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La Audiencia ordena la busca y captura de tres fugados de la mafia ruso-georgiana

El líder de la banda desarticulada en 2010 niega su pertenencia a la organización criminal

Varios presuntos integrantes de la mafia georgiana, este lunes.
Varios presuntos integrantes de la mafia georgiana, este lunes. (EFE)

La Audiencia Nacional ha ordenado busca y captura para tres de los 20 presuntos miembros de una banda de la mafia ruso-georgiana por no asistir a la primera vista del juicio en su contra, que comenzaba este lunes. El grupo criminal fue desarticulado en 2010 en la llamada Operación Java, que se desarrolló en Barcelona, Valencia, Bizkaia y Guadalajara, por el magistrado Fernando Grande-Marlaska. El presunto capo en España, Kakhaber Shushanashvili, y otros procesados han negado las acusaciones.

La fiscalía pide penas de hasta 32 años de cárcel para los acusados por delitos de asociación ilícita, blanqueo de dinero, dos intentos de asesinato, falsedad de documentos oficiales y mercantiles, falsificación de tarjetas de crédito, tenencia ilícita de armas y estafa.

Según la fiscalía, la banda —que actuaba en España, Italia, Alemania, Suiza y Francia— estaba perfectamente estructurada en escalafones y hasta utilizaba un lenguaje propio en el que los ladrones en ley, nombre que reciben los integrantes de las bandas criminales de países de la antigua Unión Soviética, eran los máximos dirigentes y el resto, deportistas.

Uno de estos presuntos dirigentes, que residía en Barcelona, donde fue detenido en 2010, es el georgiano Kakhaber Shushanashvili, que se enfrenta a la mayor petición de pena: 32 años y ocho meses de cárcel. Shushanashvili ha negado ser miembro de organización criminal alguna y haber sido ladrón de ley y ha asegurado que no participó en intentos de homicidio ni en ninguno de los demás delitos que se le atribuyen. Ha afirmado que, hasta que ingresó en prisión, en España vivía del dinero que le enviaba su familia.

Los fiscales mantienen que este acusado, hermano de Lasha Shushanashvili, líder de la banda en Europa y condenado en Grecia a 14 años de cárcel, dirigía en España la organización, que perseguía la "comisión permanente y planeada de un número ilimitado de actos criminales".

Entre los delitos que menciona el escrito de acusación figura el intento de asesinato en dos ocasiones en 2010 de Janashia (Vladímir Dzhemalovich), que residía en Niza (Francia). Al comienzo de la vista, el abogado de Shushanashvili ha pedido que no se siga el procedimiento contra su cliente por este hecho, puesto que su cliente ya está acusado por este mismo hecho en otra causa en Francia. El tribunal le ha comunicado que resolverá la cuestión cuando dicte la sentencia.

El acusado Zviad D., también georgiano, detenido en 2010 en Getxo (Vizcaya), ha asegurado que, desde que llegó en 2005 a España, se dedicó a la agricultura y ha recordado que también realizaba apuestas de fútbol. Ha explicado que no cometió extorsiones ni otros delitos y ha calificado de "ridícula" alguna de las acusaciones.

El armenio Argam M. también ha dicho que trabajaba en el sector de la agricultura. Desde 2005, vive en España con su esposa y sus tres hijos menores, todos españoles de nacimiento. El acusado ha negado relación con la banda, ya que ni siquiera habla georgiano, según ha dicho. 

El georgiano Archil G. ha declarado que llegó a España en 2002 para buscar un "trabajo digno" y que ha estado trabajando en varias empresas, principalmente en una de sus tíos. Ha asegurado que no tenía necesidad de hacerse con dinero de forma ilícita, ya que incluso llegaba a ganar 1.500 euros al mes.

El español Juan M.T. ha asegurado que conoció a Kakhaber Shushanashvili en un bar de forma casual. Según ha explicado, su suegra era amiga en Barcelona de otra persona de nacionalidad georgiana que conocía a este acusado. Juan M. T. ha negado haber cometido delitos como el de blanqueo de dinero, ya que se dedicaba a vender seguros y era titular de un lavadero de coches.

Según el escrito de acusación de los fiscales, los integrantes de la organización en España tenían distintos papeles: desde gestionar el dinero procedente, entre otros delitos, de robos, extorsión y tráfico de cocaína, a dar cobertura a los ladrones en ley, a aflorar el dinero de las actividades delictivas a través de adquisición de bienes y a la creación de sociedades para negocios.

El juicio continuará mañana martes en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid), con la declaración del resto de acusados.

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