Ciudadanos adapta su estrategia electoral a la unión de Podemos e IU

El partido de Rivera criticará al de Iglesias por unirse al partido comunista, argumentará que eso impide que represente "el cambio" y "lo nuevo", y apelará al voto útil

Albert Rivera y Juan Carlos Girauta, este lunes en Madrid.
Albert Rivera y Juan Carlos Girauta, este lunes en Madrid.Paco Campos (EFE)
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Ciudadanos ya ha establecido las ideas fuerza de su estrategia electoral para el 26-J. Ante el bloqueo en la formación de gobierno, intentará convencer a los electores de que representa al voto útil por su capacidad para llegar a acuerdos con el PP y con el PSOE. Procurará, también, demostrar que puede encontrar soluciones para los principales problemas de España revisando su programa económico para adaptarlo al desvío del déficit, como adelantó EL PAÍS. Y buscará, finalmente, atraer a los votantes jóvenes con el argumento de que Podemos ha dejado de representar "el cambio" y "lo nuevo" si se alía con Izquierda Unida.

"El voto útil es el que vale para formar gobierno y cambiar las cosas. Eso es lo que representa Ciudadanos. Nosotros servimos para las dos cosas: cambiar a las personas y las políticas de los últimos años", ha argumentado en la mañana de este lunes Albert Rivera, presidente de la formación emergente, tras la Ejecutiva de su partido. "Si la gran novedad de la política española es el partido comunista, apaga y vámonos", ha dicho sobre la alianza que negocian Podemos e IU.

En la dirección de Ciudadanos observan esta alianza como una oportunidad. Un 8,6% de los electores dudaron entre una de las dos formaciones emergentes a la hora de votar el 20-D, según el último CIS. Los estrategas de Rivera esperan convencer a los indecisos de que Podemos ya no representa el cambio si se alía con IU ("¿Qué hay más viejo que el partido comunista?", se preguntan). Sin embargo, ningún dirigente de la formación emergente oculta que la suma de sus dos rivales electorales puede afectar muy negativamente a las expectativas de Ciudadanos allí donde aspira a ganar escaños que no logró por muy poco el 20-D; y en las circunscripciones en las que se alzó con el último diputado por un estrecho margen.

En Badajoz y La Rioja, Ciudadanos no le arrebató a Podemos un escaño por muy poco (menos de 1% de los votos de diferencia). En Huesca también se quedó cerca (menos del 2%). La opción de lograr tres representantes nuevos gracias a esas circunscripciones se vería dificultada por la coalición entre Podemos e Izquierda Unida, según un estudio de Metroscopia. Al tiempo, Podemos puede aspirar a quitarle escaños a Ciudadanos como mínimo en otras cuatro circunscripciones (Sevilla, Albacete, Guadalajara y Santa Cruz de Tenerife) gracias a su unión con Izquierda Unida.

Los estrategas de Rivera quieren que el pulso por ganar esos escaños se dispute en el eje de lo nuevo frente a lo viejo; y en el de la utilidad de las soluciones para desbloquear la elección de un Gobierno. En la formación emergente, sin embargo, se admite que hay otro escenario posible, y perjudicial para sus intereses. Si las elecciones se dirimen en el enfrentamiento entre izquierda y derecha ("en la trinchera ideológica", según resumen los dirigentes de Ciudadanos) el mensaje y las opciones de la fuerza de centro quedarán diluidos.

Ciudadanos ya no descarta entrar en el Gobierno de otro partido

Ciudadanos se presentó a las elecciones generales del 20-D anunciando que solo votaría a favor de la investidura de Albert Rivera y que jamás entraría en un Gobierno que no estuviera presidido por él. La primera regla quedó rota tras la firma de un acuerdo con el PSOE y el apoyo a la investidura del socialista Pedro Sánchez. La segunda quedó en el aire tras anunciar Juan Carlos Girauta, portavoz en el Congreso, que la entrada de la formación emergente en un hipotético Ejecutivo socialista sería deseable para darle estabilidad.

De cara al 26-J, Ciudadanos ya no se expresa con la rotundidad de la pasada convocatoria electoral. Todas las opciones, por ahora, se dejan abiertas. Los dirigentes del partido, según fuentes de su Ejecutiva, han aprendido de la experiencia poselectoral. Saben que España se enfrentará de nuevo a un Congreso hiperfragmentado tras el 26-J, y por ahora dejan todas las opciones abiertas.

Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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