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Madrid Network prometió a Lamela un crédito meses antes de concederlos

El exconsejero amenazó con hacer público el retraso en la financiación de su proyecto de turismo sanitario

Manuel Lamela en una imagen de archivo.
Manuel Lamela en una imagen de archivo.ÁLVARO GARCÍA

El proyecto de turismo sanitario privado de Manuel Lamela nunca padeció la incertidumbre de la falta de financiación. El que fuera consejero de Sanidad con Esperanza Aguirre sabía que su negocio iba a contar con un crédito preferente salido de los presupuestos generales del Estado meses antes de que se concedieran las ayudas. Madrid Network, una entidad opaca creada por el Gobierno de Aguirre, le prometió algo más de un millón de euros procedentes de una partida de 80 millones destinados a financiar proyectos de innovación

Documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS muestra que Lamela sabía que Madrid Medical Destination (MMD), su proyecto para captar pacientes extranjeros y dirigirlos a las clínicas privadas de Madrid, iba a tener financiación pública al menos desde octubre de 2010. Es decir, meses antes de que se firmara el convenio entre la Comunidad de Madrid y Madrid Network para que esta última gestionara los créditos del Ministerio de Economía, en mayo de 2011. Lamela aseguró por carta a sus socios de la sanidad privada que MMD iba a recibir un préstamo de 1,4 millones el 10 de noviembre de 2010.

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Por aquel entonces acababa de constituir una sociedad mercantil con el mismo nombre que el proyecto, Madrid Medical Destination. La fundación que preside, Fundación Lafer (un acrónimo de sus apellidos, Lamela Fernández), tenía el 85% de las participaciones. El otro 15% estaba en manos de los socios de Lamela y de Madrid Centro Médico, una asociación sin ánimo de lucro en la que participaban desde 2009 importantes grupos sanitarios con presencia en la capital. Con esta asociación iba Lamela a obtener la ayuda pública. La mercantil iba a ser la "herramienta de gestión".

Solo unos días después de la creación de la empresa, el 10 de noviembre de 2010, el equipo de Lamela envía a una quincena de grupos hospitalarios privados y otras empresas del sector sanitario un borrador de "pacto de socios" en el que les invita a comprar parte de las acciones y participar así en el capital de la empresa. En este documento, al que ha tenido acceso EL PAÍS, Lamela incluye un plan de negocio y afirma que Madrid Network "concederá a la nueva mercantil Madrid Medical Destination S.L un préstamo de UN MILLON CUATROCIENTOS MIL EUROS (1.400.000 €) para el desarrollo del mismo, en los términos y condiciones que las partes ya conocen".

Faltaban aún más de cinco meses para que se firmara el convenio de colaboración entre la Comunidad de Madrid y Madrid Network. Finalmente fueron 1,3 millones de euros los que consiguió el proyecto de Lamela. Solo se le llegaron a entregar 500.000 porque empezó a incumplir los objetivos y se le rescindió el contrato. Según la última memoria trimestral de Madrid Network, no los ha devuelto y ha sido demandada, tal y como adelantó EL PAÍS esta semana.

El "pacto de socios" no es el único documento que demuestra que Lamela contaba con ese dinero mucho antes de que otras empresas supieran de su existencia. El exconsejero de Aguirre se quejó por escrito, en una carta enviada al presidente de Madrid Network, Aurelio García de Sola, hombre de confianza de Aguirre y pariente político del marido de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, el 22 de marzo de 2011, de que el dinero que le habían prometido para su proyecto se estaba retrasando. Se lamentaba también de un "cambio de condiciones": le pedían garantías.

Según relata en la carta, las nuevas condiciones eran "garantías solidarias personales de los socios del proyecto o capitales sociales", que califica de "absurdos de suscribir" porque, argumenta, ya no suponen una ventaja comparativa con "la financiación privada que se puede obtener en el mercado". Este cambio "se percibiría como una ruptura de la confianza del sector sanitario privado madrileño en la capacidad de la Comunidad de Madrid de cumplir un compromiso acordado y cerrado", añade.

