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Una candidatura para ganar de la que nadie oyó hablar

La lista conjunta entre Geroa Bai, Bildu, Podemos e IE fracasa por ausencia de campaña

La presidenta del Gobierno foral, Uxue Barkos (izquierda), acompañada por la consejera de Relaciones Ciudadanas en Institucionales, Ana Ollo.
La presidenta del Gobierno foral, Uxue Barkos (izquierda), acompañada por la consejera de Relaciones Ciudadanas en Institucionales, Ana Ollo. EFE

“He votado por correo, al Congreso a Geroa Bai, y al Senado no los he encontrado, así que he votado al PACMA”, contaba el pasado sábado una joven a otra en una parada de autobús de Pamplona. El desconcierto de la chica, al no encontrar en la papeleta sepia del Senado candidatos de su opción, se multiplicó por 63.000 al día siguiente, el domingo 20 de diciembre, durante la jornada electoral. Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra, que llevaron en julio pasado a Uxue Barkos a la presidencia de Navarra, acordaron el pasado noviembre presentarse de forma conjunta al Senado. La lista, denominada Cambio-Aldaketa, pretendía aprovechar su mayoría en el Parlamento navarro para hacerse con los tres senadores que la normativa electoral permite a la lista más votada, desplazando a UPN-PP, que los había logrado desde 1989.

El guión ideado no funcionó y la coalición conservadora volvió a lograr tres senadores por Navarra. Cambio-Aldaketa tuvo que conformarse con un escaño, el que ocupará Ana Luján, designada por Geroa Bai. Los cuatro partidos sumaron el domingo casi 160.000 sufragios a sus listas en el Congreso. Sin embargo, en el Senado, los candidatos de Cambio-Aldaketa oscilaron entre los 97.000 y los 91.000 apoyos. Por el contrario, listas como la del PACMA, Recortes Cero, PSOE e incluso Libertad Navarra —partido que aboga por la independencia de Navarra en los límites de su antiguo reino— vieron incrementados sensiblemente los votos a sus candidatos del Senado frente a los recibidos en el Congreso.

El candidato de Recortes Cero multiplicó por 12 el apoyo recibido a su lista en el Congreso. Nueve veces mayor fue el respaldo al candidato de Libertad Navarra frente a la lista al Congreso, 13.000 votos logró la del PACMA frente a los 2.000 de la cámara baja e incluso el candidato del PSOE, Toni Magdaleno, logró casi 10.000 votos más que la lista socialista al Congreso.

Más de un tercio de los votantes de los cuatro partidos que gobiernan Navarra no se enteró de que éstos estaban detrás de la lista Cambio-Aldaketa. Ni aparecían sus logotipos en el encabezamiento de la lista, ni tampoco los nombres de los partidos que proponían a los candidatos. El acuerdo firmado en noviembre marcaba que Geroa Bai, EH Bildu e IE nombraban las tres personas que iban en la papeleta. Podemos, que ya tiene la senadora autonómica por Navarra, se conformaba con que los cargos de Cambio-Aldaketa aceptaran su código ético y de remuneración.

Confirmado el descalabro, los responsables de los partidos hablan de hacer autocrítica del fracaso de una candidatura que buscaba “reflejar de manera clara en el Senado el cambio por el que ha optado la sociedad navarra”, según recogía la pequeña octavilla de diseño básico que buzonearon en algunos domicilios la última semana de campaña. Los partidos culpan a la regulación sobre las agrupaciones electorales, el formato elegido para presentar la lista a petición de Podemos. Afirman que ese marco obliga a separar los envíos postales de los partidos del de la agrupación y a que no pueda aparecer ni los logotipos ni los nombres de los partidos que respaldan la candidatura en la papeleta de Cambio-Aldaketa.

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