trata de una coalición, sino de que en la candidatura del PSOE irá como independiente la vicepresidenta de la Asamblea, Dunia Almansouri, de CPM.

Nada tiene que temer en principio el PP, ya que la disputa se dará en el campo de la izquierda. El PP revalidó el 20-D la mayoría absoluta con que contaba en la Cámara alta. De los 208 senadores que se votaron, los populares obtuvieron 124, aunque perdieron 12 asientos. El PSOE se mantuvo en los niveles de 2011, con 47 senadores, uno menos que cuatro años antes. La diferencia se produjo por la mayor fragmentación de la Cámara, donde se estrenó Podemos con nueve senadores, sin contar a sus confluencias de En Comú Podem (cuatro), En Marea (dos) y Podemos-Compromís (uno). Ciudadanos no obtuvo representación por elección directa.