La carta, de más de tres páginas, insiste en otro párrafo en la mala imagen que va a dar la Comunidad de Madrid si no cumple lo prometido. "Me obliga a tener que plantear a la Asamblea de Socios algo que no van a entender y que en nada beneficia a la imagen de la Comunidad de Madrid, cosa que me preocupa y me gustaría evitar por un montón de razones que no hace falta que te traslade". Lamela le recuerda a García de Sola ese compromiso --confirmado "personalmente por vosotros", dice-- en varias ocasiones.

Si el 23 de mayo se firma el convenio, el 30 de ese mes García de Sola le comunica a Lamela que la evaluación de su proyecto es "positiva" y que ya es beneficiario del préstamo. Dos meses después, en julio de 2011, su proyecto se presentó en sociedad en una dependencia cedida por la concejalía de Economía del Ayuntamiento de Madrid. El apoyo del Gobierno de Aguirre se tradujo en la presencia de dos consejeros, el de Sanidad (Javier Fernández-Lasquetty) y el de Economía (Percival Manglano), y dos viceconsejeras. También tomó la palabra el entonces presidente de CEIM, Arturo Fernández.

El proyecto fracasó. "Nunca recibimos ni un solo paciente", asegura el responsable de una de las clínicas asociadas en Madrid Centro Médico: "Asistí a varias reuniones poco fructíferas; no se avanzaba nada. Recuerdo que daban a entender que estaban bien relacionados; decían que la Comunidad de Madrid les iba a dar un crédito de mucho dinero para ponerlo todo en marcha. Pasado un tiempo lo dejamos porque no parecía que aquello fuera a ninguna parte".

La asociación sigue inscrita en el registro regional y la empresa Madrid Medical Destination continúa activa, pero jamás ha presentado cuentas en el Registro Mercantil. Un portavoz de la Fundación Lafer aseguró que Lamela ya no preside la asociación. Este diario ha intentado reiteradamente, sin éxito, hablar con el exconsejero. Madrid Network aseguró que los proyectos que se financiaron fueron evaluados "con apoyo de empresas y personas independientes y con experiencia" y que, en último término, los aprobaba una comisión formada por la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Economía.

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Infertilidad, cardiología y estética para pacientes extranjeros

Manuel Lamela aseguraba en 2011 que su proyecto iba a conseguir atraer a más de 12.000 pacientes extranjeros a los hospitales privados de Madrid, con un volumen de negocio de 18 millones de euros en 2016. Centros médicos prestigiosos como MD Anderson, el Instituto Valenciano de Infertilidad, la Clínica La Luz, la Clínica López Ibor o el grupo Capio estaban entre los asociados en Madrid Centro Médico.

"Desde la Comunidad de Madrid se estaba trabajando en un proyecto similar a este y tras un serie de reuniones se acordó integrar ambas iniciativas en una sola que tiene estructura mercantil y que es la encargada de poner en el mercado la oferta sanitaria privada de Madrid: Madrid Medical Destination", decía uno de los documentos de presentación.

Lamela aseguró durante la presentación del proyecto que uno de sus objetivos era que los centros médicos asociados consiguieran la certificación internacional de calidad de la Joint Commission, muy apreciada en el mundo anglosajón. También se lo decía a los socios, que pagaban una pequeña cuota por pertenecer a la asociación.

La oferta de Madrid Medical Destination se iba a centrar en tratamientos de infertilidad (dirigidos sobre todo a pacientes de Italia, Alemania y Francia), cardiología (Rusia), cataratas y oncología (Reino Unido) y oftalmología y estética (países árabes).

"El proyecto tiene como objetivo situar a Madrid en el mapa internacional como punto de referencia de calidad médico asistencia reconocido y posicionar a Madrid en este sector como uno de los players más importantes a nivel internacional". Así se describía el proyecto en una de las evaluaciones que le hizo Madrid Network, en julio de 2011. "Se trata de la oferta de un servicio. No aporta ninguna contribución al avance del conocimiento y al progreso tecnológico, entendido como tal", reconocía el evaluador, poniendo así en duda que se tratara de un proyecto de innnovación, el motivo por el que se le dio el crédito.

Lamela es el presidente de la Fundación Lafer, que se dedica a la formación y el asesoramiento en los sectores sanitario, agroalimentario y de infraestructuras, áreas en las que ocupó cargos públicos. También preside la consultora Business Assestment Plans & Projects (BAPP), con la que Madrid Network contrató por valor de  349.200 euros.

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